13 de junio de 2013

EL CIERRE DE LA RADIOTELEVISIÓN PÚBLICA GRIEGA PROVOCA UNA HUELGA GENERAL

Silvia Padrón. cuartopoder

El pueblo griego sometido desde hace tres años a recortes en los salarios, las pensiones, los servicios públicos y enfrentado a la pobreza y los suicidios, aún ha tenido que vivir otra experiencia negativa más: el cierre por sorpresa de la Radio y Televisión Pública griega, la ERT. Agotados por las huelgas generales y las protestas han sacado fuerzas para concentrarse en las delegaciones de la televisión en Atenas y el resto de centro territoriales para apoyar a los periodistas que están encerrados defendiendo su trabajo y el servicio público.

“Desde el gobierno no han calibrado la repercusión que iba a tener el cierre, no han tenido en cuenta la emoción del pueblo griego para el que la señal de radio simboliza mucho desde la Segunda Guerra Mundial y la invasión de los alemanes y la televisión, a la que se sienten unidos desde la dictadura de los generales”. Quien esto nos cuenta es una trabajadora despedida, por sorpresa, la corresponsal de ERT en España, Dora Makri, que nos asegura que lleva un día entero sin dormir y casi sin comer.

“Hace un rato -añade- la Orquesta y Coro de ERT estaban en el patio del edificio de la televisión, tocando el himno nacional. El servicio que ofrece la radiotelevisión pública no puede ofrecerlo ninguna empresa privada porque no es rentable, tenemos una orquesta de inmejorable calidad, un gran archivo histórico, una oferta cultural tremenda y unas infraestructuras muy costosas, por la orografía y por la dispersión de la población en las islas. Hay sitios donde sólo les llega la señal de la televisión pública y las emisoras turcas.”

Escuchando su discurso podría parecer que la televisión pública es un derroche de dinero público pero nos equivocamos. Para sacarnos del error, su compañero de la radio pública, Babis Kokosis, nos explica: “Es un mal endémico de la televisión pública en Grecia, donde los periodistas son independientes pero la dirección cambia con cada gobierno. No se trata de personal especializado sino de personas colocadas por el gobierno. No afectan a nuestro trabajo diario pero tienen un coste muy alto, los sueldos de los 700 periodistas de ERT es similar al de los 36 consejeros, que no sabemos que aconsejan. Este cierre, que nosotros llamamos muerte repentina, no está justificado en motivos económicos. La radiotelevisión se financia con un canon que pagan los ciudadanos en el recibo de la luz y con publicidad y tiene beneficios. Una parte de ellos, los utiliza el gobierno para tapar otros agujeros. El cierre se debe solo a motivos políticos,explica. El gobierno quiere presentar los despidos ante la Troika y es más fácil despedir a trabajadores de un organismo de interés público, como es ERT, que a funcionarios que tienen su puesto protegido por la constitución”

Hablamos por teléfono con Babis, que se encuentra encerrado con el resto de sus compañeros desde el pasado martes. Su intención es no abandonar los centros de la radiotelevisión hasta que el gobierno dé marcha atrás al cierre. “Al principio tuvimos muchos problemas para emitir, porque nos cortaron la señal, pero ahora emitimos a través de tres páginas web, la Unión Europea de Radiodifusión (conocida por sus siglas en inglés EBU, reúne a 74 operadores de radio y televisión públicos o privados que prestan un servicio público) nos ha prestado una frecuencia para emitir y también una emisora de radio autogestionada que está reconduciendo nuestra programación”

Precisamente el presidente de EBU,  Jean-Paul Philippotha condenado el cierre de la televisión griega como un acto de violencia y la peor clase de censura. En España también han mostrado su apoyo desde distintos colectivos. Los trabajadores de RTVE se concentraron ayer durante cinco minutos, las asociaciones sindicatos de periodistas han apoyado a los trabajadores griegos y han denostado el cierre de un medio público.

Los sindicatos griegos han convocado una huelga general de 24 horas para hoy, jueves, que se suma al paro de carácter indefinido, convocado por las asociaciones de la prensa y el sindicato de periodistas, en el que participarán todos los medios privados, de radio, televisión y prensa. En Grecia, los medios privados apoyan a la radiotelevisión pública porque, desde que ésta nació, les presta un servicio gratuito. Los periodistas entrevistados se plantean si no peligrará el gobierno de mantenerse el pulso de los medios de comunicación.


Para Babis Kokosis hay una esperanza de vuelta atrás y es que los dos partidos que apoyan al gobierno han exigido una reunión inmediata pero con la condición de que la televisión vuelva a emitir. Desde el gobierno se dice que el cese no es definitivo, pero no parece que exista un proyecto claro. Primero se manifestó que la nueva televisión empezaría a emitir el 29 de agosto, con una plantilla de 700 trabajadores. y después se hablaba de 1.200, pero sin precisar con cuantos canales ni más detalles sobre la estructura.

