11 de octubre de 2012

POSMANIFIESTOS (ESTRATÉGICOS)

maciek wisniewski. la jornada

Después del Manifiesto comunista (1848), Marx profundiza sus estudios de la economía burguesa, pero no abandona la política: pensando en mejores estrategias para el triunfo del proletariado escribe La lucha de clases en Francia (1850) y El 18 brumario de Luis Bonaparte (1852). Sin embargo, como subrayan varios estudiosos, su teoría política (y de la izquierda en general) es un proyecto incompleto. Lo estratégico en él muchas veces se limita a lo que pretendía con el Manifiesto: educar al proletariado en el comunismo científico (que no era poco).

También Daniel Bensaïd (1946-2010) subraya que Marx tenía estas cuestiones poco desarrolladas y ambiguas y, escribiendo sobre la estrategia (la base en que nos juntamos, organizamos y educamos a nuestros miembros; un proyecto para abolir el poder de la burguesía), parte de otros autores –Lenin, Trotsky, Luxemburgo o Gramsci– que trataron de llenar el vacío (La politique comme art stratégique, París, 2011).

Para él –contrariamente a Hardt, Negri o Holloway– el poder y su toma son centrales, y la ola izquierdista en América Latina confirmó su relevancia (The return of the strategy, 2007). No sin problemas: según Raúl Zibechi los movimientos sociales fueron sobrepasados por los estados progresistas y carecen de estrategia. Lo peor es que (desde Marx) la izquierda no tiene cosas claras para dar un debate: ¿cuánta energía poner en el Estado o en lo electoral, y cómo usar estas herramientas para la transformación social? (Rebelión, 11/9/12).

Bensaïd evoca la visión de Lenin y subraya la necesidad de un partido como una herramienta para implementar la estrategia: la política sin partido acaba en una política sin política (Leaps! Leaps! Leaps! Lenin and politics, 2002).

La meta es el comunismo. Para él no es el nombre de un nuevo régimen o un sistema de producción, sino de un movimiento, que va más allá del orden establecido; es una hipótesis estratégica (The powers of communism, 2009).

Después de 1848 Marx subraya que la revolución y el paso al comunismo sólo serán el producto de una crisis. Trata de entender su naturaleza, pero no desarrolla su teoría definitiva.

Bensaïd anota que para Marx las crisis eran inevitables, pero no insalvables; jamás habló de una crisis final. La cuestión es saber a qué precio y a costa de quién pueden ser resueltas. La respuesta no pertenece a la crítica de la economía política, sino a la lucha de clases (Las crisis del capitalismo, Madrid, 2009).

En el Manifiesto, escrito en el contexto de la crisis comercial de 1847, Marx ubica su origen en la sobreproducción; luego, a partir de los Grundrisse (1857), privilegia la ley de la caída de la tasa de ganancia.

Frente a la crisis de hoy los marxistas están divididos entre las teorías subconsumistas (hay demasiada ganancia y el problema es su distribución) y aquella ley (el problema es la incapacidad de generar suficiente plusvalía).

No es lo de menos: de esto dependen las estrategias para la construcción de un mundo nuevo. No es lo mismo si la crisis es arreglable con la intervención del Estado (según algunos subconsumistas) o si la caída de la tasa de ganancia abre la posibilidad a un derrumbe sistémico (aunque por ejemplo Grossman nunca decía que era automático y lo vinculaba con la lucha de clases) o explica la aparición de crisis cíclicas donde el Estado no hace diferencia (véase la entrega pasada: La Jornada, 9/9/12).

La misma tasa de ganancia es una controversia: según Andrew Kliman (y otros), cae; según Michel Husson, amigo de Bensaïd, sube. Husson dice que incluso da igual, ya que la lógica del capitalismo simplemente va en contra de la humanidad. Y la división entre los subconsumistas y los teóricos de la caída de la tasa de ganancia (a los que –injustamente– tilda de marxistas vulgares) es inútil: son dos caras de la misma moneda. En cambio propone centrarse en la estrategia anticapitalista enfocada en las luchas concretas de los trabajadores, reparto de riqueza y demandas transitorias (Le capitalisme sans anesthésie. Études sur le capitalisme contemporain, la crise mondiale et la stratégie anticapitaliste, París, 2011).

Seguramente hay que ir debatiendo sumando y no restando, buscando plataformas comunes.

¿Qué tal la transición al otro sistema? Para muchos sonará demasiado general, pero Marx en el Manifiesto ya habló de un caso así: el paso del feudalismo al capitalismo, viéndolo igual como un sistema histórico y transitorio.

