13 de agosto de 2014

OLIGARQUÍA, AFILIACIÓN DE ALUVIÓN Y OPACIDAD IDEOLÓGICA EN PODEMOS

Por Marat

Iniciando el proceso de oligarquización o cuando los pirómanos se convierten en bomberos:
“La organización es la que da origen al dominio de los elegidos sobre los electores, de los mandatarios sobre los mandantes, de los delegados sobre los delegadores. Quien dice organización, dice oligarquía” (“Los partidos políticos”. Robert Michels)

El sociólogo alemán Robert Michels definió en 1929 en su obra más conocida el principio más importante de cuántos definió en la misma: la “ley de hierro de la oligarquía” en los partidos políticos. 

Michels entendía que el proceso de oligarquización en los partidos era un hecho consustancial a los mismos y que derivaba en gran medida de necesidades organizativas así como de los intereses particulares y de grupo del equipo de dirección que acaba por enajenarse del control del resto de los miembros de la organización. 

Seguramente sea de interés analizar algunas de las conclusiones que Michels establece en relación con la mencionada “ley de hierro de la oligarquía”:

“Cuanto más sólida se hace la estructura en el curso de la evolución de un partido político moderno, tanto más se marca la tendencia a reemplazar al líder de emergencia por un líder profesional. Toda organización partidaria que ha alcanzado un grado considerable de complicación necesita que haya cierto número de personas que dediquen toda su actividad al trabajo del partido”.  
La dirección técnica provisional de Podemos para preparar la Asamblea de Otoño de esta organización es elegida a mediados de Junio en una lista cerrada propuesta por Pablo Iglesias a la que no se permite sumar miembros de otra lista alternativa a la oficial. La percepción que se ha ido imponiendo a lo largo de estos meses en buena parte de los Círculos de Podemos es que la lista técnica y provisional se intentará imponer como dirección definitiva a partir de la citada asamblea de otoño.

“en un principio los líderes surgen espontáneamente, sus funciones son accesorias y gratuitas. Muy pronto, sin embargo, se convierten en líderes profesionales, y en esta segunda etapa del desarrollo son estables e inamovibles” 
“Para iniciar el proceso de votación destinado a revocar el mandato del Portavoz [el señor Pablo Iglesias Turrión, a partir de ahora PIT, que no Brad] será necesario aportar el aval de un 30% de la afiliación de Podemos”. Ello exige disponer de la lista completa de afilados de Podemos, lo que no estará disponible para cualquier “ciudadano” no miembro de la dirección nacional de Podemos. El aval del 30% de la afiliación total de la organización es algo especialmente difícil de lograr 

“los líderes que al principio no eran más que órganos ejecutivos de la voluntad colectiva, se emancipan al poco tiempo de la masa y se hacen independientes de su control” 
El mismo procedimiento y porcentaje (30%) que para la revocación del Portavoz de la organización se exige para la revocación de personas pertenecientes al Consejo Ciudadano (80 miembros) y del Consejo de Coordinación de Podemos (10-15 miembros). Pero, ¡atención!, “los referendos revocatorios [de cada uno de esos órganos] serán siempre de carácter individual”, lo que asegura la  inamovilidad de la gran mayoría de los componentes de dichos órganos. Dado que la dirección técnica “provisional” de Podemos, que tiende a hacerse permanente, ha sido confeccionada por el propio PIT en base a criterios de confianza con la figura del Portavoz (el mencionado PIT), la continuidad del Consejo de Coordinación (el auténtico órgano de poder de Podemos) está más que asegurada porque, al contrario que el Consejo Ciudadano que sería elegido en listas abiertas en la Asamblea Ciudadana ordinaria (trianual) de Podemos, dicho Consejo de Coordinación sería elegido de forma indirecta por cooptación desde el órgano inferior al superior; esto es, por el Consejo Ciudadano. Bastará con que el Portavoz de Podemos (PIT) y, a través de él, los miembros de la dirección de cada Federación Territorial, orienten sobre a quiénes debe votarse para el Consejo Ciudadano para que una dirección hecha a su medida salga elegida. En un modelo de dominación carismático (de acuerdo a los criterios del sociólogo Max Weber) como la que representa el Portavoz de Podemos, la máxima dirección ejecutiva de la organización, a ver quién es el guapo que se opone a una dirección señalada a dedo y plebiscitada por una Asamblea Ciudadana ordinaria de fieles adeptos. 

Frente a esta realidad hay quienes intentan justificar el modelo oligárquico y autocrático que Podemos está poniendo en marcha como forma de organización desde el ya manido argumento de que se intenta superar las limitaciones del 15M, contrario a la organización y las formas partidarias, haciendo ambas cosas compatibles con el movimiento “asambleario y desde abajo” y con la democracia participativa y 2.0.

Díganme si les parecen muy horizontales, participativas, asamblearias y democráticas las prácticas que se denuncian en uno de los hilos de debate interno de Podemos. El caso de Gijón. En él se alude a manipulaciones de las asambleas, a autoproclamadas direcciones locales, a decisiones que contravienen lo aprobado en asambleas anteriores, a creaciones de órganos no previstos, a sanciones  a “disidentes”. No es el único caso. En círculos de Cataluña, Galicia y de Andalucía me consta que está pasando lo mismo porque se me ha hecho saber y de que se practica la caza de brujas con el que ejerce la menor crítica. 

No está mal para una organización con 5 meses de vida. Cuando esto sucede de manera tan rápida no se trata de que “la ley de hierro de la oligarquía” sea un hecho ineluctable en el desarrollo de la organización. Es que los inventores de la cosa y los que estaban en el ajo desde los primeros pasos ya venían degenerados de casa, antes incluso de montar su chiringuito.

Lo que no vale es criticar a Podemos y tratar de salvar al 15M como experiencia de “democracia participativa y de base” o criticar al 15M por su “incapacidad de ir más allá de la crítica y la movilización” y salvar a Podemos por su capacidad de convertirse en alternativa. ¿Alternativa de qué y a qué? 

Podemos y el 15M son la misma cosa. La falacia de la ilusión democrática y el énfasis puesto donde no corresponde: en lo institucional para hacer sombra a la crítica política y a la lucha contra el sistema capitalista. 

Podemos y el 15M son la misma cosa. El embuste de la asambleitis como ficción de una democracia en la que “tú decides” porque no es cierto. Porque de qué se va a discutir, cuáles son los límites de la crítica y cuáles son los contenidos centrales de la propuesta ya han sido prefijados, editados, elaborados y socializados desde fuera de la asamblea a través de las redes sociales y la edición de textos oficiales. Y no es cierta la horizontalidad de esas supuestas herramientas horizontales 2.0. Los consensos y las mayorías se crean y se recrean desde los cibermilitantes con más nicks que disfraces tiene Mortadelo y cuando no, directamente se eliminan de los hilos los comentarios o post molestos y disidentes. 

Desde dentro de la asamblea todo está ya cocinado de antemano y reforzado por sistemas de intervención hábilmente manipuladores (hablar justo antes de la votación, colocar al grupo manipulador hábilmente distribuido por distintas zonas de la asamblea para crear la ficción de generación del consenso, camarillas que hacen circular las consignas, claves del debate y posiciones a apoyar,...). El mito de las multitudes que crean autónomamente y al margen de las organizaciones su propio discurso y el de “la gente empoderada” es una falacia. La versión Podemos del asunto, ya con organización a la vista, es situarse detrás de la gente y que sea ésta la que decida, como si el debate y los contenidos del mismo pudieran surgir por encantamiento, sin que las ideas nazcan de un grupo estructurado con un corpus teórico que las expone, discute con esa “gente” y retroalimenta el proceso y sin negar la necesidad de una dirección y de un proyecto más o menos definido y no basado en simples consignas o generalidades.

Podemos y el 15M son lo mismo. El intento, en unos casos solapado (cuando las organizaciones políticas se refugian en el anonimato de la asamblea), en otros manifiesto (cuando la organización toma forma), de sustituir un régimen de partidos por otro pero sin tocar la esencia de todo el asunto que no está en la construcción de un nuevo régimen de partidos o de partido “todoterreno” y multiideológico sino en el sistema capitalista, que no son sólo los bancos sino el régimen de producción, distribución y apropiación privada de beneficio, así como en las relaciones sociales de producción capitalistas.  

Sólo el incauto que antes no se comprometió en lucha alguna y que, por inexperto, es  inconsciente de la realidad de las organizaciones, puede creer en la ficción de la asamblea permanente y en la afirmación de la gente empoderada en una reedición de la ya vieja y caduca “indignación”, inútil para construir nada realmente alternativo al sistema de depredación capitalista, como se ha demostrado en todo este tiempo. ¿Que si conozco mejor método? Desde luego éste no ha hecho más que agudizar las derrotas de los oprimidos por el capital detrás de un señuelo que continúa actuando como la zanahoria delante del burro: el de pretender cambiar el teatro político sin tocar la base material sobre el que éste se asienta. 

Sólo el cínico que sí sabe y que posee las capacidades necesarias para embaucar al eterno incauto en su sarta de antiguas mentiras, contadas bajo formas nuevas, poéticas y seductoras, es el que puede sostener contra viento y marea que trae una buena nueva que comparte con “la gente”, afirmando un “nosotros” contra un “ellos”, como si él mismo no fuera ya parte de la secular camada de mercaderes políticos que actuará como si estuviera abajo sólo durante el tiempo imprescindible para saltar arriba. Como diría Agustín García Calvo “cuando veas al hombre que (…) con mano segura agarra el volante, verás, si te fijas, en el cristal la cara del que sabe.”  

Nunca me he llamado a engaño. Sé, porque los he conocido desde dentro, cómo son los partidos políticos. No creo en una maldad intrínseca y perversa de los mismos porque soy consciente de que sus propias dinámicas internas, las servidumbres de actuar como maquinarias electorales en un sistema de concurrencia de mercado político que se impone por encima de sus propios objetivos y la necesidad de actuar dentro de un sistema de representación (no hay otro) en el que los requerimientos son cada vez más técnicos y de expertos, junto con las ambiciones personales y las carencias de quienes los forman, crean las perversiones de sus aparatos.  

Sin embargo, sigo creyendo que la forma partido es un elemento básico hasta hoy para organizar la democracia, sea burguesa u obrera. Y lo creo sin la necedad del ingenuo que se empeña en instalarse en el el autoengaño. No me creo la llamada a la ilusión, que no es otra cosa que la percepción o interpretación errónea de un estímulo externo real, porque a la “ilusión” le sucede la desilusión y porque el que busca que le engañen no merece el respeto como víctima, ya que es cómplice de su timador. 

No soy uno de esos pragmáticos que justifican el statu quo. Creo que frente al pesimismo de la razón hay que oponer el optimismo de la voluntad, que diría Gramsci, al que todos estos mercachifles prostituyen con una lectura manipulada de sus mensajes para convertirlo en siervo de sus mentiras.