12 de junio de 2013

EU/ISRAEL ESPÍAN A LOS CIUDADANOS DEL MUNDO CON SU PRISMA: GOOGLE, APPLE, FACEBOOK, MICROSOFT

Un militar de Israel mira una página de Facebook. 
El ejército de esa nación anunció recientemente que 
establecerá nuevas restricciones para los soldados en 
el uso de redes sociales Foto Ap
Alfredo Jalife-Rahme. La Jornada

Desde que el Pentágono, por ontología/teleología tecnológicas, obligó a los usuarios del planeta entero a entrar al corral del DARPA, progenitor de Internet –amplificado por la redes sociales de recolecta de datos por las militarizadas trasnacionales privadas de Israel– era previsible que algún día fueran desnudadas las trasnacionales privadas con labores públicas/ militares de espionaje global del binomio cibernético Estados Unidos/Israel.

Pese a la tormenta de medievales anatemas huecos, con antelación “Bajo la Lupa”* (De los multimedia a Internet: el control de EU/Israel, 19/8/12) había prevenido tal colusión ciberorwellianade vigilancia global por los angelicales servidores sociales: Google, Facebook, Microsoft, Verizon, Apple, Yahoo y Skype, al servicio final del programa Prisma de la National Security Agency (NSA), agencia de espionaje criptológico vinculado al Cibercomando, superescándalo reseñado explosivamente por The Guardian(5/6/13, retomado por The Washington Post (6/6/13) y con espléndido resumen de WSWS (7/6/13).

Ya habíamos advertido que “Medios islámicos fustigan el control dual de Internet y los principales servidores por Estados Unidos/Israel”: Google, Facebook, Wikipedia, Yahoo, etcétera (La mano israelí detrás de Internet; Freedom Research, junio 2009: Radio Islam)”
La Seguridad del Hogar, todo el montaje hollywoodense bushiano de su guerra contra el terrorismo islámico, sirvió de pretexto para vigilar a tirios y troyanos mediante su Prisma–calca de la vigilancia ciudadana Echelon de la anglosfera durante la guerra fría– con la connivencia del Congreso de Estados Unidos desde el 11/S y mantenido durante la gestión Obama: hoy expuesto como el Gran Hermano (Big Brother) orwelliano local/global, en lugar del sitio que le correspondía a su progenitor BabyBush, hijo de un anterior director de la CIA con reflejos pavlovianos de espía antes de la eclosión de Internet.

¿Quién, dentro del establishment en ascuas, desea dañar a Obama con tanto escándalo explosivo?

¿Quién decía que en la postmodernidad no cabían los héroes? El estadunidense Edward Snowden, otro ciberhéroe de 29 años, empleado encubierto de la CIA en la misteriosa consultora Booz Hamilton Allen (muy socorrida por Fox y Calderón), contratista de NSA, se suma a las hazañas del australiano Julian Assange y del estadunidense Bradley Manning.

El rotativo israelí Haaretz (8/6/13) cuestiona cándidamente, para no decir pérfidamente: ¿Las empresas israelíes Verint y Narus colectaron la información de las redes de comunicaciones de Estados Unidos para la NSA?

Las trasnacionales israelíes Verint y Narus han gozado de conexiones con trasnacionales de Estados Unidos y el espionaje israelí y los lazos entre las agencias de espionaje permanecen sólidas (léase: la CIA y el Mossad, entre las conocidas).

La prestigiada revista tecnológica Wired (abril, 2012) había expuesto a las dos empresas Verint y Nerus, con íntimas conexiones con la comunidad de seguridad israelí que conducen el espionaje para la NSA.

Verint, que capturó a Comverse Technology, espía a Verizon, gigante telefónico de Estados Unidos, mientras un programa de Narus recolecta las comunicaciones de los usuarios de AT&T, otro gigante telefónico estadunidense. Ori Cohen, uno los fundadores de Narus, confesó a la revista Fortune (2001) que realizaban trabajo de espionaje para el Mossad.

¿Alguien en México de los poderes Ejecutivo y Legislativo nos podría ilustrar sobre la presunta penetración de las trasnacionales de Israel mediante el ominoso programa Prisma, cuyos nueve servidores operan laxamente gracias a la apertura moderna en la recolecta de datos ciudadanos que los cocinan a su antojo para beneficiar su agenda oculta?

¿Quién protege a los indefensos ciudadanos mexicanos, primero ante su aldeano Congreso apátrida, y luego, frente el atentado permanente de los servidores de las redes sociales del binomio cibernético Estados Unidos/Israel?