Lo recuerda Zibechi y añade que poco aprendimos de aquella historia, pero que sería útil ahora, entrando según Wallerstein en una época de transición, que en parte explicaría también la falta de la claridad en la izquierda (nota bene: es curioso como esta visión del ocaso capitalista coincide con algunos proponentes de la caída de la tasa de ganancia: Michael Roberts, Crisis or breakdown?).

Su resultado y la forma de una nueva sociedad poscapitalista dependerán sólo del balance de fuerzas y de la acción consciente del proletariado global heterogéneo que hoy está pagando por la crisis.

El manifiesto que pondría en el centro la hipótesis estratégica del comunismo y ofrecería una estrategia para esta transición queda aún por escribir.

10 de octubre de 2012

TRIUNFO DE CHÁVEZ: UNA OFRENDA PARA EL CHE

José Steinsleger. La jornada

En la crónica Sin olvido. Crímenes en La Higuera, los investigadores cubanos Adys Cupull y Froilán González transcribieron los apuntes del periodista inglés Richard Gott en la tarde del 9 de octubre de 1967, cuando el helicóptero que transportaba el cadáver del Che aterrizó en Vallegrande.
El corresponsal de The Guardian, escribió: “…la operación fue dejada en manos de un hombre en traje de campaña, quien –y todos los puntos convergen– era incuestionablemente uno de los representantes del servicio de inteligencia de Estados Unidos y, probablemente, un cubano”.
Cuarenta y cuatro años después, el 13 de abril de 2011, en el transcurso de un acto en homenaje a veteranos de la derrotada invasión mercenaria de Playa Girón (Cuba, 1961), la presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Ileana Ros-Lehtinen, se fotografió en el Capitolio de Washington con el misterioso personaje: Félix Rodríguez, el asesino del Che.

¿Cuán cierto será que las ideas del Che han sido degradadas a mera iconografía de llaveros, tacitas y playeras? Creo que la interrogante se responde sola, pues también sus enemigos se han encargado de evocar, por la negativa, su memoria.
No satisfecha con el homenaje referido, doña Ileana (a quien los cubanos de Cuba llaman con el cariñoso apodo de Loba Feroz), sufrió una crisis de histeria en septiembre pasado, cuando la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), envió un correo electrónico interno con una imagen del Che para celebrar el mes de la cultura hispana

La fotografía mostraba un carruaje de La Habana tirado por un caballo, pasando al lado de un mural con la foto del Che. Doña Ileana comentó: “Sin duda, la EPA podría haber elegido la imagen de una persona hispana que realmente poseía los atributos que muestran nuestra orgullosa identidad hispana. O sea que el Che no descendería, en línea directa, del virrey de Perú José de la Serna Martínez de Hinojosa y Trujillo (1770-1832).

Dos verdades: la una, relativa a la imagen mercantilizada del Che. Y la otra, que por aparecer en los estandartes de cuanto movimiento insurgente o juvenil irrumpe en los cuatro puntos de la Tierra obligó a que en los recientes Juegos Olímpicos el gobierno inglés girase instrucciones a la policía de Londres para impedir el ingreso a los estadios a los que usaran playeras con la imagen del Che.

En 2007, con motivo del 40 aniversario de la caída del Che, escribimos que de la justicia de la comparación entre las unas y otras imágenes del guerrillero heroico, depende “…la claridad y la transparencia de la imagen”. O dicho de otro modo: ¿qué imagen nos interesa proyectar del Che?

Sin respuestas de cajón, la inquietud ofrece cierto grado de complejidad. En particular, para los que lejos del guevarismo y sus teorías, llevan al Che en sus corazones. Pacifistas y tolerantes a la carta, abstenerse: ni por asomo, aludimos a los que se regodean con la besucona dicotomía violencia/no violencia.

El legado del Che fue como el de Leonardo, aquel mago del Renacimiento que nunca finalizaba sus proyectos, dejándolos en bocetos o a medio hacer para que sus discípulos los continuaran. ¿No dijo el Che que había pulido su voluntad “…con delectación de artista”?

Los expertos en Historia del Derrotismo podrán sostener que las luchas revolucionarias de Miranda, Bolívar, Hidalgo, Morelos, Guerrero, fueron como las del Che, perdedoras. Sin embargo, habrá de repararse en que la gallardía de la que todos ellos dieron ejemplo, permitió que nuestros pueblos empezaran el siglo desempolvando sus bocetos, y poniéndolos al día con los nuevos ideales de la emancipación.

En Vallegrande, el inglés Gott apuntó que el Che “…fue quizá la única persona que tratara de encaminar las fuerzas radicales en todo el mundo, en una campaña concentrada contra Estados Unidos. Ahora está muerto, pero es difícil imaginar que sus ideas mueran con él”.