Por eso cuando, después de que hayan insistido en dar lecciones de democracia a todos los demás partidos, en dar y quitar credenciales de demócratas al resto del mundo, en señalar a todos los demás, salvo a sí mismos, como “casta” (sobre ese término volveré más adelante) actúan siguiendo pautas como éstas
  • Decidiendo de antemano quién será el líder de la formación aún no creada que, desde Izquierda Anticapitalista, una de las principales impulsoras de Podemos fue bautizada por su dirección como “Operación Coleta” y lanzada antes de consultar a sus bases.
  • Impulsando unas primarias a las elecciones europeas, en las que era posible votar más de una vez por persona, que fueron una cobertura de expediente, ya que todos los demás candidatos tenían claro que quien tenía que salir como número 1 de la lista de Podemos era el señor PIT, el cuál intervino incluso en alguna localidad como Murcia para aconsejar que la candidata por esa región fuese la propuesta por él y no otra propuesta por los círculos de allí.
  • Registrando como logotipo en el Ministerio del Interior, para la legalización del partido, la cara del señor PIT, que apareció en las papeletas de votación de dicho partido a las elecciones europeas, algo insólito en cualquier otro partido del sistema político español (en Afganistán, país con un alto % de analfabetismo, es común). 
  • Haciendo que la lista (cerrada, no abierta) para la dirección de “carácter técnico y provisional” que "se limitaría" a preparar la Asamblea de Otoño fuese confeccionada en base a la afinidad y la confianza que el señor PIT depositase en los propuestos a integrarla, dándose incluso el caso de que la lista alternativa (Círculo de Farmacia) recibió descalificaciones por parte de personas del grupo promotor inicial de Podemos.
  • Creando sistemas de blindaje del Portavoz de Podemos, el señor PIT, del miembro individual del Consejo Ciudadano y del Consejo de Coordinación (no elegido por las bases sino por el primero por cooptación) potencialmente revocable de dicha organización, que no son precisamente más democráticos que en el resto de partidos sino, en el mejor de los casos, igual. 
  • Manipulando asambleas de algunos círculos locales, realizando presiones y cazas de brujas al crítico interno -incluso ya con expulsiones y amenazas de expulsiones, provocando ceses y destituyendo a personas en la coordinación de círculos, eliminando y censurando comentarios en las redes sociales, bloqueando en las mismas a miembros de la organización, creando órganos no previstos,... empieza a ser una práctica más frecuente de lo debido,
cabe decir junto a G.A. Becquer a los señores/as de Podemos.:

“¿Qué es casta?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul
¿Qué es casta? ¿Y tú me lo preguntas?
Casta... eres tú.”     

Podemos Gratis Total: carnés a mogollón y por la patilla
“A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche” (Isaías. 55:1. La Biblia)

En menos de 2 semanas una campaña en redes sociales, en su web y, sobre todo, gratuita en los medios del capital, ha logrado que 93.000 personas se hayan afiliado, sin que les cueste un euro de cuota, a Podemos. 

De todos los lugares del reino de la vieja Hispania acuden raudos y en masa -tan raudos y tan en masa que algún medio afirmaba que en algún momento llegaron a producirse ¡5 afiliaciones 5! por minuto- al canto de “Él (PIT, que no Brad) es nuestra salvación,nuestra gloria para siempre”, mientras reciben “urbi et orbe” la hostia 2.0 en el portal de Podemos (nombre, dos apellidos y DNI) de manos del sagrado Mesías de la Divina Coleta.

En tiempos de crisis y carestía, que te regalen algo no es está mal, aunque sea la tarjeta del club Carrefour o el carné de Podemos. Cualquiera de los dos obliga realmente a nada, representa similar nivel de esfuerzo y sacrificio y sirve para lo mismo. Bueno, con la del club Carrefour obtienes algún descuento acumulado en compras. 

En estos días, todos los medios del capital se empeñaban en comparar el número de afiliados que Podemos estaba logrando con una oferta de carnés tan “económica” frente a los  que tiene el PSOE, el PP o IU, con lo que respaldaban la idea de que Podemos es una variedad más de la gama de productos del supermercado político capitalista. Y posiblemente la más atractiva para el capital. No tienen mochilas ni prejuicio ideológico alguno. 

Sugiero ideas de afiliación por lotes: familiar, de comunidad de vecinos, de peña quinielística, de club de fans de Belén Esteban, de antidisturbios demócratas y sensibles,... Al que más socios, perdón afiliados, haga de una tacada, se le reglará el juego de mesa “Juego de Tronos” con las reglas comentadas en vídeo por PIT y Monedero al alimón o bien la maleta troley de Pokemon. 

Por esta vía de merchandising político combinada con refinadas tácticas de captación que no nos dividan sino que nos unan- “los patriotas Podemos, claro que Podemos”, “obreros y empresarios, un mismo ideario”, “Si Verstrynge está con nosotros, Don Pelayo también sería de Podemos”, “Uno, uno, uno: ser de derechas o de izquierdas es viejuno”- pronto Podemos superaría en afiliados al malvado PPSOE y acabaría con el desfasado comunista Cayo Lara, pudiendo iniciar una luminosa Nueva Era de regeneración democrática y dando lugar a un poderoso Jodimiento Nacional o de secta flower power de diseño new age.

Lo cierto es que la gran mayoría de esa afiliación de aluvión a Podemos es de gentes que nunca han estado en ningún sitio antes, que no vienen de lucha social alguna, hinchas que hoy lo son de su Mesías y de un fenómeno de moda y mañana lo serán de cualquier otro que llegue con más posibilidades de ser caballo ganador, estar en la cresta de la ola y sentirse que participan de su éxito, como los que se mueven con las luces de sus iPad en un concierto de Justin Bieber, sintiéndose parte de momento o como los que son del Real Madrid cuando gana varias ligas seguidas y se pasan al Barça cuando se da la vuelta la tortilla. Seres sin criterio político propio que van en la dirección que mediáticamente les dicten, sin preguntarse jamás porqué el capital ha escogido a dicho partido como su referencia actual, y sin querer perderse la posibilidad de cabalgar la ola de “lo nuevo”.

Por supuesto, no faltan tampoco los de “qué hay de lo mío”, los arribistas que aspiran a hacerse algún hueco en un partido que apenas tenía militantes hasta hace dos semanas y contemplan sus grandes posibilidades de pillar cacho en la nueva redistribución del sistema de partidos que creen que está por venir.

A otros les ha llevado a afiliarse el que Podemos  les permita expresar su “indignación” por cómo les va a ellos particularmente en la crisis y no contra las causas sistémicas que la provocan. Si, de paso, mañana cuando se defrauden de Podemos o éste acabe liándose internamente a hostias por las tensiones entre las tonterías que dicen sus líderes a diario y las contradicciones internas de un discurso que de bandazo en bandazo cada vez se escora más hacia lo reaccionario, alguna otra opción les ofrece ahorcar a algún político en una taberna, mientras los empresarios de la comunicación levantan un nuevo souflé, el de la nueva alternativa, poco les importará que ésta vista de azul mahón, pardo o negro. 

Estoy convencido de que no faltan entre esa afiliación de aluvión personas con buenas intenciones, que se han creído lo que les cuentan y que, cuando descubran que les han timado, se irán para casa y ya no querrán saber nada de luchas y compromisos, ya que como en Podemos les habían contado que sólo ellos eran los buenos, los democráticos, los no casta,...

A los supuestos izquierdistas que están en Podemos me gustaría preguntarles porqué, si según ellos Podemos es de izquierdas y anticapitalista, esta organización es la preferida en intención de voto por empresarios, altos ejecutivos y directivos, muy por encima del PP y del PSOE y, por supuesto, de otros partidos. Y me gustaría que me dieran una respuesta lo bastante coherente y respetuosa con mi propia inteligencia, ya que la suya poco me importa. Luego ya les responderé yo lo que pienso de su izquierdismo.  

Un último detalle sobre la cuestión de afiliarse sin pagar cuotas a Podemos. En el preborrador sobre los principios organizativos de Podemos, que les he enlazado con anterioridad, se añade un anexo de los estatutos de la organización, dentro de los cuáles aún sigue existiendo la exigencia de pagar una cuota de afiliado.   

Eugenio d´Ors a su secretaria (Josefina Carabias): “¿Ha quedado esto claro?” “Sí maestro”. “Pues oscurezcámoslo”. La opaca realidad de Podemos
Podemos es un pozo de oscuridad ideológica en la que se esconden ladinamente las cuestiones que no se desea clarificar. 

Podemos ha convertido la expresión “casta política”, luego simplificada como “la casta”, en el gadget para que no se hable de clases sociales, lucha de clases, opresión de clase, capitalismo, relaciones sociales de producción, empresarios explotadores y otras cuestiones que son menudencia para esta organización. Las toca, sí, pero como complemento muy secundario y obligada por la presión de quienes le reprochan estos “olvidos”.

Cuando manejan el concepto “casta política” el señor PIT o el señor Monedero tienen la suficiente habilidad para que se note menos la condición de señuelo del término, destinado a esconder aquello de lo que apenas hablan (el marco económico de la explotación y división de clases), pero cuando lo hacen sus discípulos resulta todo más burdo, se ven con claridad los costurones del entretejido teórico y lo que se oculta bajo la superficie de tanta invocación a la archirrepetida “casta” y acaban por hablar de más. 

Es lo que pasa cuando se deja a los gurús de segundo nivel al cuidado del rebaño, que acaban por hablar de más y dejan al descubierto lo que con tanto esfuerzo se ha estado ocultando: que Podemos es una oferta de conciliación de clases al servicio del capital. En esa dinámica de negación de los antagonismos y de amor fraterno interclases, una de las “politólogas” de Podemos y Portavoza correturnos en período de descanso vacacional del trío Complutense (PIT, Monedero y Errejón jr.), Carolina Bescansa, ha declarado recientemente: “Los empresarios dignos y decentes, que son la mayoría, están muy en contra de la corrupción en el ámbito público y cómo esta repercute en el ámbito privado” . Y ha añadido: “no hay ningún motivo para creer que los empresarios no están a favor de la defensa de los derechos humanos”. “No sorprende que nos respalden los empresarios”. Carolina: ¡Des-cansa de decir tonterías!

Cualquier persona intelectualmente honesta sabe que no hay políticos corruptos sin empresarios corruptores, que estos crearon la cultura del pelotazo urbanístico, que las “mordidas” y sobres al PP y al PSOE las suministraron los empresarios, que son estos los que más defraudan a la Hacienda Pública según datos de GESTA, que también ellos -y no sólo políticos o o dirigentes sindicales- están implicados en escándalos del ERE en Andalucía y de cursos de formación en Madrid y en otros puntos de España, que el ex Presidente de la CEOE Díaz Ferrán está en la cárcel por mangante y por corrupto, que el vicepresidente actual de la citada organización, Arturo Cantoblanco, paga parte del sueldo de sus trabajadores en negro, con lo que está perjudicando su base de cotización en caso de desempleo y para su jubilación, que....

Sobre la expresión “casta”, que Podemos circunscribe prácticamente sólo a la política, salvo alguna conexión muy puntual que hace entre política y estructura socio-económica ante las denuncias que muchos venimos haciendo de la omisión de esta segunda parte, ya he expresado desde hace meses su origen en el pensamiento liberal-prefascista italiano de los profesores Vilfredo Pareto y Gaetano Mosca, ambos nombrados senadores vitalicios por Mussolini. Estos hablaron en su día de “clase política” con el mismo significado que hoy da Podemos a “casta política” y que no es sino una hiperbolización de la primera expresión aparecida en 1896 en la obra de Mosca “Elementos de  Ciencia Política”. 

Guárdense los intentos de vincular esta afirmación mía con la que hace menos de dos semanas planteó el señor Ximo Puig del PSOE, entre otras cosas porque él habla de oídas y, en consecuencia, no distingue las voces de los ecos, simplemente porque no sabe de qué está hablando, como la inmensa mayoría de los políticos del PSOE. Llamativamente en su vinculación de Gaetano Mosca con el concepto “casta”, con el fascismo y con Podemos, eludió citar al otro padre inspirador de la idea que ahora maneja la formación del señor PIT, que no Brad, Vilfredo Pareto y es que éste es un referente para muchos de los profesores de Ciencias Políticas afiliados o del entorno PSOE. 

Por cierto, a José Antonio Primo de Rivera, buen conocedor de la obra de Mosca, tampoco el termino le era ajeno:

“Cuando aportéis el esfuerzo y la disciplina al movimiento nacionalsindicalista tendréis la gloriosa sorpresa de descubrir vuestra fuerza. La unión y la acción. Entonces seguiréis hasta el fin para gritar con los demás Sindicatos hermanos: ¡Basta de política! ¡Basta de partidos! Queremos un Estado español genuinamente nuestro, nacido de nuestros Sindicatos. No necesitamos una casta de políticos que se interponga entre nosotros y el Estado.”