Verint y Nerus operan para la unidad 8200 de espionaje del ejército israelí a cuyo cargo estuvo el comandante Hanan Gafen, quien lo confesó a Forbes (2007).

Para Israel las telecomunicaciones son un asunto jerárquico de su íntima seguridad para perseguir a sus críticos, ya no se diga sus adversarios, cuando la aceptación de Israel en el mundo se encuentra en un riesgoso 20 por ciento (solamente en Estados Unidos opera en un resbaloso 51 por ciento) y con tendencia al desplome (Electronic Intifada).

Según la histórica revelación de The Guardian, el espionaje de Gran Bretaña no se queda atrás en la compartición y compartamentalización del espionaje con la NSA mediante su macabra entidad gubernamental GCHQ.

Quienes aprobaron festiva y estruendosamente la seudomodernidad de la ominosa ley telecom en el Congreso sin una pizca de sindéresis –la pletórica cohorte milagrosa de entreguistas, apátridas y/o cándidos– nunca tomaron en cuenta nuestras advertencias sobre la ciberseguridad de México que formaba ya parte del Prisma del binomio Estados Unidos/Israel (con un presunto topo en Cofetel), antes siquiera de ser incrustada al Cibercomando de Estados Unidos.

Insolentes, los apátridas/entreguistas nos degradaron a niveles de Casandras, pero, nada ilustrados, ignoraron que la hija de Príamo y Hécuba tuvo la razón histórica en la captura de Troya, como sucede hoy bajo el Prisma de la ley telecom, donde el “México neoliberalitamita” se arrojó alocadamente a las garras de Estados Unidos/Israel.

Exhortamos a que después del destape de la cloaca cibernética que involucra la privacidad de los ciudadanos mexicanos, ya no se diga de los latinoamericanos en su conjunto, tanto los poderes Ejecutivo como Legislativo adopten las precauciones necesarias de protección civil mínimamente para sus votantes.

¿Cuáles son los límites nacionales al ciberespacio controlado por Estados Unidos/Israel cuando se han penetrado hasta las entrañas de la privacidad de los ciudadanos inermes vistos como enemigos potenciales de los gobiernos por quienes votaron, ya no se diga de los disidentes vistos como parias?

¿Dónde queda el concepto hueco de democracia frente al neototalitarismo cibernético de Estados Unidos/Israel?

Conclusión
El daño a las trasnacionales cibertecnológicas de Estados Unidos e Israel será enorme a escala local/regional/global. ¿Quién va desear comprar instrumentos electrónicos de Estados Unidos e Israel para ser pérfidamente espiado?

El costoso aprendizaje y la enseñanza de Prisma en todos los países obliga, primero, a remediar con antídotos específicos el espionaje foráneo a sus ciudadanos deliberadamente desinformados (de allí la necesidad de multimedia plurales) y, luego, a crear una intranet nacional –que ya empezó a funcionar en países con carácter y aspiraciones de supervivencia–, con garantías públicas e inalienables de sus supuestos elegidos en los poderes Ejecutivo y Legislativo, para salir de la cárcel ciberorwelliana en la que nos encajonaron involuntariamente los servidores y las redes sociales de Estados Unidos/Israel.


* Sección fija de  Alfredo Jalife-Rahme en el periódico mejicano “La Jornada”

11 de junio de 2013

LA SITUACIÓN DE LA CLASE OBRERA: ¿QUÉ HA CAMBIADO?

Mike Wayne y Deirdre O’Neill. Red Pepper

En 2012 un grupo de personas procedentes de la clase obrera de Manchester y Salford [un barrio de Manchester] se junta para crear un espectáculo teatral basado en sus propias experiencias y el libro de Engels La situación de la clase obrera en Inglaterra. Disponían de ocho semanas antes de estrenar. Esta película filma a los protagonistas desde el primer ensayo hasta el estreno y sitúa su lucha por poner en escena el espectáculo dentro del contexto de las luchas diarias de la gente común que se enfrenta a la crisis económica y las políticas de austeridad.

Las personas que se juntaron para montar el espectáculo se convirtieron, de ser un grupo de extraños -la mayoría de los cuales no había actuado nunca- en el “Colectivo harapiento” en poco menos de dos meses. La película, llena de pasión política e ira, es un testamento maravilloso de creatividad, determinación y camaradería de la gente obrera, lo que desmonta los estereotipos de la clase obrera que difunden los medios de comunicación.

