SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
PROPUESTA DE EXIGENCIAS AL POSIBLE PRÓXIMO GOBIERNO DE AMPLIAS ALIANZAS
HASTA LOS COJONES DEL ASUNTO LUIS RUBIALES Y DE TODO EL SHOW
TIEMPO DE PESIMISMO (NO EXAGERAR LOS ADJETIVOS), TIEMPO DE ESPERANZA
SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
4 de enero de 2014
INTERIOR PAGA 6 MILLONES A LA EMPRESA DEL MADRID-ARENA POR PROTEGER AL PP VASCO
Algo todavía más grave que la
tragedia del Madrid-Arena, en la que murieron por asfixia y aplastamiento cinco
jóvenes la madrugada del 1 de noviembre de 2012 en la macrofiesta de Halloweed,
tendría que ocurrir para que el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz,
abandonase su línea de conchaveo y favores legislativos a las empresas de
seguridad privada. Esto piensan algunos diputados socialistas al comprobar el
esmerado trato a la empresa Seguriber, responsable de la seguridad de la fiesta
que acabó en tragedia, a la que Interior no sólo no ha abierto expediente
sancionador, sino que ha seguido renovando los contratos para que mantenga los
servicios de escolta a cargos públicos y dirigentes del PP vasco dos años
después del cese definitivo de la violencia de ETA.
Ya es sabido por la investigación que
desde hace más de un año dirige el titular del juzgado 51 de Madrid, Eduardo López Palop, que en el
recinto Madrid-Arena, concedido por toda la legislatura por el vicealcalde de Ana Botella al empresario amigo de la entidad
Diviertt, Miguel Ángel Flores,
se triplicó de largo el aforo –de 7.000 a 23.000 personas–, sin que los
responsables de Seguriber, contratada para garantizar la seguridad de la
fiesta, hicieran algo para evitarlo. Ahora además sabemos que el ministro
Fernández Díaz se ha negado a contestar a las preguntas que en su día le
formularon los diputados del PSOE Ángeles
Álvarez y Antonio Trevín sobre si había abierto “algún
expediente a la empresa Seguriber” y “en qué estado se encuentran las
actuaciones”.
El
titular de Interior se ha escudado en que ya existe una investigación judicial.
Y con tal excusa ha hecho la vista gorda y ha abdicado en este caso de las
competencias sancionadoras por la vía administrativa que tanto le gustan y que
no ha dudado en ampliar en su proyecto de ley de Seguridad Ciudadana contra la
libertad de expresión y de manifestación. Pero el ministro no sólo ha pecado
por omisión, ya que, según los datos recabados por Álvarez y Trevín, ha pagado
religiosamente y renovado los contratos con Seguriber por un valor superior a 6
millones de euros desde entonces.
Así, en noviembre de 2012, cuando se
produjo la tragedia de la que los empresarios de esa empresa de seguridad
fueron corresponsables, Interior les abonó 1.333.437,99 euros por el contrato
de protección de personas en Euskadi y Navarra desde junio hasta noviembre de
ese año. Aunque ya habían pasado doce meses desde la renuncia definitiva de ETA
a su actividad criminal y más de dos años desde el anuncio de que no cometería
más atentados, secuestros y extorsiones, Fernández Díaz renovó la contrata a
Seguriber para que siguiera protegiendo a personas del PP desde el 1 de
diciembre de 2012 hasta el 30 de junio de 2013, por importe de 2.368.728,81
euros. Y aún prorrogó el contrato para el periodo comprendido entre el 1 de
julio de 2013 y el 31 de enero de 2014, por idéntico importe de 2.368.728,81
euros.
En total, la empresa de seguridad,
que factura unos 150 millones de euros anuales con unos efectivos ligeramente
superiores a 5.000 vigilantes, se ha seguido beneficiando de los seis millones
de euros de dinero público de Interior, antes mencionados, que superarían los 8
millones si, como está previsto, el departamento de Fernández Díaz prorroga por
tercera vez las escoltas para que los dirigentes del PP vasco puedan realizar
sin contratiempos la campaña electoral para las elecciones europeas de finales
de mayo próximo.
No obstante, puesto que ETA está
cumpliendo su palabra y no tiene mucho sentido mantener las escoltas, Fernández
Díaz no ha dudado en abrir nuevas líneas de negocio a Seguriber y otras
empresas de seguridad privada, y así, ha utilizado sus competencias
ministeriales para emprender un “plan piloto” de seguridad privada en
las dos prisiones de Zaragoza, que irá
ampliando a “todos los centros penitenciarios”, menos los de
Cataluña, que dependen de la
Generalitat. El plan piloto fue adjudicado en marzo pasado a
Seguriber, que concurrió en una UTE con otras empresas, por 879.338,46 euros.