Dentro de la lista de pensadores reaccionarios, no estaría de más que los señores PIT, que no Brad, Monedero y Errejón jr. nos ilustren acerca de su seguimiento reverencial de un intelectual de referencia para el nacionalsocialismo alemán, que militó en sus filas, como Carl Schmitt, así como del modo en que influyen en su lenguaje político las categorías teóricas de este pensador en clave de “nación”, de la oposición de “amigo-enemigo” o de la de “ellos-nosotros”.

El pensamiento liberal de principios de los años veinte y posteriores del pasado siglo, como del actual, es un intento de refutar la tesis marxista de la lucha de clases y de que la infraestructura -base material; es decir, fuerzas productivas y relaciones sociales de producción- determina en última instancia la superestructura, dentro de la cuál estaría entre otras cuestiones la política y sus instituciones. Es en la teoría de las élites de la clase política dominante dónde se integrará el pensamiento de Mosca y de Pareto.

Decía Karl Marx que bajo el capitalismo “los gobiernos son simples Consejos de Administración de la burguesía". Esto rige para cualquier gobierno de cualquier signo que no socave las bases económicas del capital y que no acabe con la estructura jurídica que sustenta la legalidad de la propiedad privada. 

Pues bien, el pensamiento liberal burgués ha intentado desde siempre escindir el vinculo profundo que existe entre estructura social de la propiedad y las relaciones sociales de producción, por un lado, y las formas políticas, por el otro, centrando su foco sobre el escenario político e institucional para dejar en la oscuridad la ilegitimidad del capitalismo y del Estado capital como sustento jurídico, político y coercitivo del capital, así como las relaciones entre ambos. 

Centrar el análisis en la crítica hacia el entramado institucional y representativo y hacia el régimen de partidos (“casta política”), como hace Podemos, y dejar en la zona oscura la realidad de la infraestructura económica, la división de la sociedad en clases -que se niega desde los conceptos “ciudadanos” o “la gente”- y la fuente de la desigualdad en la propiedad privada de los medios de producción es hacer un discurso liberal burgués y reaccionario y tratar de hacer el timo del tocomocho a la clase trabajadora. 

Por otro lado, en la medida en que se deslegitima el propio concepto de representación para ir en pos de una democracia del “deber ser”, a la que TODOS los partidos traicionan según Podemos, en una combinación de falta de democracia y de corrupción, MENOS ÉSTE ÚLTIMO, es avanzar no hacia una democracia más plena, que no puede serlo si se limita a ser simplemente política sino que ha de desplegarse en términos económico-sociales (sociedad socialista) para lograrlo, sino hacia la negación de las formas partidarias; es decir, hacia el fascismo. 

Cuando un partido se presenta como una única salvación de los males de una sociedad, a la que intenta representar en su globalidad -"la gente”-, sin centrarse en unos estratos concretos de ella, hay algo de totalitario en esa visión de la sociedad y una amenaza de vuelta de giro hacia el fascismo si dicho partido fracasa o se integra en el sistema porque entonces el pluralismo político se convertirá en algo rechazable ya que se habrá estado trabajando a favor de la profecía autocumplida del “todos son iguales”.  En este sentido les invito a escuchar retrospectivamente el debate en El Programa de Julia (Otero) entre José Luis González Quirós, Presidente del partido de ultraderecha VOX, y el señor PIT, de Podemos. Llamarlo debate es insultar a la misma idea del debate, dadas las elevadas coincidencias entre estos dos políticos.

Podemos mantiene en la zona oscura la gran mayoría de su proyecto, si es que lo tiene. Desconocemos qué tipo de sociedad persigue (el postcapitalismo no es nada, sólo un nombre sin siquiera dirección: ¿involución, progreso?). Limitarse a decir que es “la gente” la que ha de empoderarse y ejercer su soberanía en cuantos asuntos le competen (república o monarquía, independencia de Cataluña si o no, encuadramiento o no en las categorías izquierda-derecha, política de alianzas sí o no y con quiénes,...) es ir dejando sus respuestas a futuro al oportunismo, la conveniencia, el cálculo, la indefinición, el aventurerismo y el engaño al elector.   

Por otro lado, es llamativo el modo en que Podemos filtra su información a los medios en función de la orientación política de estos y de la ideología correspondiente de su público. Como cada segmento político (en términos izquierda-derecha. Se posicione o no así cada persona se está más en un lado o más en otro) sigue sus medios y tiende a excluir a los otros, cada sector no ve más que su lado iluminado de la luna Podemos, quedando el otro a oscuras y viceversa.   

De este modo, Podemos puede lanzar mensajes que capten tanto a un público conservador como progresista, sin que chirríe demasiado la incoherencia ideológica del conjunto de sus mensajes, más que para un segmento muy informado, el cuál es muy minoritario. 

Ejemplificaré de lo que estoy diciendo para que se me entienda con mayor claridad. Mientras en los medios “progresistas” Podemos insiste en sus mensajes de confrontación con IU y el PSOE y en su proyecto Ganemos en distintas provincias, nacionalidades y regiones de España, en los medios “conservadores” (no hablo de los de la Brunete mediática. Esos con sacar a pasear sus aberrantes acusaciones contra Podemos como bolivariano o proetarra ya “informan” bastante) insistirá más en cuestiones como su “patriotismo”, sus contactos con sectores de la policía y del ejército o suavizará al máximo su más que dudoso perfil republicano. Incluso presentará sus propuestas más conservadoras como las evaluaciones y el reciclaje de los funcionarios, que pueden tener gran acogida entre los votantes del PP.     

Otra cosa es el interés particular que tengan los medios respecto a Podemos y qué aspectos de su política deseen estos destacar pero es claro que hay cuestiones muy puntuales de los que los medios no se enterarían si no existiera un filtraje previo desde su gabinete de comunicación que selecciona la noticia concreta a trasladar en función del medio.  

En definitiva, y como conclusión de las tres instancias de análisis planteadas en este artículo -modelo de partido, proceso afiliativo y forma de vinculación a la organización y nivel de transparencia de su proyecto-, estamos ante un partido cesarista, bonapartista y falsamente asambleario, que asume aparentemente este sistema de decisiones mientras controle a su base (pero día a día el Portavoz y sus principales dirigentes toman posturas no discutidas orgánicamente por los círculos); ante un partido con una dirección rígida, que se postula como movimiento-partido, con apariencia de antipartido; ante un partido que pretende una base masiva de vinculación orgánica líquida que acabará convirtiendo la democracia interna en algo gaseoso; ante un partido cuyo proyecto ideológico se moverá entre el oportunismo "todoterreno", al más puro estilo peronista (ni izquierda ni derecha sino todo lo contrario) y que probablemente contenga una agenda oculta con la que sus afiliados del sector izquierdista (cada día menos en relación al conjunto) se lleven una desagradable sorpresa andando el tiempo.

Hoy es miércoles 13 de Agosto y, tras un mes y pico, seguimos sin saber en qué situación jurídica se encuentra la querella de PIT, que no Brad, contra la “líder”esa Esperanza Aguirre y su escudero Eduardo Inda.

NOTA DEL EDITOR DE ESTE BLOG: Puede que también le interese:
Causas de la crisis interna de Podemos: http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/09/causas-de-la-crisis-interna-de-podemos.html

Pedro Sánchez vs. Pablo Iglesias: de los debates con Marhuenda a la llamada en directo a “Sálvame”:http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/09/pedro-sanchez-vs-pablo-iglesias-de-los.html

"El lado fascista de Podemos del que no hablan La Sexta, Cuatro o Público"http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/09/el-lado-fascista-de-podemos-del-que-no.html

"Esoterismo y negocios giran alrededor del planeta Podemos"http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/10/esoterismo-y-negocios-giran-alrededor.html
"Juego de Tronos: la trampa de Pablo Iglesias"http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/10/juego-de-tronos-la-trampa-de-pablo.html
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12 de agosto de 2014

¿QUIÉN GOBIERNA WASHINGTON?

Tom Engelhardt. TomDispatch.com

La cuarta rama del gobierno
Como todo niño en edad escolar lo sabe, hay tres ramas en el gobierno de Estados Unidos: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Este es el cimiento y el concepto básico de educación cívica. Solo hay un problema: que no es exactamente así.

Durante los años de la Guerra Fría y más acentuadamente en el siglo XXI, el gobierno de EE.UU. ha experimentado un cambio. Ha desarrollado una cuarta rama: el estado de seguridad nacional, cuya principal característica podríamos decir que es un impulso insaciable para expandir su poder y alcance. Si bien aún carece de prerrogativas formales de poder gubernamental esta Cuarta Rama goza incluso de menor supervisión que el Congreso y el Ejecutivo. Esto es notable en este momento en que el ejecutivo y el legislativo brillan por la inactividad para contrarrestar sus respectivos poderes; una situación impensable en el pasado. Los líderes de seguridad nacional, amparados en una penumbra de secreto,  toman decisiones sobre asuntos cruciales, haciendo por lo general lo que quieren, en el contexto de la reciente polémica en torno a la posibilidad de hacer público un informe del Senado sobre las prácticas de tortura y transferencia ilegal de prisioneros ejecutadas por la CIA.

Todo esto es o debería ser obvio, pero sorpresivamente no es reconocido en el mundo estadounidense. El crecimiento de la Cuarta Rama comenzó en un momento de movilización por un conflicto global, la II Guerra Mundial. Ganó fuerza y se consolidó con la Guerra Fría, en la segunda mitad del siglo XX, cuando la otra superpotencia, la Unión Soviética, proveyó la excusa para la expansión.

Los funcionarios de la seguridad nacional tuvieron dificultades, después de la caída de la Unión Soviética, cuando el "terrorismo" aún no había aparecido en el horizonte y los enemigos eran escasos. En la era posterior al 11 de septiembre de 2001, en una falsa atmósfera de guerra, alimentada por billones de dólares de los contribuyentes y bajo la bandera de la "seguridad" de EE.UU., ha crecido a un nivel sin paralelo en tamaño y capacidad de poder. Tanto que ha sido la chispa para un boom inmobiliario en Washington y sus alrededores (al igual que en el resto del país). En las series del diario Washington Post del 2010 "Top Secret America", Dana Priest y William Arkin presentaron un resumen del alcance de ese boom para el sector que trabaja en inteligencia en EE.UU. Dice: "En Washington y sus alrededores, desde septiembre de 2001, se están construyendo o se han construido 33 complejos de edificios para actividad de inteligencia ultra secreta. En conjunto ocupan el equivalente de casi tres Pentágonos o de 22 edificios del Capitolio; un área de 17 millones de pies cuadrados (aprox. 1.6 metros cuadrados)". Y la construcción continúa en 2014.

En este siglo, se estableció un segundo "Departamento de Defensa" a escala completa: el Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security). Alrededor de este se ha desarrollado una mini versión del complejo militar-industrial, con el consabido conjunto de asesores, gente que hace lobby en los centros de poder de Washington, contribuciones políticas y relaciones de poder: el tipo de conglomerado sobre el cual alertó el Presidente Eisenhower en su famoso discurso de despedida en 1961. Mientras tanto, el complejo militar-industrial original ha ido ganando fuerza e influencia.

De manera creciente, después del 11 de septiembre, bajo el rótulo de "privatización", aunque para ser más precisos debería ser rotulada "corporatización", el Pentágono llevó consigo a la guerra a una serie de compañías predilectas. En el proceso, le dio al término "guerra capitalista" un significado más literal, gracias a su apoyo financiero global y al traspaso de tareas que tradicionalmente permanecían dentro del ámbito militar hacia una serie de corporaciones guerreras.