¿Cuál fue la motivación que dio lugar a este documental?
La idea de la película surgió hace unos años. Trabajamos durante un año en Venezuela. Durante nuestra estancia leímos el libro escrito por Engels en 1844, La situación de la clase obrera en Inglaterra. Nos llamó la atención su relevancia en un momento en que el Reino Unido desmantela el Estado de bienestar para regresar a un capitalismo desenfrenado propio del siglo XIX en que la política servía a los ricos. ¿Qué ha cambiado? Algunas cosas sí han cambiado. Cuando Engels escribió el libro, la conciencia política obrera era muy grande y proliferaba una cultura obrera independiente. Hoy en día los obreros y sus organizaciones en el Reino Unido, especialmente en Inglaterra, se han desintegrado a consecuencia de los ataques que representan las políticas neoliberales. Queríamos traer a la memoria aquel espíritu revolucionario del libro de Engels y que también encontramos en Venezuela.

¿Cómo fue el proceso de filmación?
Hicimos un llamamiento abierto en Manchester y Salford de voluntarios que querían formar parte del proyecto. El objetivo fue que los participantes idearan una obra de teatro basada en sus propias experiencias y el texto de Engels, de forma que se produjeran dos elementos. En primer lugar establecerían las conexiones entre el texto de Engels y su propia vida y en segundo lugar contarían sus propias historias. Teníamos la idea de que la película siguiera el proceso de estrechar lazos, colaborar, crear, contar cuentos y destacar los temas de clase. Al mismo tiempo contextualizamos lo que ocurría en los ensayos dentro del marco de las actuales políticas de austeridad y una visión histórica de la situación de la clase obrera en el pasado al utilizar metraje de archivo y las palabras de Engels.

Los documentales, sobre todo los que tienen una estética de la observación, tienen con frecuencia un estilo que conduce a la imparcialidad; aquí hay una perspectiva definida sobre el tema. ¿Fue siempre vuestra intención permitir a los actores articular sus propias experiencias e interpretaciones del libro?
La idea de la película requería una puesta en escena que implicaba que nunca fuimos observadores imparciales accidentales. En este sentido el film se encuadra dentro de la tradición de cinéma vérité que se confunde a menudo con el cine de observación; en realidad se diferencia de éste porque permite al cineasta asumir una postura intervencionista. Esta tradición ha reaparecido también de forma corrupta en los documentales televisivos en los que los cineastas fijan tareas u objetivos competitivos a los protagonistas. La diferencia con nuestra película reside en que nosotros quisimos que las personas trabajaran juntos -en vez de unas contra otras- en un proyecto político.

¿Piensa que los tiempos actuales requieren una cultura cinematográfica o documental que plantee realmente las grandes preguntas sobre la sociedad británica?
Se está produciendo dentro de la sociedad británica una enorme transformación y los medios de comunicación dominantes no la están cubriendo. El Estado de bienestar, que se creó para proporcionar barreras protectoras entre las personas y el mercado, se está desmantelando. Volvemos al capitalismo de laissez faire del siglo XIX, otra razón por la que debemos releer a Engels hoy. Se está produciendo en este país un golpe de Estado corporativo mientras los medios de comunicación dominantes guardan un silencio implícito. Los mismos tiempos que corren producen una cultura documental que se hace grandes preguntas.

El objetivo de la película fue hacer un paralelismo entre la situación actual y 1844. ¿Cuál es este paralelismo?
Hay un paralelismo notable entre la Inglaterra de Engels al principio de la revolución industrial y el capitalismo desbocado de hoy. Los pobres trabajan todavía a cambio de sueldos de subsistencia, habitan viviendas deficientes, están más enfermos, mueren antes, hay poca movilidad social, la educación está diseñada para prepararlos para una vida de empleos serviles, mientras la ley, como dijo Engels, “es una vara que la burguesía ha preparado para ellos.” Tomemos como ejemplo lo que escribió Engels sobre el vínculo entre la desigualdad y el crimen y las declaraciones de los representantes de la burguesía sobre “el carácter sagrado de la propiedad” después de los disturbios que sacudieron las ciudades inglesas en 2011. David Cameron describió los mismos como “criminalidad, pura y dura.”

¿Qué relevancia tiene hoy el libro de Engels?
Lo que es tan poderoso en Engels es que disecciona las relaciones fundamentales de poder de la sociedad al hablar de clase. Es de lo que no quieren hablar los políticos o sustituyen por los prejuicios de una elite ajena a la realidad que habla de “gorrones.” Mientras tanto los medios de comunicación reciclan unos estereotipos unidimensionales de clase y gran parte del mundo académico declara que la clase es un concepto arcaico. Pero la realidad es que sin este elemento de clase no podemos, literalmente, entender los impulsores principales del cambio social y los problemas sociales endémicos. El libro de Engels no es por tanto una curiosidad histórica sino un recuerdo de lo que hemos olvidado: que la clase es todavía relevante para entender la sociedad de hoy.