Me parece que en todo lo relativo al Che (y lamento si los inspectores de revoluciones caen en profunda depresión), habrá que revalorar el término ideas haciéndole un corte de manga al vocablo ideología, inescrutable y resbaladizo concepto de origen germano.
El legado del Che fue la continuación de nuestro propio Renacimiento político, puesto en acción por don Francisco de Miranda hace más de 200 años. Prueba de ello la encontramos en el satélite de comunicaciones que lleva su nombre (lanzado en septiembre último desde el desierto de Gobi en el marco de la cooperación China-Venezuela), que transmitió al mundo la arrolladora victoria de Hugo Chávez.

No viene al caso especular acerca de cuál hubiera sido la posición del guerrillero heroico frente a la revolución bolivariana. Pero guardo la sensación de que no bien se conocieron los resultados de los comicios presidenciales, el espíritu de Miranda se habrá dicho: … ¡qué linda ofrenda para el Che!

7 de octubre de 2012

DOCUMENTAL: «LOS ESTADOS UNIDOS A LA CONQUISTA DEL ESTE», (MANON LOIZEAU, 2005)

¿Revoluciones naranja, dice usted? ¿Ocupa el parlamento?¿La poli es tu amiga?¿No violencia activa para derrocar dictadores? ¿Empoderamiento del pueblo? ¿Uso masivo de los redes sociales para extender la democracia? ¿el papel de los jóvenes en las nuevas formas de hacer política?¿El «hay que hacer algo»?¿Quitar a la clase —casta— «política» parasitaria y traer la democracia?¿Conspiranoias? Por favor, vean el documental… Recuerden, democracia es para sus protagonistas el nombre que recibe el capitalismo en el mundo anglosajón.
«Los Estados Unidos a la conquista del este», (Manon Loizeau, 2005)













Fuente: http://dedona.wordpress.com/2012/10/07/documental-los-estados-unidos-a-la-conquista-del-este-manon-loizeau-2005/

3 de octubre de 2012

HACIA UNA HUELGA GENERAL ANTICAPITALISTA

INICIATIVA DE CLASE

La Huelga General llegará por la voluntad de los capitalistas y del gobierno del PP de no ceder ni un ápice del terreno conquistado contra los trabajadores y de continuar aplicando sus recetas de caballo anticrisis contra los sectores más castigados por sus políticas antisociales (parados, pensionistas, asalariados precarios, familias con rentas bajas, dependientes y familiares de dependientes,...) en forma de recortes sociales, reforma laboral y un larguísimo etcétera que conforma la totalidad de la política del actual gobierno.

Pero no podemos ir hacia una Huelga General más como las lanzadas por CCOO y UGT en 2010 y 2012; huelgas generales sin continuidad en las luchas posteriores y pensadas para recuperar la interlocución perdida ante los gobiernos y la CEOE y que dilapidaron la acumulación de fuerzas realizada en los procesos hacia su consecución.

La patronal y los sucesivos gobiernos de la crisis ya no tienen  nada que ofrecer a un modelo sindical de concertación ya muerto, al que no necesitan, cuando lo que encuentran frente a la brutalidad de sus medidas antisociales es una resistencia pasiva, casi siempre tardía, remolona y mínima.

Para INICIATIVA DE CLASE la próxima Huelga General debe ser preparada con planteamientos totalmente diferentes a los anteriores.

Es necesario preparar esa Huelga General de modo que todas las luchas parciales y sectoriales vayan convergiendo en ella y que su generalización y extensión geográfica actúe como impulso que le dote de fuerza posterior.

Por otro lado, su momento culminante no puede ser un punto y aparte hasta la próxima Huelga General. Al día siguiente de la misma, las posteriores luchas, movilizaciones y huelgas parciales deben actuar como ráfagas que golpeen al Gobierno del PP en oleadas sucesivas que, sin desgastarse, sean capaces de hacer ingobernable e insoportable la situación para los representantes políticos del gran capital. Es necesaria una movilización sostenida en el tiempo contra el capital y su gobierno, capaz de mantener e incrementar el proceso de acumulación de fuerzas de los trabajadores en la lucha. Hablamos por tanto de una Huelga General y de un proceso previo y posterior con carácter político.

Pero ese carácter político no puede agotarse en la consigna de “fuera el Gobierno del PP”. Sería un grave error creer que bastaría con sacar a Rajoy de la Moncloa para que todo cambie al día siguiente. El papel de los social-liberales en los pasados Gobiernos griego,  español o portugués muestran que no basta con una alternancia en el Gobierno.