Al mismo tiempo, los 17 integrantes de la Comunidad de Inteligencia de EE.UU. --sí, hay 17 agencias de inteligencia en el estado de seguridad nacional-- han seguido creciendo, algunos a un ritmo prodigioso. Algunos de ellos se han transformado en modelos particulares de corporaciones, transfiriendo algunas de sus operaciones hacia contratistas privados de manera drástica, con lo que ahora tenemos también "servicios de inteligencia capitalistas". Con el temor post 11 de septiembre inyectado en sociedad y el viento del terrorismo soplando a sus espaldas, los Servicios de Inteligencia gozan de una notable libertad para desarrollar sistemas de vigilancia que abarcan esencialmente a todos, incluidos, según parece, las demás ramas del gobierno.

Pensemos en Edward Snowden, el ex empleado de la CIA que pasó a trabajar en el lado corporativo de la economía de seguridad nacional en desarrollo, como el primer efecto boomerang desde y contra el mundo de "inteligencia capitalista". Gracias a él tenemos una visión desde adentro sobre la magnitud de las ambiciones y operaciones de la Agencia de Seguridad Nacional. El alcance de las operaciones de vigilancia y el rango de las comunicaciones locales e internacionales que esta agencia recolecta son asombrosas, y aún existe más información que será revelada. Y tengamos en cuenta que esto se refiere a una sola de las agencias.

También sabemos que este mundo secreto ha desarrollado un conjunto de leyes secretas al igual que su propio sistema legal secreto, basado principalmente en el principio de legalizar todo lo que quieran hacer. Como lo ha reportado Eric Lichtblau en The New York Times, tiene su propia Corte Suprema equivalente: la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera. Y sobre todo esto, las otras ramas del gobierno solo tienen un conocimiento limitado mientras que los ciudadanos estadounidenses no saben casi nada.

Desde el Pentágono al Departamento de Seguridad Nacional y al laberíntico mundo de los servicios de inteligencia, el ascenso al poder del estado de seguridad nacional ha sido un verdadero espectáculo. Toda vez que alguna noticia de las operaciones especiales -con el potencial de enervar al público- comienza a surgir, la Casa Blanca y el Congreso plantean "reformas". Pero dichas reformas, en el mejor de los casos, solo controlarían de manera limitada los poderes expansivos de este estado dentro del estado. Hablando en términos generales, los poderes y prerrogativas del estado de seguridad nacional están más allá de cualquier control de la tercera rama del gobierno, el poder judicial. Con demasiada frecuencia, la Cuarta Rama del gobierno es tratada con deferencia por el poder ejecutivo y, salvo honrosas excepciones, el Congreso le rinde pleitesía y expresa muy pocas dudas sobre su accionar.

Además, hay que tener en cuenta que de las cuatro ramas del gobierno, solo dos de ellas --la Corte Suprema activista y el estado de seguridad nacional-- parecen capaces de formular políticas en este momento.

"Confundir" al Congreso
Desde esa perspectiva, examinemos un conjunto de sucesos relacionados que han sido tratados por los medios de prensa como una pelea de gatos entre los privilegiados y poderosos. Me refiero a las acusaciones y contraacusaciones, a la ira, a la indignación e irritación, al igual que a las noticias de actos ilegales alrededor de las 6300 páginas del "reporte sobre la tortura" de Agencia Central de Inteligencia (CIA, según sus siglas en inglés), compilado por el Comité de Inteligencia del Senado, que aún no ha sido publicado. Esta polémica revela mucho acerca de la naturaleza de los mecanismos de supervisión y control sobre la Cuarta Rama del gobierno en 2014.

Uno de los deberes del Congreso es vigilar el funcionamiento del gobierno usado sus poderes para investigar y supervisar. En el caso del programa de la CIA de la era Bush abarcando la "entrega" de prisioneros (rendition), los sitios negros (prisiones en el extranjero) y las "técnicas de interrogatorio perfeccionadas" (es decir, tortura), el Comité de Inteligencia del Senado inició una investigación en marzo de 2009 para averiguar qué ocurría cuando algunos sospechosos eran llevados a prisiones en el extranjero y brutalmente interrogados. "Millones" de documentos de la CIA, entregados por la Agencia, fueron analizados por los integrantes del Comité de Inteligencia en un sitio seguro de la CIA, en el norte de Virginia.

Entre los papeles entregados a los investigadores del Comité de Inteligencia del Senado, se encontraba una copia parcial del documento conocido como "Revisión interna Panetta", informe que había sido compilado para el anterior director de la CIA.  Dicho informe habría llegado a conclusiones claras sobre los excesos de los interrogatorios llevados a cabo por la CIA en esos años. Según la senadora demócrata Dianne Feinstein, quien dirige el comité, este documento estaba dentro de una pila de documentos entregados por la CIA. Nadie sabe si fue intencional o por descuido o gracias a un denunciante. (La CIA sostuvo hasta hace poco tiempo, que miembros del comité lo habían robado del sistema digital de la CIA.)

La Agencia o sus contratistas privados (¡los sistemas de inteligencia capitalista nos acechan!) hicieron diversos esfuerzos para obstruir la investigación del comité como eliminar documentos del sistema de computadoras al que tenía acceso "seguro" el comité. No obstante, el comité finalizó el reporte en diciembre de 2012, y se lo entregó a la Casa Blanca "para comentarios", y luego comenzó la diversión.

A pesar de que se filtraron pocos detalles sobre el contenido específico del informe, se dice que su efecto será devastador. Mostraría, entre otras cosas, que las "técnicas de interrogación perfeccionadas" usadas por la CIA fueron significativamente más brutales que las descriptas a los supervisores del Congreso; que fueron mucho más allá de lo delineado en el "memo de la tortura" por los abogados del gobierno de Bush (las que ya eran suficientemente brutales); de que gracias a la tortura no se descubrió ningún complot; y que figuras de alto rango de la Agencia, en declaraciones bajo juramento, "confundieron" al Congreso (un término amable para no decir "mintieron", que potencialmente implicaría un delito llamado perjurio). Senadores que han tenido acceso al informe han asegurado que cuando sea hecho público, los estadounidenses se sentirán en shock.

Recordemos que la senadora que preside el comité de inteligencia, Dianne Feinsten, era una de las congresistas que más respaldo le había brindado al estado de seguridad nacional y a la CIA. Hasta hace poco tiempo, había sido esencialmente la senadora modelo del estado de seguridad nacional. Ella y sus colegas, impactados por la información recibida, quieren que el informe sea desclasificado y que se haga público sin más demoras. Pero se  decidió que el informe sea revisado para asegurarse de que no se mencionaran nombres de agentes activos y colaboradores. Dos años y medio más tarde, luego de incontables revisiones y objeciones por parte de la CIA y de la Casa Blanca, el informe aún no ha sido hecho público (a pesar de que haya reportes sobre que será o no será revelado pronto).

Durante este periodo, la CIA decidió que estaba en emergencia y puso en práctica sus habilidades para espiar al Comité y a sus empleados. Esgrimiendo el argumento de que los empleados habían "hackeado" las computadoras de la CIA para obtener el informe "Revisión Interna Panetta", la CIA hackeó las computadoras del Comité. Mientras tanto, Robert Eatinger, el abogado general interino, quien había sido el jefe legal de la unidad antiterrorista a cargo del programa de interrogatorios de la CIA, y cuyo nombre fue mencionando1600 veces en el reporte del Senado, presentó (citamos a Feinstein) una "acusación de actividades ilegales contra los mismos empleados del Congreso que están investigando y elaborando un informe que detalla cómo los funcionarios de la CIA -incluyendo al mismo consejero general- proveyeron información incorrecta al Departamento de Justicia sobre el programa". (Años atrás, en 2005, Eatinger fue uno de los dos abogados responsables de no haber impedido la destrucción de cintas de videos de la CIA documentando interrogatorios brutales de sospechosos de terrorismo en prisiones secretas.)

Además, según la senadora Feinstein, cuando el director de la CIA, John Brennan se reunió con ella, le mintió y trató de intimidarla diciéndole que "la CIA había penetrado la red segura del comité donde se hallaba el producto del trabajo interno del comité y las comunicaciones entre los integrantes, y que iba a ordenar la recopilación de evidencia adicional de la red interna para averiguar más datos sobre las actividades de supervisores del comité". En otras palabras, el que estaba bajo investigación, espiaba a sus investigadores. Y más aún, en base a un episodio, en el que una de las personas que más respaldo les daba desde el Congreso, había cruzado una línea, la Agencia lanzó sus dardos contra la senadora.

El mensaje era claro: supervisión o no supervisión, "no te cruces en mi camino".

Agreguemos que, dado que la CIA es la responsable de perjurio y no la víctima, no hay razón para tomar en serio los argumentos interesados de sus funcionarios, pasados o presentes, o ninguna versión de sucesos o cargos presentados por ellos. Estamos hablando, después de todo, de una institución responsable de actos de interrogación brutales, de dar una descripción falseada de los mismos, de mentir al Congreso acerca de su accionar, de destruir evidencia de sus peores actividades, de espiar al Comité del Congreso y su sistema de computadoras, y de obtener "mensajes de e-mail legalmente fuera de su alcance y otras formas de comunicación entre denunciantes y abogados relacionados con la Agencia y el informe del Comité". Además, según un reciente artículo de portada del New York Times, el exdirector durante el gobierno de Bush, George Tenet, ha realizado maniobras conspirativas "en un contraataque contra el voluminoso informe del Comité del Senado" en conjunto con el actual director y varios exfuncionarios de la Agencia. (Y hay que tener en cuenta que "unas 200 personas bajo la responsabilidad de Tenet que han participado de alguna manera en el programa de interrogatorios" siguen trabajando para la Agencia.)

La Era de la Impunidad en Washington
En diciembre de 2012, el informe comenzó un recorrido en zigzag a través del proceso de "revisión y desclasificación", que aún no termina. La CIA se interpuso una vez más. El Senado estaba resuelto a desclasificar la evidencia recopilada en el informe, sus conclusiones y las 600 páginas del resumen. La CIA, que ya había hecho su trabajo de bloqueo del proceso de investigación del Senado, ahora se aseguró de que el proceso de aprobación fuera interminable.

Para comenzar, la Casa Blanca le otorgó a la CIA el rol central en la revisión y en el proceso de veto, lo que significa que le dio las facultades para demorar la marcha, detenerla y también para eliminar información crucial o perjudicial del informe mediante la reescritura del mismo. Para tener una idea del poder que poseen en Washington los organismos que componen la Cuarta Rama del gobierno (y cuáles son sus límites), sólo hace falta examinar este caso.

A catorce años del inicio del siglo XXI, nos hemos acostumbrado tanto a este tipo de situaciones que raramente pensamos en lo que significa que la CIA --acusada de diversos delitos-- sea la agencia que decida qué puede ser conocido por el público, en conjunción con la condescendiente Casa Blanca. El actual director de la Agencia, hay que hacerlo notar, ha sido un confidente cercano y un amigo del presidente, y durante años fue su asesor clave en el área de contraterrorismo. Para tener una idea de lo que esto realmente significa, quizás sea útil hacer el siguiente paralelo: imaginemos que en 2004, la Comisión del 11-S estaba forzada a entregarle su informe final a Osama bin Laden para que lo revisara y aprobara antes de que sea hecho público. Puede sonar como algo extremo, pero la CIA no está menos involucrada en el proceso. Y este proceso interminable que todavía continúa, aunque se suponga que la Casa Blanca debe presentar algo, posiblemente con muchas correcciones, quizás en los días tórridos de agosto.