¿Creen que las prácticas documentales funcionan como las prácticas sociales en términos de influir en la sociedad?
Todas las prácticas culturales son prácticas sociales. Nuestra práctica cultural fue diferente porque trabajamos de otra forma. Fue fundamental para el proyecto que la gente obrera que participó contara su historia a su manera. Las historias de la clase obrera no las suelen escribir sus protagonistas, que es lo que marca la diferencia. La dominación de los medios de comunicación por parte de una clase media cada vez más alejada de las vidas y experiencias de la clase obrera significa que sus historias se filtran a través de un prisma de clase ajeno. Con el fin de influir en la sociedad en sentido progresista, es importante el proceso y no sólo el producto final. Dentro de los medios de comunicación convencionales, el proceso de producción es jerárquico; éstos se acercan a la gente obrera y se apropian, manipulan y distorsionan sus imágenes y palabras para que encajen en un discurso preexistente.

La entrevista con la joven de la zapatería en Moss Side [un barrio de Manchester] es un momento muy emotivo del documental. Pero muestra también una experiencia obrera colectivizada y multirracial.
Uno de los problemas del grupo que se juntó para llevar a cabo el proyecto dramático es que eran todos blancos. Inicialmente se juntaron unas treinta personas pero se retiró la mitad al percatarse de la importancia del compromiso requerido. Había algunas personas negras y asiáticas en el grupo inicial que luego se descolgaron. Lo que no valoramos, como londinenses, es la segregación tan grande que existe en Manchester debido a las distintas comunidades que allí residen. Esto constituye un problema en la medida de que la película trata de un grupo de personas que realiza el espectáculo y reproduce una visión homogénea de la clase obrera actual. De modo que sabíamos que teníamos que intentar corregir esto en la película. Cuando llegamos a Moss Side les entrevistados no nos dieron muchas alegrías al principio, ya que cuando los preguntábamos a qué clase pertenecían, contestaron que a la “clase del chanchullo” y no querían que los grabáramos. Y luego nos encontramos con Angie; la entrevista con ella fue increíble y sabíamos que la íbamos a utilizar y que iba a ser el centro de la película. Sí encontramos que mucha gente estaba enfadada, que había una frustración y dolor latentes debajo de la superficie; esto se veía en la entrevista con Angie. Esta dimensión psicológica y emocional de la opresión de clase es muy importante. No se trata de la “economía” o la “sociedad” en abstracto; se trata de la vida de las personas.

9 de junio de 2013

EL REPRESENTANTE DE CC OO AVALA EL RECORTE DE LAS PENSIONES

Miguel Ángel García Díaz es miembro de CCOO y UPyD.
Conviene ir conociendo la cantidad y la "calidad" de la
mierda que CCOO tendría que limpiar si le importase 
el respeto de la clase trabajadora
DICTAMEN DEL LLAMADO COMITÉ DE EXPERTOS

El representante de CC OO en el grupo de trabajo que ha propuesto la próxima reforma de las pensiones defiende su voto positivo aunque pide más tiempo para aplicarla.
Redacción Web. Diagonal
"He suscrito este informe porque considero que incluye todas las cuestiones fundamentales que afectan a la sostenibilidad del sistema público de pensiones. Con advertencia de los riesgos del sistema y porque deja de forma clara que el diseño del sistema está en la política", las palabras de Miguel Ángel García, responsable del Gabinete Económico de Comisiones Obreras, buscaban anticiparse a las críticas ante su voto positivo al informe que un grupo de trabajo ha remitido al Gobierno para introducir el factor de sostenibilidad en el sistema de la Seguridad Social. Las decisiones políticas seguirán siendo fundamentales para el cálculo de las pensiones futuras: "el coeficiente de longevidad" introducido en la fórmula, "es sólo un factor más", respondían los miembros del grupo de trabajo en rueda de prensa, que han insistido en que el sistema seguirá basándose en decisiones que se tomarán "en el mismo lugar en el que se toman ahora", como ha recalcado uno de los cinco miembros de trabajo en rueda de prensa.

El sindicato ha afirmado en un comunicado que el voto de su representante en el comité y la mera existencia del informe "no vincula ni al Gobierno ni a los agentes sociales", y ha asegurado que se siente vinculado a los acuerdos de febrero de 2011 que ya preveía la introducción del factor de sostenibilidad para el año 2027.

A pesar de su voto positivo, que contrasta con la negativa del representante de UGT, Miguel Ángel García, ha emitido un voto particular para que la aplicación de la reforma se lleve a cabo en 2019 y no en 2014, por dos motivos: "El fondo de reserva siendo pesimista tiene recursos para asumir el déficit de cinco años, una segunda cuestión, una reforma estructural tiene que tener tiempo suficiente para que se conozca, los cambios se tienen que valorar. Creo que es mejor que la sociedad se acostumbre a este cambio para que lo pueda incorporar de forma menos traumática", ha declarado García.