Sin una lucha de los trabajadores, tanto en el marco europeo como en el nacional, radicalmente confrontada a los dictados de La Troika y los intereses de las grandes corporaciones patronales europeas y, específicamente del capital alemán, que avance hacia la EuroHuelga, sirven de poco los cambios de Gobierno. Es necesario cambiar la correlación de fuerzas en la calle entre trabajadores y capitalistas

Esa lucha debe empezar a levantar ya la estrategia de derribo del capitalismo y de apuesta por un horizonte socialista que oriente los conflictos porque el capitalismo ya no tiene nada que ofrecer a los trabajadores. Es necesario impregnar las movilizaciones y sus proclamas de contenido anticapitalista que marque la dirección de nuestras reivindicaciones como clase.



Creado evento en facebook: VEN CON INICIATIVA DE CLASE A LAS MANIFESTACIONES SINDICALES DEL DOMINGO 7 DE OCTUBRE: http://www.facebook.com/home.php#!/events/448762865166449/

27 de septiembre de 2012

TODOS A APOYAR A LOS TRABAJADORES DEL TRANSPORTE URBANO EN HUELGA

INICIATIVA DE CLASE

El pasado día 17 de septiembre los trabajadores del Metro de Madrid llevaron a cabo una exitosa jornada de huelga, que tuvo su continuación el día 21, sumándose a esta última los trabajadores de la EMT. La participación fue del 95-98% en Metro y del 100% en EMT. Hay convocadas nuevas jornadas de huelga los días 28 de septiembre y 1 de octubre. Se movilizan para enfrentarse a las continuas agresiones al derecho de negociación colectiva, las rebajas salariales, el aumento de las tarifas y en defensa del sistema de transporte público.

Desde INICIATIVA DE CLASE, llamamos a todas las organizaciones políticas, sindicales y sociales de la izquierda y al conjunto de obreros y trabajadores madrileños a apoyar de forma activa a este colectivo que desde hace ya muchos años viene demostrando su combatividad y su espíritu de defensa de los derechos de los trabajadores, tanto los suyos propios en su ámbito laboral, como los del conjunto de la clase, en defensa del transporte público y contra la privatización. Hay que recordar las movilizaciones de los trabajadores de RENFE, que tienen este mismo carácter, y llamar a la solidaridad con ellos y con todos los trabajadores del administraciones públicas en lucha.

Así mismo, llamamos a los sectores progresistas de las clases medias a que muestren su apoyo a esta justa lucha en defensa de lo público y contra las agresiones del gran capital,. En ello reside también el interés de estas capas sociales. La clase obrera y otros sectores de trabajadores asalariados es la que está necesariamente en la primera línea de lucha en defensa contra las agresiones del gran capital. Este hecho debe ser reconocido, y no negado, huyendo hacia engañosos planteamientos ciudadanistas que parten de cerrar los ojos a los hechos básicos de nuestra realidad social, si se quiere ser efectivo en la defensa de los derechos de las clases populares.

El capitalismo, hundiéndose en su propia ineficiencia económica, no encuentra otra manera de obtener rentabilidad para sus inversiones más que a costa de reducir el salario de los trabajadores, así como el disminuir el gasto en servicios sociales para redirigir ese dinero, que pertenece a los medios de vida de los trabajadores, que es la propia vida de los trabajadores, hacia el beneficio capitalista. Los trabajadores no tenemos por qué pagar con nuestra propia vida y la de nuestras familias, la ineficiencia y el parasitismo del capitalismo, puesto que nosotros tenemos otra alternativa a esta sociedad basada en el parasitismo social y económico de la innecesaria clase capitalista.

El capitalismo, a través de las privatizaciones, trata de traspasar servicios públicos a empresas privadas para ser explotadas y gestionadas por capitalistas que obtendrían beneficios a costa del recorte de derechos laborales de sus empleados y del encarecimiento y deterioro de los servicios prestados a los usuarios, y así obligar a la sociedad a que les proporcione salidas rentables a sus inversiones. Quien no pueda pagar, se quedará sin dichos servicios; quien no pueda pagar lo suficiente, tendrá servicios de ínfima calidad. Sólo los ricos tendrán buenos servicios (de transporte, en salud, educación, etc.). Esa es la lógica del capitalismo, la lógica liberal que nos tratan de hacer pasar por buena: si no tienes dinero, no tienes derechos. Si los capitalistas no encuentran suficientes salidas rentables para invertir las enormes masas de capital que han acumulado en sus pocas manos, no es ni asunto nuestro, ni problema nuestro. Lo que sí es lo nuestro, es la defensa de nuestros medios de vida, y de los servicios públicos que los proporcionan (transporte, educación, salud...).

El apoyo a la lucha de este colectivo, y de cualquier colectivo de la clase obrera, no es sólo una cuestión de solidaridad de clase, sino una cuestión de defensa de los intereses de toda la clase o brera y del conjunto de todos los trabajadores, así como de otras capas sociales.
e-mail: iniciativadeclase2@gmail.com