Tengamos en cuenta también que solo estamos hablando del asombroso poder de una de las 17 agencias que componen la Comunidad de Inteligencia, que es solamente una parte de un vasto estado de seguridad nacional. Solo una. Pensemos en ella como si fuera una prueba de fuego para el estado de transformación de las relaciones de poder en el nuevo Washington. O podríamos mirarlo desde esta perspectiva: en base a un solo informe negativo del Senado sobre sus actividades, la CIA estuvo dispuesta a atacar a una legisladora conocida por ser una de las más fervientes defensoras del estado de seguridad nacional. Trató de intimidarla, intentó presentar cargos contra sus asesores, y la empujó a que ella "reticentemente" y casi con desesperación presentara frente al Senado una significativa denuncia de la agencia a la que había defendido durante mucho tiempo. Luego, la semana pasada, el director de la CIA retrocedió, quizás dándose cuenta de que habían llegado demasiado lejos, incluso para Washington en el 2014. Entre pedidos del Senado para que renunciara, pidió disculpas por las acciones extremas de empleados de bajo rango de la Agencia. (Sería una pérdida de tiempo esperar una reforma verdadera en la CIA.)

En su discurso ante el Senado, Feinstein acusó a la Agencia de atentar potencialmente contra las leyes y la Constitución. Dijo: "Estoy seriamente preocupada pues pienso que la búsqueda de la CIA [en el sistema de computadoras del Comité] podría haber violado los principios de la división de poderes que la Constitución de Estados Unidos garantiza, incluyendo la cláusula sobre libertad de expresión y debate. Podría haber afectado el marco constitucional que es esencial para que el Senado pueda ejercer una supervisión eficiente sobre las actividades de inteligencia o sobre cualquier otra función gubernamental... Además de las implicaciones constitucionales, la búsqueda de la CIA podría estar en infracción de la Cuarta Enmienda, el Acta de Abuso y Fraude relacionado con computadoras al igual que la Orden Ejecutiva 12333, que prohíbe que la CIA haga vigilancia o investigaciones internamente".

En el proceso, describió detalladamente a una agencia cubriendo sus pasos, reacia a admitir cualquier error o de brindar información crucial, mientras intentaba bloquear e incluso desmantelar toda supervisión del Congreso. El equilibrado discurso de Feinstein debería ser leído por todos los estadounidenses, especialmente porque ella no ha sido una opositora sino una constante defensora de la Cuarta Rama.

Retrospectivamente, este "incidente" podría ser considerado como un momento crítico en la todavía no finalizada evolución del poder del gobierno en EE.UU. La prensa cubrió brevemente el discurso de Feinstein, como un alboroto más de Washington, y luego lo dejó para ir tras otras noticias más candentes. Mientras tanto, el llamado proceso de aprobación del informe del Senado continuó durante otros meses adicionales en la Casa Blanca y en la sede de la CIA en Langley, Virginia, como si nada hubiera ocurrido; la Casa Blanca se negó a intervenir en el tema; y el Departamento de Justicia se negó a presentar cualquier tipo de cargo contra la agencia. Mientras que un puñado de senadores amenazó con invocar la Resolución 400 del Senado --un poder en desuso, que data de hace 40 años, y que le da al Senado la facultad de desclasificar información- pero no dejó de ser una amenaza trivial. (Para lograr poner en efecto dicha ley hubiera sido necesario que una mayoría del Senado votara contra la CIA y la Casa Blanca, algo altamente improbable.)

Suceda lo que suceda con el informe del Senado y a pesar de las disculpas pedidas por la CIA, no podemos contar con que el Senado presente cargos de perjurio contra los ex directivos de la CIA por mentir al Congreso. (No lo hizo, después de todo, en el caso previo que involucraba al Director de Inteligencia Nacional James Clapper.) Ni tampoco podemos esperar que se presenten cargos contra figuras importantes dado que el Departamento de Justicia se negó, en los años de gobierno de Obama, incluso a investigar a integrantes de la CIA que fueron responsables de la muerte de prisioneros.

El hecho es que, para la Cuarta Rama, esta sigue siendo la era de la impunidad. Ocultos por un velo de secreto, alimentados por leyes y cortes secretas, rodeados por las corporaciones y los políticos de su agrado, su poder para elaborar políticas y actuar como les plazca en nombre de la seguridad de los estadounidenses sigue visiblemente en ascenso. A pesar de los retrocesos que pueda experimentar, la tendencia hacia una mayor expansión y control pareciera ser indetenible en este momento. En el contexto del informe del Senado sobre la tortura, la pregunta sigue vigente: ¿Quién gobierna en Washington?

11 de agosto de 2014

DERRIBO DEL AVIÓN DE MALASIA: ¿EL OBJETIVO ERA ASESINAR A PUTIN?

Alfredo Jalife Rahme. La Haine

El investigador estadounidense Robert Parry comenta que “algunos analistas de EEUU piensan que Putin, cuyo avión volaba cerca, pudo haber sido el objetivo"

Se les desploma su quimérico "caso" a los mendaces propagandistas anglosajones que sin evidencias habían indiciado al presidente ruso Putin de ser el "autor" del criminal derribo del avión de Malaysia Airlines cuando, al parecer, él era a quien quisieron asesinar los neonazis (literal) del gobierno de Ucrania, que confundieron su avión.

'Russia Today' había publicado, inmediatamente después de la tragedia, la versión de que el objetivo verdadero era el avión de Vlady Putin, quien regresaba de su "gira triunfal" por Latinoamérica.

Por prudencia extrema, no descargué la versión de 'Russia Today', que dejé en el tintero, sobre los dos aviones que volaron cerca: el Boeing-777 derribado de Malasia y el IL-96 del presidente ruso con enorme parecido tricolor: rojo, blanco y azul.

Sale a colación un proverbio árabe sobre la clandestina mentalidad criminal de algunos sectores que navegan con máscara angelical: "matar a alguien para luego encabezar su entierro".

Aun en los avernos existen grados de malignidad, como ilustró el genial florentino Dante, cuando nuestras peores expectativas escatológicas suelen ser superadas por el ilimitado grado de maldad a la que han llegado las caóticas "relaciones internacionales" en el centenario de la Primera Guerra Mundial.

El galardonado investigador estadounidense Robert Parry ahora vuelve a la carga y, después de haber filtrado que el ejército de Ucrania había derribado el fatídico avión, comenta que “algunos analistas de EEUU piensan que Putin, cuyo avión volaba cerca, pudo haber sido el objetivo de los ucranios de línea dura que derribaron erróneamente el avión”.

El célebre Robert Parry detonó el pestilente escándalo del Irán-contras y ahora emitió la huérfana "hipótesis contraria" a la grotesca cuan masiva cacofonía propagandística anglosajona que exorcizó a Putin.

Afirma que "en caso de ser verdadera, la dirección de la investigación en el derribo del 17 de julio ha virado dramáticamente de los alegatos iniciales del gobierno de EEUU de que los rebeldes orientales ucranios, usando una batería antiaérea provista por Rusia, fueron responsables de haber derribado el avión matando a 298 personas a bordo" y cuya consecuencia fue la "histeria antirrusa" del gobierno de Obama, que orilló a los europeos a sancionar a Moscú y desembocó en una "incipiente guerra comercial".

Ni existió misil ruso ni los rebeldes poseían tales misiles letales, por lo que los analistas de EEUU plantean un escenario distinto, en el que la "línea dura" del gobierno de Ucrania –¿cuál será su indetectable "línea suave"?–, en colusión "con elementos de la fuerza aérea, pudieron haber intentado emboscar el avión de Putin, pero en su lugar derribaron el avión malasio".

Dos cazabombarderos del gobierno de Kiev acompañaron al avión derribado, que fue obligado extrañamente a cambiar su ruta por la torre de control.

Según Robert Parry, los dos cazabombarderos de la fuerza aérea de Ucrania pudieron haber liquidado al avión malasio golpeado por el misil lanzado por el ejército de Ucrania en la parte oriental.

Las implicadas autoridades de Ucrania contaban con pocos minutos para detectar el avión de Putin y es "plausible que los atacantes tomaron una decisión precipitada para derribar antes de darse cuenta de que habían cometido un trágico error".

¿Un "error" a esas alturas? ¿Quién sopló el mapa de ruta del avión de Putin sobre Ucrania oriental? ¿Quien conmutó las rutas tanto del avión ruso como del avión malasio?

El deseo de los extremistas de Ucrania de asesinar a Putin está plasmado en intercepciones telefónicas y en "datos de espionaje", y Robert Parry da mucho crédito a las amenazas de muerte contra Putin de la ex premier Yulia Tymoshenko y, sobre todo, de su "aliado", el banquero oligarca Iho Kolomoyskyi (con una fortuna de 6 mil 500 millones de dólares, quien ostenta la triple nacionalidad ucrania, israelí y chipriota), que literalmente compró la gobernación de la región suroriental de Dnipropetrovsk, no muy lejos del lugar donde fue derribado el avión.

La biografía crapulosa del banquero Kolomoyskyi no es nada edificante y se desprende de las investigaciones que es uno de los principales sospechosos de haber teledirigido el derribo del avión malasio.

Las amenazas de muerte contra Putin de la dupla Tymoshenko/Kolomoyskyi "son estudiadas como posible motivo del ataque al avión malasio", asevera Robert Parry.

En paralelo al fallido asesinato de Putin, otra línea de investigación en EEUU apunta a que "los militares de Ucrania derribaron el avión de pasajeros simplemente para crear una provocación que pudiera ser volteada contra los rebeldes y Rusia".

El viejo zorro caribeño Fidel Castro nunca se fue con la finta y sin titubeos señaló la culpabilidad de Ucrania en el derribo del avión, en "coincidencia" con el inicio del infanticidio de palestinos por la potencia nuclear Israel.

Robert Parry se inclina más por la hipótesis del asesinato de Putin, lo cual hubiera desencadenado represalias nucleares de Rusia y la invasión de Ucrania, con una alta probabilidad de una confrontación con EEUU.

La imperturbabilidad de Putin es proverbial: a diferencia del locuaz Obama, actúa más de lo que vocifera. Dejó pasar tres semanas de exorcismos en las portadas de las revistas anglosajonas ('Time', 'Newsweek' y 'The Economist') que, más que con Hitler, lo compararon con Mefistófeles.

Ahora Obama puede partir de vacaciones por dos semanas, mientras las bolsas regresan a las cotizaciones triunfales y Robert Parry se refocila con sus notables filtraciones que subtienden a una desescalada en Ucrania.

Como excepcional judoka cinta negra, Putin resbaló el diluvio de golpes "occidentales" y con un solo revire magistral pasó a la contraofensiva tanto con la extensión del asilo a Snowden por tres años como con sus demoledoras sanciones alimentarias a Europa y EEUU, que pusieron puerilmente el grito en el cielo.

Esta semana se escenificó la extraña cuan súbita dimisión del jefe de seguridad nacional de Ucrania, el anterior líder nazi Andrij Parubiy. ¿Habrá sido ya desenmascarado Andrij Parubiy por los servicios de inteligencia de EEUU?

La contumaz prensa anglosajona en el caso del avión malasio se degradó hasta el noveno círculo de los avernos dantescos al padecer el “síndrome Mamá Rosa”: "defender" la indefendible criminalidad mediante el control orwelliano de sus multimedia carentes de sindéresis y sin contraste dialécticamente antitético. Que sólo sirven los intereses plutocráticos neoliberales de sus dueños al precio de aniquilar la verdad ética y estéticamente luminosa, ya no se diga de colocar irresponsablemente al planeta al borde de una guerra nuclear.

9 de agosto de 2014

WIKILEAKS: BAN KI-MOON COLABORÓ EN SECRETO CON ISRAEL PARA SOCAVAR UN INFORME DE LA ONU

Russia Today (RT)

El secretario general de la ONU colaboró en secreto con Israel para rebajar los términos del informe de investigación que confirmaba la responsabilidad israelí en los ataques mortales a instalaciones de la ONU entre diciembre de 2008 y enero de 2009.