"Los medios [de comunicación] tienen un papel muy importante", a la hora de trasladar a la ciudadanía el contenido del informe, ha valorado Víctor Pérez Díaz, presidente del comité, quien ha asegurado que ninguno de los integrantes del grupo ha cobrado "ni un euro ni un céntimo de euro" por su participación en esta mesa. "Es el conjunto de la sociedad el que tiene que implicarse en este proceso". A su juicio, políticos y agentes sociales tienen que trasladar el problema a la ciudadanía. El proceso a seguir a partir de ahora lleva el texto al Pacto de Toledo y después a su discusión en las cámaras de representantes, con vista a que esta nueva reforma de las pensiones sea aprobada antes de final de año. Las líneas generales de la reforma buscan acelerar la introducción del factor de sostenibilidad y sustituye el cálculo en base al IPC por otra fórmula, el Factor de Revalorización Anual, una ecuación que introduce el componente demográfico entre otros factores. Con ello, se introduce un Factor de Equidad Intergeneracional, que liga la pensión inicial a la esperanza de vida.

El coeficiente propuesto "no va a generar pensiones más bajas, lo más probable es que las pensiones medias vayan aumentando", se ha defendido Rafael Domenech, economista jefe para Economías Desarrolladas del BBVA, "solo necesitamos que la economía crezca en términos reales para que las pensiones crezcan", aunque Domenech ha reconocido que "hay un riesgo de que descienda la pensión media real con respecto al salario medio real". Según datos de la Agencia Tributaria de noviembre de 2012, el salario medio real descendió en 2011 un 3,6% respecto al año anterior, y la evolución de los salarios desde el comienzo de la crisis ha alcanzado ya una caída 10%. En ese mismo periodo, las pensiones crecieron, aunque este incremento se ha atenuado con la puesta en marcha de políticas de recorte que han afectado especialmente a los perceptores de este tipo de rentas.
                                                                                      

NOTA DEL EDITOR DE ESTE BLOG: Conviene conocer los vínculos de ese comité de expertos nombrado por el Gobierno del PP para la reforma de las pensiones con el mundo de las aseguradoras privadas y sus fundaciones liberales: http://www.periodistadigital.com/economia/instituciones/2013/06/08/esttos-son-los-12-expertos-que-han-hecho-el-informe-sobre-las-pensiones.shtml

8 de junio de 2013

LO QUE NO CUENTAN LOS MASS MEDIA SOBRE EL ESTALLIDO SOCIAL EN TURQUÍA

Libred

Uno de los argumentos más usados por los grandes medios de comunicación occidentales a la hora de interpretar el origen del estallido social en las calles de Turquía es la deriva islamista y autoritaria  del Gobierno de Recep Tayip Erdogan.

De esta manera, los ‘mass media’ centran toda la atención en la disyuntiva islamismo-laicismo y autoritarismo-democracia, llevando a cabo un análisis simplista y parcial de la realidad que vive estos días el país euroasiático.

Y es que para poder analizar con mayor profundidad la reciente revuelta popular en las calles de ciudades como Estambul o Ankara, habría que adoptar algo más de perspectiva y poner la lupa en las políticas socioeconómicas que el Ejecutivo viene desarrollando durante estos últimos años.

El Gobierno de Erdogan, integrado por el Partido Justicia y Desarrollo (AKP), irrumpe en el poder en el año 2002 en un contexto de crisis económica (crisis financiera de 2001) donde acuerda un programa de medidas de claro corte neoliberal con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que pasan por la privatización del sector público, reformas laborales y drásticos recortes sociales.

Un año después de llegar al Gobierno, en 2003, se abre el camino a la privatización de la empresa pública de telecomunicaciones Turk Telekom [1]. Al año siguiente, en 2004, se ponen a la venta compañías de licor, fábricas de acero y Aerolíneas Turcas [2].

Desde entonces, se inicia un proceso que no tiene marcha atrás: En 2007, se da luz verde a la privatización de la compañía pública de tabacos de Turquía, Tekel [3]. En 2008, es el turno de la red eléctrica, con la venta de dos compañías de distribución en Ankara y Sakarya-Kocaeli [4]. Además, ese mismo año se anuncia la venta del banco de propiedad estatal Halkbank y la privatización del 15 por ciento de las acciones de Turk Telekom.
En 2009, el Gobierno aprueba una legislación para otorgar el agua de los ríos, los lagos y los estanques a las corporaciones privadas. Esto significa que los recursos hídricos pueden transferirse a corporaciones, que hasta el momento sólo controlaban los servicios de distribución [5].

Debido a esto, la Confederación de los sindicatos campesinos turcos, Çiftçi-Sen, junto con más de 100 otras fuerzas de oposición social que defienden el reconocimiento del derecho al agua, forman una plataforma llamada “No a la comercialización del agua” y se manifiestan masivamente el 15 de marzo de 2009 en Estambul, en el marco del Foro Mundial del Agua [6].