Las fuentes consultadas estiman que la contratación puede llegar a 10 millones
de euros cuando la seguridad privada se extienda a todas las prisiones.
Detrás de Seguriber, fusionada con Umano a finales de 2013, figuran apellidos
de raigambre franquista como los Oriol y De
la Mata Gorostiaga en franca convivencia con otros
nacionalistas del PNV como los Rubalcaba e Imaz.
3 de enero de 2014
EL DICTADOR TURCO, ERDOGAN, SE REUNÍA EN SECRETO CON EL BANQUERO DE AL-QAEDA
Red Voltaire. DIARIO OCTUBRE
La policía turca
emprendió una gran operación anticorrupción, el 17 de diciembre de 2013, sin
aviso previo al gobierno. Importantes sumas de dinero contante y sonante,
imposibles de justificar, fueron así halladas por los agentes que
registraron las residencias de varios personajes, como el ministro de
Relaciones con Europa, Egemen Bagis, y Bilal Erdogan, hijo del primer
ministro turco Recep Tayyip Erdogan.
En el marco de
dicha operación fueron arrestados los hijos del ministro de Economía
Zafer Caglayan, del ministro de Urbanización Erdogan Bayraktar y del
ministro del Interior Muammer Guler. Los tres ministros dimitieron a
causa del escándalo.
La investigación
abarca actualmente el destino de cientos de millones de dólares malversados que
al parecer fueron destinados al financiamiento de la guerra secreta contra
Siria.
El primer ministro
Recep Tayyip Erdogan ha declarado que todo es una operación montada por el
movimiento Hizmet, encabezado por su ex aliado Fethullah Gulen, y ordenó
la revocación de más de 100 miembros de la policía turca que tenían
conocimiento previo sobre el inicio de la operación anticorrupción y la
realización de los registros pero que no avisaron de ello a la oficina del
primer ministro. El jefe del gobierno turco también decidió separar del
caso al fiscal Muammer Akkas, quien hasta entonces se había ocupado de
este asunto.
Tres parlamentarios
del AKP, partido actualmente en el poder, dimitieron como muestra de su
indignación ante las prácticas del clan Erdogan.
Los fondos
malversados por los personajes vinculados al primer ministro turco pasaban por
las manos de un amigo personal del jefe del gobierno. Este amigo personal
de Erdogan es Yasin al-Qadi, cuyo nombre figuraba en la lista de la ONU de las personas buscadas
por terrorismo. A pesar de ello, el primer ministro turco se
reunía secretamente con Yasin al-Qadi, quien aterrizaba en un jet privado en un
aeropuerto de Estambul cuyas cámaras de seguridad eran desconectadas en
previsión de su llegada. Ya en ese aeropuerto, Yasin al-Qadi era recibido
directamente por los guardaespaldas del primer ministro, quienes
lo introducían en el país sin pasar por la aduana.
Yasin al-Qadi es un
banquero saudita miembro de la Hermandad Musulmana. Vinculado a Osama Ben Laden,
Yasin al-Qadi ha reconocido haber sido el responsable del financiamiento de la Legión Árabe de Ben Laden
en Bosnia-Herzegovina (de 1991
a 1995) y haber financiado incluso al presidente
Alija Ezetbegovic.
Según el FBI, el
señor al-Qadi también tuvo un papel protagónico en el financiamiento de los
atentados contra las embajadas de Estados Unidos en Tanzania y Kenya, en
1998.
También según el
FBI, el señor al-Qadi, quien por entonces residía en Chicago, era el
propietario de la compañía informática Ptech, la misma que proporcionó a las
autoridades estadounidenses el programa informático utilizado por la aviación
civil de Estados Unidos (FAA) en el enfrentamiento de la crisis, el 11 de
septiembre de 2001.
Yasin al-Qadi es
también un amigo personal del ex vicepresidente estadounidense Dick Cheney.
A partir de 2007,
el nombre de Yasin al-Qadi comenzó a ser retirado paulatinamente de las listas
de personas vinculadas al terrorismo. El 5 de octubre de 2012,
su nombre fue retirado de la lista de la ONU pero el 10 de octubre de
2013 el consejo de ministros de Turquía promulgó un decreto que prohibía
la entrada al territorio turco a un grupo de 349 personas vinculadas
a al-Qaeda o a los talibanes. Entre esas personas se hallaba el señor
al-Qadi.
En junio de 2013,
Yasin al-Qadi sufrió un accidente de tráfico en Estambul junto al jefe de la
seguridad del primer ministro Erdogan y tuvo que ser internado en un hospital,
donde fue visitado repetidamente por Bilal Erdogan, hijo del primer ministro.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)