La embajadora de EEUU en el Consejo de Seguridad de la ONU, Susan Rice, conversó con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hasta en tres ocasiones el 4 de mayo de 2009 para expresarle su “preocupación acerca del alcance del informe de la junta de investigación sobre los incidentes en las instalaciones de la ONU en diciembre de 2008 y enero de 2009″, revela Wikileaks.

En el mencionado informe se resumió la investigación de los ataques perpetrados contra las instalaciones de ONU, donde además de personal se albergaba a civiles palestinos. La junta de investigación reveló que en siete de estos casos la responsabilidad de agresión la tuvieron las Fuerzas de Defensa de Israel, que atacaron con el pretexto de que las pertenencias de la ONU estaban siendo utilizadas con fines militares. Ello sería desmentido por los investigadores. La junta, basándose en los resultados de su investigación, elaboró once recomendaciones para que fueran presentadas ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

La primera de ellas instaba a “buscar el reconocimiento formal y disculpas por parte del Gobierno de Israel después de haber asegurado que los palestinos dispararon desde dentro de la escuela Jabalia y la sede del OOPS” (Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente) ya que la investigación demostró que no había munición alguna en las instalaciones ni que estas hubieran sido utilizadas con fines militares.

Sin embargo, la mayor preocupación de la consejera de Seguridad Nacional de EEUU se la provocó el contenido de las recomendaciones 10 y 11 del informe, que llamaban a realizar “la oportuna investigación de otros incidentes relacionados con instalaciones de la ONU y del personal que no se incluyeron” en el citado trabajo de la junta. El documento también instaba a que los nueve incidentes de la ONU se investigaran “más a fondo y que incidentes no relacionados con la ONU que afectan a civiles también [fueran] investigados como parte de una investigación imparcial”, revela Wikileaks.

En su conversación con Ban Ki-moon, Susan Rice afirmó que se establecería un mal precedente si el informe de la junta de investigación iba más allá de sus términos de referencia. La representante estadounidense demandó al secretario general de la ONU que esas dos recomendaciones no fueran incluidas en el resumen del informe. Ban Ki-moon explicó a Rice que su capacidad de actuación era “limitada” debido a la independencia de la junta de investigación. “Este fue su informe y sus recomendaciones y no podía alterarlos”, remató Ban Ki-moon según evidencia el cable.

No obstante, “la embajadora Rice instó al secretario general a que dejara claro en su carta de presentación al transmitir el resumen del informe al Consejo de Seguridad que las recomendaciones excedían el alcance de los términos de referencia y que no era necesaria adoptar ninguna acción posterior”. A ello Ban Ki-moon contestó admitiendo que “su personal estaba trabajando con una delegación israelí en el texto de la carta de presentación”.

La embajadora de EEUU ante la ONU pidió al secretario general que se pusiera en contacto con ella antes de que la carta y el resumen fueran presentados al Consejo. Después hablaría con Ban Ki-moon hasta en dos ocasiones más. En la segunda de las conversaciones, la representante estadounidense nuevamente “subrayó la importancia de contar con una fuerte carta de presentación que dejara claro que no era necesaria ninguna otra acción [investigaciones más profundas de ataques de Israel] y que había que cerrar el tema”.

Tras finalizar su carta, el secretario general llamó a Rice para informar de que su equipo y la delegación israelí habían logrado, en su opinión, redactar una carta de presentación satisfactoria. “Rice agradeció al secretario general sus excepcionales esfuerzos en un tema tan sensible”, concluye el cable.

8 de agosto de 2014

FILTRAN EL MANUAL SECRETO ISRAELÍ PARA LA “GUERRA MEDIÁTICA”

Mèdia.cat

"Propiedad de The Israel Project. No distribuir ni publicar", puede leerse en cada una de las 112 páginas del Diccionario Global del Lenguaje 2009, destinado sólo a aquellas personas "situadas en la primera línea de combate en la guerra mediática a favor de Israel".

En su interior contiene, ordenados en 18 capítulos, los principales argumentos a utilizar para convencer a la audiencia de EEUU y Europa de los motivos de la política israelí. Así, el manual instruye sobre qué lenguaje es el más adecuado, como personalizar las respuestas a públicos diferentes -hay un capítulo específico para "la izquierda americana" - y cuáles son los temas que hay que enfatizar y cuáles obviar o esquivar. Cada capítulo incluye una lista de las palabras y frases a emplear y las que hay que evitar.

Así, por ejemplo, cuando se habla de fronteras, recomienda evitar las referencias a 1967: "los estadounidenses están de acuerdo en que Israel 'tiene derecho a unas fronteras defendibles'. Pero no le aporta ningún beneficio definir exactamente cuáles deberían ser estas fronteras. (...) El apoyo al derecho de Israel a tener fronteras defendibles cae de un embriagador 89% a menos del 60% cuando se habla en términos de 1967".

El manual no evita ningún tema, incluso aquellos que reconoce que son especialmente "espinosos" para Israel, como el del derecho al retorno de los refugiados. Aquí avisa de que el discurso oficial israelí parece demasiado al "separados pero iguales" de los segregacionistas estadounidenses o del Apartheid sudafricano y este "es un concepto que no gusta ni acepta". Así que prefiere que se hable de "inmigración masiva" para referirse al retorno de los palestinos a las tierras que eran suyas hasta 1948, ya que los estadounidenses les da miedo la idea. También sugiere que recordar que los palestinos "exigen" es una palabra que no gusta e incluso recomienda decir literalmente que "los palestinos no están satisfechos con su propio Estado. Ahora exigen territorio dentro de Israel". Otra alternativa propuesta es incluir el derecho al retorno dentro de un posible acuerdo final "en algún momento en el futuro". Si nada de esto funciona, hay que recordar que un retorno palestino "haría descarrilar los esfuerzos para lograr la paz".

Sobre los asentamientos israelíes en los territorios ocupados-otro de los temas más criticados internacionalmente-recomienda ante todo evitar la palabra "asentamiento" y tratar de alejar el tema del conflicto y vincularlo a "trabajo, prosperidad y esperanza para todas las partes del conflicto". También propone cuestionar que los asentamientos sean un obstáculo para la paz, ya que "si hay árabes viviendo en Israel, ¿por qué no puede haber judíos en un estado palestino" y reforzar la idea de que una palestina "sin judíos" es una propuesta "racista". Finalmente recomienda no emplear nunca argumentos bíblicos ni históricos para defender la "propiedad" de Israel sobre estas tierras, "ni siquiera ante una audiencia judía".

Este Diccionario Global del Lenguaje fue publicado en 2009, después de la Operación "Plomo Fundido" por The Israel Project, una organización con sedes en Israel y EEUU con la misión "de ofrecer información precisa y detallada a los medios de comunicación, instituciones y opinión pública sobre temas que afecten Israel". Aunque se filtró a la revista Newsweek Online casi inmediatamente, la actual ofensiva sobre Gaza lo ha vuelto a poner de actualidad y ha sido denunciado por el periodista Patrick Coburn en el diario londinense The Independent -aquí traducido al castellano-.

El autor, el estratega político republicano Frank Luntz, considera absolutamente crucial demostrar empatía hacia los palestinos: "A la gente le preocupa saber si tu te preocupas. Tienes que mostrar empatía hacia los dos lados". En una frase marcada en negrita, subrayada y escrita con letras mayúsculas, Luntz sostiene que los portavoces y líderes políticos israelíes no deben justificar nunca "la masacre deliberada de mujeres y niños inocentes" y deben desafiar agresivamente a quienes acusen a Israel de este crimen. También cita como ejemplo de "eslogan eficaz", repitió que "quiero dirigirme especialmente a las madres palestinas que han perdido a sus hijos. Ningún padre debería tener que enterrar a su hijo".

El manual recuerda que la mayoría de los estadounidenses desea que Israel haga la paz, así que hay que enfatizar los mismos deseos por parte de Israel, pero remarcando que se debe avanzar "paso a paso, día a día", sin presiones y aceptando un "enfoque razonable de la ecuación tierra por paz".

El estudio admite que en realidad el gobierno israelí no quiere una solución de dos estados, pero hay que esconder esto porque es la opción preferida del 78% de los estadounidenses. En cambio hay que poner el acento en la esperanza de una mejora económica de los palestinos, hasta ahora imposible por la incapacidad de sus propios dirigentes y se pone como ejemplo una cita del primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu donde afirma que "es hora de que alguien le pregunte a Hamas: ¿Qué está haciendo para llevar la prosperidad a su pueblo? "

5 de agosto de 2014

1914-1945, DESTELLOS DEL PASADO EN EL FUTURO

Por Marat

“Al sueño americano,
se le han ido las manos
y ya no tiene nada que ofrecer,
sólo esperar y ver si cede
la gran bola de nieve
que se levanta por doquier.”
(“Hay que vivir”. Joan Baptista Humet)

Parece existir un amplio consenso entre los historiadores de las dos Guerras Mundiales en considerar a la II como una continuación de la I, hasta el punto de que con frecuencia se alude a la última como Guerra de Continuación. Se evidencia esta realidad tanto desde los aspectos y causas comunes de las dos como desde las derivadas de la I guerra en la II: 
  • En ambas guerras intereses de tipo económico, financiero y de dominación mundial tienen un peso decisivo en la participación de determinadas potencias: Inglaterra, USA, que siempre interviene cuando el enfrentamiento bélico ha debilitado a los contendientes (con el objetivo de avanzar hacia una posición imperial mundial, en medio de una Europa y un mundo con otras potencias debilitadas en su peso relativo), Alemania, Francia, Rusia/URSS.
  • El factor de lucha por el reparto territorial de áreas de influencia está muy presente. Si en la de 1914 el débil papel alemán en el reparto colonial de África tiene su importancia, en la que se inicia en 1939 la “necesidad” de expansión de Alemania en Europa es una motivación evidente como desencadenante de la misma. Es lo que subyace en los principios del “anschluss” alemán (Austria, Sudetes checoslovacos, parte de Polonia,...).  
  • La búsqueda de materias primas y fuentes de energía que permitiesen mantener en funcionamiento y desarrollar los nuevos sectores productivos y estratégicos del capitalismo (industria química, automoción, bélica, naval,...)
  • La existencia de una oligarquía financiera y de grandes monopolios que confluirán en una alianza entre capital financiero e industrial.
  • El sentimiento de orgullo herido que supuso el tratado de Versalles tras la derrota de Alemania en la I G.M. para muchos ciudadanos de aquel país explicaría, en parte, el ascenso del nazismo y la entrada de este país en una nueva conflagración mundial con el objetivo de tomarse la revancha por las humillaciones sufridas a manos de otras potencias europeas. 
  • La guerra como fenómeno que se mueve alrededor de las crisis capitalistas. En 1913 se inicia la crisis derivada del abandono del patrón oro (USA concentrará a partir de entonces un creciente monto de la reserva mundial de oro) que durará oficialmente hasta 1936. En realidad la II G.M. no será sino una estrategia de salida mundial de la crisis mediante un intervencionismo económico de guerra, que en lo civil había fracasado como solución a dicha crisis de onda larga. La más conocida del 29 es un hito álgido del largo período de depresión económica. 
  • Una visión cínica y dura de las Relaciones Internacionales (RR.II) basada casi exclusivamente en la geopolítica, la geoestrategia y en el viejo principio del escritor romano Vegecio “Si vis pacem, para bellum”
  • El militarismo creciente de los principales países posteriormente contendientes, que representa un rearme brutal tanto en inversión para la defensa, como en ingenios bélicos y, por supuesto, en dimensiones de los ejércitos, es una constante en ambas conflagraciones. 
  • El fracaso de la Sociedad de Naciones, nacida tras la I G.M., y de la diplomacia para resolver los conflictos de intereses entre las grandes potencias, lo que reforzaría una política de alianza de bloques, precursora del clima previo a ambas guerras. Frente a la carrera armamentista previa a la II G.M. la Sociedad de Naciones se mostraría especialmente ineficaz
  • El elemento étnico, muy visible en los Balcanes en la guerra del 14, lo estará también en la que se inicia en el 39. 