En 2011, el Gobierno de Erdogan inicia las negociaciones para la privatización [7] de 2.000 kilómetros de autopistas y puentes del país. De esta manera el Ejecutivo turco pretende ceder al capital privado hasta nueve carreteras de peaje y dos puentes sobre el Bósforo, vías de comunicación muy importantes en el área de Estambul.

A través de la llamada “Administración de Privatizaciones” (OIB por sus siglas en turco), Erdogan busca tirar adelante un paquete de privatizaciones en el país que incluye el textil, la minería, el petróleo, la alimentación o el transporte marítimo, entre otros [8].

En febrero de ese mismo año, 10.000 personas se manifiestan en el centro de Ankara en rechazo a la reforma laboral del Gobierno, que entre las medidas, destacan la reducción del salario mínimo para los jóvenes, la posibilidad de traslado de los funcionarios y permite la contratación de empleados sin seguro social [9].

Muchos de los allí presentes corean gritos de “Esto es Ankara, no el Cairo”, “Tayyip ha llegado tu turno” y “Tayyip, te deseamos un final feliz como a Mubarak”.

Las directrices neoliberales aplicadas durante estos últimos años han generado un aumento de la desigualdad social en el país. Según la revista Forbes, en Estambul, capital financiera de Turquía, había un total de 35 multimillonarios en marzo de 2008 (en comparación con 25 en 2007), situándose en el puesto 4º en el mundo. Un informe para empresarios interesados en invertir en Turquía elaborado por el banco español Banesto asegura que “el país está marcado por la existencia de fuertes desigualdades de rentas” [10]. Muchos empleados en Turquía no cobran más del salario mínimo de unos 570 dólares y el ingreso per cápita es casi la mitad que los ingresos medios europeos.

Quizás este conjunto de factores ayude a explicar el malestar social que ha dado origen a los disturbios que hoy vive Turquía, más allá del enfoque liberal que se pretende dar desde la prensa de Occidente.

Referencias:

7 de junio de 2013

LA MUERTE DEL JOVEN MERIC DESTAPA EL NEOFASCISMO FRANCÉS

A la caza de homosexuales e izquierdistas

La ocupación de las calles de París por la ultraderecha usando como pretexto la ley de uniones homosexuales desemboca en la muerte de un joven de izquierdas brutalmente agredido. Un estudio constata la creciente derechización de las opiniones públicas europeas en materia social.

Dabid lazkanoiturburu. Gara

La brutal agresión neofascista que provocó la muerte al joven de izquierda Clément  Meric, un estudiante de 19 años, es la última de una serie de ataques perpetrados por unos movimientos que han encontrado un caldo de cultivo ideal en una Francia hundida en una crisis económica feroz y tensionada por la oposición visceral de los sectores retrógrados al derecho a la unión entre parejas del mismo sexo.

El suceso tuvo lugar el miércoles por la tarde en el céntrico barrio parisino de la estación de Saint Lazare, donde se había organizado un mercadillo de ropa. Un grupo de jóvenes con estética skinhead llegó y comenzó a provocar a un grupo en el que se encontraba el joven estudiante de Ciencias Políticas. Uno de ellos le propinó al menos un fuerte golpe con un puño americano y la víctima cayó al suelo tras golpearse la cabeza con un poste. Ingresada en el hospital con diagnóstico de muerte cerebral, falleció ayer.

El ministro francés de Interior, Manuel Valls, anunció la detención de cuatro jóvenes, entre ellos «el autor probable» de la agresión, y el Partido de Izquierda pidió abiertamente la disolución de los grupos de extrema derecha, que están multiplicando los ataques en las últimas semanas tanto en la capital como en otras ciudades del Estado francés.

Todo el arco político francés denunció los hechos, incluso el presidente, François Hollande, de visita en Tokio. Hasta la líder del ultraderechista Front National, Marine Le Pen, se apresuró a desmarcarse del «terrible e injustificable» ataque.

Lo cierto es que, como recuerda la izquierda, la agresión contra el joven Meric ha salido a la luz pública por lo dramático de sus consecuencias, pero se enmarca en una creciente oleada de ataques que ha tenido como objetivo preferente, que no único, a los homosexuales. Al calor de las multitudinarias manifestaciones contra la ley Taubira (bautizada con el nombre de la ministra de Justicia y principal proponente), y que pillaron a contrapié tanto a la derecha clásica de la UMP como al Front National, han reaparecido con fuerza grupúsculos de extrema derecha decididos a pasar a la acción.