Desempolvando los viejos tambores de guerra:
Seguramente existan muchos otros factores comunes, causas y consecuencias que arrastran la transición desde la I conflagración mundial hasta la II pero creo que las expuestas son lo bastante poderosas para explicar dicha continuidad.

Posiblemente más de un lector, al repasar los puntos anteriores, haya sentido la inquietante desazón de comprobar que muchos de ellos vuelven a aparecer, tras la espesa bruma de la Historia, en la perspectiva presente.

Hoy, el declinante imperio mundial USA, trae la tensión a Europa a través de las distintas fases de la “revolución naranja” ucraniana, que en otros lugares del mundo han sido sus “revoluciones de colores” -especialmente en el mundo árabe/ musulmán- y que en dicho país han traído como últimas consecuencias un Maidan nazi y el genocidio contra los antifascistas del Donbass. Su objetivo no es otro que el del chantaje de la violencia, la amenaza y la guerra, potenciando el incremento de la tensión en las relaciones internacionales (RR.II.), el realineamiento de sus satélites en una nueva política de bloques que ha resucitado la guerra fría que ocupó desde 1947 hasta la disolución de la Unión Soviética en 1991.   

El fracaso de la política imperial USA en Afganistán, Irak, Libia -tres Estados fallidos por la guerra-, en su agresión a Siria, armando a grupos terroristas yihadistas, derrotados una y otra vez por el ejército de este país, se ha visto acompañado de una pérdida del peso económico relativo de la que está dejando de ser primera potencia mundial ante el empuje de China y del resto de los BRICS, que cooperan hacia la desdolarización de las relaciones económicas mundiales, lo que impedirá a USA continuar exportando su inflación, la mayor del mundo, en medio de la más grande crisis económica en la historia del capitalismo. 

La política de presión y amenazas contra Cuba, Venezuela, Bolivia y en menor medida Ecuador, el chantaje financiero contra Argentina están fracasando y previsiblemente lo seguirán haciendo, a pesar de la virulencia con la que se practican -incluso mediante atentados de falsa bandera, “guerras de baja intensidad”, "guerras de cuarta generación" o revueltas bien programadas de las franquicias “indignadas” de las clases medias argentinas, brasileñas o venezolanas- porque los gobiernos de dichos países han establecido con sus clases populares sólidas alianzas basadas en políticas sociales y resistentes a la hegemonía imperialista, que en algunos casos han abierto procesos de avance hacia el socialismo. 

Ante el evidente fracaso del imperialismo USA en Oriente Medio y en América Latina, la cuál ha dejado de ser su patio trasero, el gendarme se vuelve hacia una Europa dócil, siempre dispuesta a recibir las patadas del amigo americano a Rusia en su propio culo. 

El papel de los gobiernos europeos y de la gran mayoría de los medios de desinformación de los países de la UE en la crisis ucraniana desatada desde el Maidan nazí ha sido tan complaciente con los intereses USA que las sucesivas provocaciones contra Rusia, que se han plasmado no sólo en el atentado de falsa bandera contra el avión de pasajeros MH17 de Malaysia Arlines del que se intenta culpar alternativamente a los antifascistas del Donbass como al gobierno ruso, sino también tras las sanciones económicas a Rusia resultantes de la adhesión por referéndum de Crimea a este país o del tímido apoyo de ésta a los antifascistas del Este de Ucrania.

Pues bien, los principales expertos económicos europeos y grandes dirigentes empresariales ya reconocen abiertamente que las sanciones a Rusia tendrán un efecto rebote sobre la economía de los países miembros de la UE, y específicamente de Alemania, hasta el punto de que reducirán a la mitad el crecimiento esperado, con anterioridad a dichas sanciones, de la zona euro para 2015. Y es que el entrelazamiento financiero y empresarial de las economías de estos países con la rusa en un marco mundial globalizado trae este tipo de consecuencias que pueden dar incluso al traste con la prevista pero muy débil recuperación europea.  

Para USA este riesgo, lejos de ser un freno al sacrificio de los intereses europeos por parte USA, actuará como acicate, ya que ello puede, mediante una combinación de propaganda belicista y antirusa de la guerra fría que vuelve, presiones sobre las cancillerías europeas, militarismo OTAN y claudicante subordinación de los países de la UE a los intereses del imperialismo, exacerbar las tensiones UE-Rusia y acabar con las veleidades alemanas de buscar en dicho país un socio económico que permita al gobierno Merkel un acercamiento al gran mercado postsoviético. 

Actualmente la OTAN trata de cercar a Rusia, una vez satanizada la figura de su Presidente como causante de todos los males de Occidente. En Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Estonia, Ucrania, Azerbaiyán, Tayikistán, Armenia y Georgia se realizan operaciones, entrenamientos y maniobras de la OTAN, con el fin de amenazar a Rusia y mostrarle el poder de aislamiento de la organización armada al servicio del Imperio. 

En paralelo la OTAN chantajea a China, un país que a pesar de su gran crecimiento económico, no exento de riesgos de burbujas, apenas ha incrementado su gasto militar en los últimos años, a través de la operación Rimpac 2014, la mayor maniobra militar del mundo, con más de 50 buques de guerra, unos 200 aviones y 25.000 soldados de 22 países. Este objetivo, que no es el otro que el de disuadir a China de su colaboración militar y económica recientemente establecida con Rusia, complementa a las tensiones militaristas que USA anima en la disputa de Japón -su gran aliado en el Pacífico- con China sobre los islotes Senkaku-Diaoyu. 

Provocación tras provocación, el imperialismo USA busca, por un lado, lograr que el Kremlin dé un  traspiés en su política internacional al sentirse acorralado. Hasta ahora la diplomacia y los estrategas  moscovitas han demostrado ser infinitamente más sensatos y mesurados que los expertos y asesores de la Casa Blanca y el Pentágono que recuerdan al demente y desproporcionado doctor Strangelove de la magnífica película de Stanley Kubrick “¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú”. Del mismo modo, el Ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov es claramente más conciliador que su homólogo norteamericano John Kerry o que su predecesora Hilary Clinton. 

El efecto de una presión constante y creciente del Imperialismo norteamericano sobre Rusia es el de exacerbar sus tendencias nacionalistas, ya muy marcadas en el Kremlin, pero que están reforzando a los sectores de extrema derecha de la sociedad rusa, como los representados por Alexander Duguin y Eduard Limonov, lo que abre vías a un posible descontrol futuro de la situación interna, algo por el momento evitado, dado el auge de popularidad de Putin, y, consecuentemente, de una tensión internacional que si hasta ahora no se ha incrementado más es precisamente por la templanza rusa.

Asistimos a una reedición de la Nueva Jerusalén, como forma física de una visión espiritual de la Ciudad de Dios, representada en la figura de pueblo elegido o, en su versión laica, en la vieja doctrina del Destino Manifiesto, que ahora no puede aplastar a los pueblos de América Latina sino que trata de sojuzgar a un mundo (Europa, Rusia, Sudeste Asiático, Oriente Medio) que rechaza y se muestra cada vez más insumiso a la unipolaridad impuesta por el gendarme norteamericano.

El riesgo de esta escalada belicista es no sólo la patologización de las RR.II sino también la creciente fascistización de la política interior y exterior USA, u riesgo para el resto de las potencias mundiales, que se ven sometidas al albur de la paranoia de una Casa Blanca y un Pentágono que perciben el mundo con la aguda desconfianza de quien sólo ve enemigos a su alrededor -incapaz de aceptar el nuevo mundo que está naciendo en el que Norteamérica ya no será más la primera potencia mundial y tendrá que compartir con otras potencias emergentes el protagonismo internacional-, la posibilidad de establecer estrategias diplomáticas sólidas, racionales, previsibles y duraderas.

Hoy ya no es necesario que la paz mundial sea amenazada por el ascenso a los gobiernos de psicópatas tipo Hitler, Hirohito o Mussolini. La institucionalización de esa psicopatología como vía de acción política internacional a través de la amenaza de la guerra, empleada para intentar revertir la decadencia de un Imperio es, en sí, cien veces más peligrosa que la figura de un político loco y genocida, por mucho que no falten personajes así entre los asesores y políticos norteamericanos o entre la extrema derecha del Tea Party, todos ellos alimentados por el complejo militar-industrial norteamericano. Ahora es el sistema político USA el que se ha instalado en la locura, sin necesidad de que la acción carismática de ningún dirigente lo transforme con posterioridad. La demencia es sistémica en origen. 

Los herederos de los teóricos del realismo político en las RR.II. (Morgenthau, Carr, Kennan,...), para los que los Estados son las entidades supremas y actores cuasi únicos de las mismas, son hoy los halcones de Washington que conciben un mundo en el que el respeto a los derechos humanos, a la soberanía de los pueblos, a la cooperación internacional entre las naciones y a la opinión pública internacional son obstáculos que han de ser abatidos para desplegar, sin oposición alguna, su voluntad de poder; algo muy parecido a la concepción de prusiana y nacionalsocialista del oponente como enemigo. 

Por otro lado, la guerra aparece hoy como la gran tentación capitalista para unas élites políticas y económicas que saben que la actual crisis del sistema económico mundial puede encontrar alguna onda corta de recuperación pero que, a largo plazo, es irresoluble porque no es sólo financiera, económica y de sobreproducción sino también alimentaria, energética, ecológica y de civilización y por tanto irresoluble dentro del marco capitalista. 

Es algo que el imperialismo comprende muy bien. Algunos teóricos sobre el origen de los Estados, vinculan la formación de estos al control de los recursos hídricos, del agua. Seguramente la última guerra de la humanidad pudiera ser por el control de los últimos humedales, si no lo impedimos. De momento, las agresiones USA a Irak, porque ha habido varias, han tenido las mismas motivaciones que la destrucción de Libia, el petroleo, y las provocaciones a Rusia a través de Kiev tienen  que ver con el interés por hacerse con parte del gas ruso que atraviesa Ucrania o de las formidables reservas del gas del lignito, de metano, de petróleo o de uranio que se encuentran en su subsuelo.

Como tras el inicio de la crisis del 29, con un New Deal que fracasó, la guerra mundial aparece hoy en el horizonte como una tentación deseable para unos poderes sistémicos que no piensan sino en su propia supervivencia, aunque ello pueda suponer el riesgo de la devastación total y de la desaparición de la especie humana, dentro de un tablero de ajedrez en el que las piezas principales son ojivas nucleares y misiles de largo alcance. La destrucción del excedente mediante el negocio de la carrera armamentista y de la conflagración bélica de grandes dimensiones primero, y de la reconstrucción después, es la visión enloquecida de quienes ven en la guerra su oportunidad para la supervivencia de un sistema que está revelando toda la perversión que lleva en sus entrañas. 

Como si del gran potlatch pirómano de los kwakiult se tratara, la orgía destructora sería el gran festín ceremonial del derroche y el impulso irracional de la manifestación de poder.   

Necesidad de un poderoso movimiento mundial por la paz:
“Ara que som junts
diré el que tu i jo sabem
i que sovint oblidem:
Hem vist la por
ser llei per a tots.
Hem vist la sang
—que sols fa sang—
ser llei del món.”
(“Digem no”. Raimon)

100 años después del inicio de la I Guerra Mundial y 75 del comienzo de la II, éste es el retrato de la nueva amenaza que se yergue sobre los seres humanos y las naciones. 

Seguramente serán muchos quienes consideren mis palabras exageradas y el cuadro que les he pintado un tanto fantasioso. Así debió parecerles en el inicio de aquel verano de 1914 a muchos más pero apenas un mes más tarde los campos de Europa se llenaban de muertos. Seguramente también en el verano de 1939 fuesen muchos los que desestimasen como muy improbable una nueva conflagración pero el 1 de Septiembre de ese mismo año las tropas de la Wehrmacht entraban en Polonia y Francia e Inglaterra, como consecuencia de ello, declaraban la guerra al Tercer Reich. 

Las sociedades humanas a menudo actúan demasiado tarde frente a los desafíos que se les vienen encima, rara vez muestran su capacidad de anticipación y, cuando responden, muchas veces es ya demasiado tarde para evitar las consecuencias de esa imprevisibilidad. 

Una de las razones de ello es la desinformación tan hábilmente practicada por los medios de adocenamiento y desinformación actuales. Otra es la más diversa oferta de opio narcotizante en forma de entretenimiento.

No podemos olvidar tampoco la mal entendida forma de autoprotegerse el ser humano de aquello que le produce miedo, pesar o dolor y que no es otra cosa que la de mirar para otro lado o hacer como el avestruz que entierra su cabeza en un hoyo.

Sea como sea, y sin ánimo de pontificar o adoctrinar, creo imprescindible y urgente ponerse manos a la obra para levantar un poderoso movimiento por la paz a nivel mundial; un poderoso movimiento por la paz capaz de desenmascarar las políticas guerreras a las que el imperialismo pretende conducir a la humanidad para salvar su poder mundial y al sistema económico de muerte, explotación y depredación al que lleva siglos condenándonos; un movimiento por la paz que informe, denuncie, organice y movilice a la inmensa mayoría de la sociedad humana del horror bélico al que los tambores de guerra capitalistas pretenden arrastrarnos. 

Quizá sólo dos agresiones armadas del imperialismo -la de Vietnam y la de Irak- en los últimos 40 años hayan generado tanta solidaridad antibelicista internacional pero ellas fueron en mucho mayor medida una reacción “ex post” frente a una iniciativa militarista que ya había tomado sus decisiones por anticipado. Ni siquiera el genocidio sionista de Israel contra el pueblo palestino, perpetrado estos días en Gaza por el gran amigo del inquilino de la Casa Blanca, moviliza hoy las conciencias en un movimiento tan activo e insurgente como lo hicieron aquellas luchas contra la guerra.      

En 1914 el movimiento obrero socialista fue derrotado bien por ponerse del lado de los señores de la guerra desde el primer momento, bien por oponerse inicialmente a ellos para acabar claudicando después. 

Hace demasiado tiempo que los exaltadores de la irracionalidad de la muerte y las patrias armadas hasta los dientes llevan la iniciativa y lo hacen quizá porque quienes amamos la paz entre los pueblos no hemos sido capaces de construir una cultura de la misma; una cultura y unos valores de la paz capaces de imponerse a la pulsión destructora de Thánatos, con la inteligencia suficiente para no ir a la zaga de los acontecimientos que los halcones marcan en cada una de sus arremetidas sino de condicionar decisivamente las relaciones entre los países y los Estados. 

Pero ello no significa caer en la ingenuidad del aséptico “ni-nismo” político o de un gandhismo reaccionario en el fondo porque ambos pretenden hacernos ignorar que a las guerras las alimentan, junto a la demagogia patriotera de los mercaderes de la muerte y de los gobernantes criminales, la injusticia, la desigualdad, la opresión, la pobreza o el temor a ella y, en consecuencia, un capitalismo que ve en la guerra un medio “alternativo” para la realización de su beneficio.  Y que, en tanto que el capitalismo sea el modo bajo el que los seres humanos “organicen” sus vidas, no existirá una auténtica oportunidad para la paz. 

Esa cultura de la paz debe ser ante todo una visión de cómo deben regirse las relaciones entre los pueblos y entre los Estados. Pretender extenderla hacia una cooperación desigual entre explotadores y explotados, entre opresores y oprimidos sería una lectura interesada de conciliación de intereses entre clases sociales que son antagónicas por definición, como hoy pretenden hacernos creer discursos supuestamente transideológicos y que son, en realidad, cómplices del mismo capitalismo que nos lleva a las guerras. Paz entre los pueblos no significa en absoluto concordia entre las clases.

Ese movimiento por la paz debiera afirmar también su carácter antifascista porque el fascismo es hoy una de las banderas del capitalismo que conducen hacia la guerra, como queda más que patente con el actual gobierno ucraniano o el lenguaje matonesco de los "recuperados" fascismos europeos, y un enemigo declarado de la razón y la humanidad.

Tampoco significa alinearse con los intereses específicos de Estado de ningún país, por justas que puedan parecer o ser sus posiciones. Una cosa es denunciar el acoso belicista del imperialismo a otras naciones o su furor guerrero y algo muy distinto reproducir errores, hoy afortunadamente superados por la propia historia, como aquellos en los que en su momento cayeron organizaciones como el Consejo Mundial por la Paz.      

Es necesario, frente al creciente nacionalismo reaccionario y de confrontación que amenaza la convivencia de las gentes que habitan Europa, recuperar una conciencia de pertenencia universal al único pueblo al que merece la pena pertenecer, el de la especie humana, esa idea que estaba tras la frase de Samuel Johnson para quién “el patriotismo es el último refugio de los canallas”. El derecho a la soberanía de los pueblos no puede legitimar el “ius belli” como razón fundacional y última de los Estados.

Del mismo modo que en el ejército sionista israelí ha crecido la objeción de conciencia ante la barbarie criminal contra el pueblo palestino, es necesario que la cultura de la paz penetre en los cuarteles de las potencias agresoras, especialmente de los ejércitos de la OTAN, empapando  las conciencias de los militares hasta el punto de que, en caso de riesgo de confrontación bélica, la insumisión a coger las armas y la deserción sean auténticas opciones incluso entre los militares profesionales. Ello exige permeabilizar las relaciones entre civiles y soldados, haciendo que estos últimos se vean cada vez más influidos por una nueva sensibilidad antibelicista.

Sólo la creación de una conciencia de que habitamos un único mundo, al que no podemos sustituir porque no tenemos otro, y que debemos hacerlo mejor para nosotros y para las generaciones venideras, puede llegar a sobreponerse frente a una visión de las patrias y las naciones concebida como oposición y antagonismo al otro, algo tan absurdo e idiota como que cada ejército reza a su dios para que le dé la victoria en las batallas. 

No hay honor ni gloria en la muerte. Sólo muerte definitiva...para siempre.

4 de agosto de 2014

BRASIL Y EL TERRORISMO FINANCIERO

Eric Nepomuceno. La Jornada

veces –ahora, por ejemplo– me pregunto dónde diablos fue a parar la famosa alegría permanente de los brasileños. En pocas ocasiones se vivió, como ahora, bajo la presión permanente de las fuentes que chorrean pesimismo. Basta con recordar qué pasó en las vísperas del Mundial de fútbol: se auguraba algo que oscilaba entre una catástrofe y un colapso, y ocurrió exactamente lo contrario: todo funcionó bien (excepto, es verdad, la selección). Ahora, el blanco del pesimismo es otro: el escenario político y económico. El objetivo, tanto en un caso como en otro, es el mismo: derrotar a Dilma Rousseff.

Esta semana, y por novena vez seguida, el sondeo que el Banco Central lleva a cabo junto a las instituciones financieras brasileñas indica una proyección negativa para la economía. Ahora, dicen los analistas y agentes del mercado, la previsión para el crecimiento del PIB del país en 2014 es de 0.9 por ciento. Con idéntica insistencia se golpea la tecla de la inflación. De nada sirven los datos oficiales, que en Brasil son creíbles, indicando que sí existe presión, pero que la inflación está bajo control y que cerraremos el año dentro de la meta. Cercano al tope, es verdad, pero cumpliendo.

Se sabe que las instituciones financieras gastan océanos de dinero encargando sondeos electorales reservados, o sea, cuyos resultados no son divulgados a la opinión pública. Y que con base en esos sondeos la banca anticipa a los que, debidamente registrados junto a la justicia electoral, sí tienen sus conclusiones divulgadas. Cuando la presidenta Dilma Rousseff, candidata a reelegirse, sube o se estabiliza o cae, según el caso, la gran banca y los grandes especuladores entran en un frenético ritmo de compra y venta de papeles. Así, dejan claro que con un escenario positivo para Dilma, las acciones se desploman. Y cuando ese escenario se complica para la presidenta candidata, suben.

Esa clase de maniobra no es propiamente una novedad. En 2002, el Goldman Sachs alcanzó niveles olímpicos de manipulación al crear el Lulómetro, que medía, a cada subida de Lula da Silva en los sondeos, cuánto se devaluaría el real frente al dólar. Y así mucha gente ganó toneladas de dinero especulando con el cambio. Perdón: mucha gente no. Muchos banqueros.

Ahora, con Dilma la campaña se extiende de manera insólita. De un lado, los medios hegemónicos de comunicación, haciendo malabarismos formidables para demostrar un caos económico, una inflación galopante, un desastre interminable en la gestión nacional. De otro, el terrorismo financiero del mercado. Resultado: tensión y pesimismo en el electorado.

A todo eso se suma un brote de polarización entre los que están con y los que están contra Dilma, Lula y el PT. Eso se nota claramente en dos importantes estados, Sao Paulo y Minas Gerais. No por coincidencia, estados muy ricos y conservadores. En Sao Paulo, que reúne 23 por ciento del electorado, Dilma tiene, según los sondeos, 30 por ciento de intención de voto, y Aécio, 25 por ciento, pero con tendencia a crecer. En Minas Gerais, estado natal de los dos, Aécio aparece con 41 por ciento de votos, y Dilma, 31. En Río, que tiene 9 por ciento del total de electores brasileños, la ventaja de la presidenta sobre su adversario más directo es impactante: 35 por ciento frente a 15 de Neves. La cuestión ahora, para Dilma, es fortalecerse en otras regiones del país. Y para la oposición, debilitarla al máximo.

Y es en este punto donde se destacan el empresariado y la banca. En julio, primer mes oficial de campaña, Aécio Neves logró recaudar 10 millones de reales, unos 4 millones 500 mil dólares. Dilma, poco más de 9 millones de reales, es decir, 4 millones.

Claro que frente a la previsión de gastos de campaña de los dos –290 millones de reales cada uno, unos 135 millones de dólares– son volúmenes insignificantes. Pero es muy significativo que Dilma haya logrado, en este primer mes, el mismo dinero logrado en este periodo de la campaña de 2010 que la eligió, mientras que el candidato actual del PSDB haya doblado el volumen captado hace cuatro años por el frustrado José Serra.

A todo eso se suma algo muy grave en la escalada financiera que, en última instancia, no tiene como blanco solamente a Dilma, pues afecta a todo el país. Ahora en julio el Santander, que tiene a Brasil como su principal fuente de lucro (superando con creces a la España matriz), distribuyó a sus clientes de alta renta un análisis que dice claramente, y por escrito, lo que se rumorea en el mercado financiero: si la candidatura de Dilma se estabiliza o vuelve a crecer, el escenario económico sufrirá una reversión, con alza en las tasas de interés, caída en la Bolsa de Valores y devaluación del real.

El texto es de un atrevimiento inadmisible, dijo Dilma con razón. No se ocupa de prever qué pasaría en caso de que uno de los dos adversarios saliera victorioso en octubre. No se trata, pues, de un análisis del escenario económico, sino de una pieza de campaña política. De una clara muestra de hasta qué punto puede llegar el terrorismo financiero que actúa en Brasil.