La virulencia y el éxito en participación (cientos de miles de personas en cada convocatoria) de la oposición a esta ley igualitaria ha sorprendido tanto dentro como fuera del Estado francés. No obstante, un repaso a la historia francesa que repare en el peso de las fuerzas reaccionarias sirve para situar la cuestión. Como recuerda Bernard Schmid en Viento Sur, se trata de «sectores que van más allá de su tradicional actitud de defensa del orden social existente de forma pasiva». El autor añade que «la memoria de la ruptura revolucionaria de los años 1789-1793, y la forma como el orden burgués se impuso al ancienne régime (entre otros instrumentos, con la guillotina) han hecho que este campo esté dispuesto a movilizarse contra los cambios que considera catastróficos o que le conducen al abismo».

Y no hay duda de que la ley de igualdad de las personas del mismo sexo en el ámbito del reconocimiento legal de su unión es, a ojos de este sector, uno de ellos. Un sector que tiene continuidad histórica tanto en la Francia colaboracionista del régimen de Vichy como en el indudable peso político del Front National, extrema derecha homologada, como en amplios sectores del electorado de la UMP (sarkozysmo).
El cuestionamiento por parte de los opositores a la ley Taubira, ante la que oponen la primacía de una supuesta «ley natural» (lo que les permite proseguir con sus protestas pese a su aprobación) ha resucitado viejos fantasmas.

El suicidio en la catedral de Notre Dame de uno de los teóricos de la extrema derecha francesa, acompañado de un testamento-llamamiento para ir más allá de la protesta contra los homosexuales, debía haber encendido, más allá del simbolismo e individualismo de la acción, bastantes alarmas.

Dominique Venner, ensayista y prolífico autor de obras que defienden el supremacismo europeo, se disparó en la sien con una pistola el 21 de mayo, cinco días antes de la manifestación, nuevamente multitudinaria, contra la ley de igualdad de los homosexuales. En su mensaje, hacía un llamamiento a proseguir con la lucha pero alertaba de un «peligro» mucho mayor: el de que «Francia caiga en manos de los islamistas».

Venner, militante de la organización paramilitar de las OAS (grupos de choque en la Guerra de Argelia), era uno de los principales teóricos e impulsores del autodenominado «nacionalismo revolucionario francés». Lo que nos devuelve directamente a la muerte del joven Meric, que la Policía imputa al grupo «Juventud Nacionalista Revolucionaria».

Este movimiento, fundado en 1987, está formado actualmente por bandas «neonazis» con estética skinhead y supone una amalgama que combina una visión en la que priman los estados nación con elementos socializantes (aunque ferozmente anticomunistas).

Salvando las distancias geográficas y políticas, este grupo se reclama émulo del Movimiento Nacional Bolchevique, liderado por el ruso Eduard Limonov, una suerte de mezcolanza entre paneslavismo y estalinismo que tiene su correspondencia en el ámbito estético (hoz y martillo en lugar de la esvástica sobre un fondo igualmente negro).

Si Limonov luchó junto a las milicias serbias en el cerco de Sarajevo (Bosnia), la Juventud Nacionalista Revolucionaria francesa no tiene empacho alguno en reivindicar modelos como el baazismo (iraquí y sirio) e incluso en alabar a figuras como el desaparecido Hugo Chávez y al presidente iraní, Mahmud Ahmedineyad. Asegura compartir con estos últimos su antiimperialismo (frente a EEUU).

En el ámbito nacional (siempre francés, por supuesto), rechaza el liberalismo económico y aboga por un modelo económico corporativo y orgánico en la línea de lo que fueron movimientos como el fascismo italiano en sus inicios o el falangismo español.

Y es que muchas veces se pasa por alto el componente (o la excusa) socialistoide de este tipo de movimientos a lo largo de la historia, incluido el nacional-socialismo hitleriano.

Estas últimas reflexiones quedarían en unos insuficientes apuntes históricos si no fuera porque la situación que vive el Estado francés, y en general buena parte del continente europeo, no revistiera circunstancias de urgencia como las que dieron pie a la emergencia de aquellos movimientos fascistas.

Ayer mismo se conoció que la tasa de paro en el Hexágono ascendió en el primer trimestre del año al 10,4%, el nivel más alto desde 1998. Y la situación tiene todos los visos de empeorar.

Ante ello, la izquierda y los sindicatos han cedido todo el protagonismo y el escenario a la reacción, como ha quedado patente con las protestas anti-gays.

Muchos lo fiaron todo a la llegada al Elíseo del «socialreformista» Hollande, quien en un año de legislatura ha generado una insatisfacción general que ha llegado a cifras igualmente récord.


Hora es de que la izquierda se ponga las pilas para arrebatar la calle a sus actuales ocupantes y evitar que sus «grupos de choque» sigan sembrando de pánico, y muerte, las calles de París, Toulouse, Marsella...