4 de enero de 2023

CUANDO EL POLVO SE ASIENTE...Y SE VEA LA REALIDAD


Por Marat

Hace un par de semanas el filósofo esloveno Slavoj Žižek ha sido crucificado por una legión de meritorias y meritoriEs candidatos a “opinadores” a sueldo de los medios dedicados a crear determinado estado de opinión.

El motivo de la polémica ha sido un artículo suyo de larguísimo título: “La cancelación de la ética: por qué la exclusión del hombre blanco heterosexual es injustificable”. Si el digital El País fuese decente y no hubiera limitado la lectura del artículo de Žižek a sus suscriptores sería posible que todos leyesemos el artículo del filósofo y yo no hubiera tenido que recurrir a una web fascista (donde sí he podido leerlo) porque ningún progre de mierda lo ha publicado. Es moralmente indecente insultar como "señoro" -¿quién sería la tarada que inventó el palabro?- y otras lindezas del vocabulario de neolengua fasciofeminista a alguien por sus opiniones publicadas en un texto y escamotear éste para que el público lector de los insultos contra el autor de dicho texto pueda juzgar por sí mismo sus afirmaciones. Quién juzga a alguien por lo que dice que ha dicho, ocultando sus propias palabras, no es otra cosa que un/a tipejo/a asqueroso/a.

Así se puede disparar porquería contra un texto probablemente discutible, Creo que no tanto. Es muy fácil lapidar a alguien sin dar a conocer las palabras que le convierten en reo de condena. Lo han hecho siempre los fascistas. Condenar y conculcar. Lo intentaron contra Morgan Freeman, lo han hecho contra Woody Allen, contra García Marquez. En España lo intentaron con Daniel Bernabé tras la publicación de su obra "La trampa de la diversidad". Lo harán contra el que venga. Son fascistas.

Hace menos de seis meses Žižek era una referencia para cierta izquierda con la que no tengo nada que ver. No soy de izquierdas. Soy comunista. Algo muy diferente que ya expliqué hace mucho tiempo,

De Žižek me separan muchas cosas. Sobre todo su marxismo que no retrocede hacia Hegel sino hacia Kant. Yo soy marxista a lo Marx. A Žižek me acerca su necesidad de comunismo para el ser humano. En eso es mi camarada. No sobreriviremos como especie si no es con la solidaridad entre todas las victimas de este capitalismo senil. Cristianos, musulmanes, judíos, personas de otras religiones, agnósticos y ateos. Heterosexuales, homosexuales, de género fluido, asexuales y polimorfos varios, progre-liberales baratos e izquierdistas de variado pelaje. Compartimos un mundo en el que desear la igualdad sin clases sociales que nos dividan, ni etnias, ni deseos sexuales de cada uno nos hagan diferentes. Donde podamos sumar y no restar.

Solo nos queda ver lo que el capitalismo nos presenta delante de las narices: Se llama lucha de clases.

28 de noviembre de 2022

RUIDO Y ODIO EN EL MUNDO...PARA IMBÉCILES

Por Marat

Las tripas de la humanidad se revuelven. Ojalá fueran los cerebros pero el deseo de olor a sangre es más poderoso que la admiración hacia los científicos que se empeñan en encontrar la curación del cáncer o hacia quienes pretenden encontrar la racionalidad de un mundo cooperativo en el que los parias dejen de serlo.

Por todas partes encontramos la huella criminal de los instigadores del odio. Haciendo un ruido estruendoso que inunde el planeta y confunda las mentes logran su objetivo: idiotizar al mundo.

Elon Musk, después de exigir a sus empleados entrega esclava al trabajo, despide a la mitad de ellos por twitter y a parte de los que se rindieron también.

La prensa del mundo capitalista dosifica la información sobre la salvaje represión que sufre el pueblo iraní (horca a la protesta social) a manos de unos clérigos asesinos, pero no fanáticos porque son cínicos, debido a que Irán sigue bombeando petróleo para las “democracias de libre mercado”. Geopolítica lo llaman los canallas de opciones aparentemente enfrentadas, mientras siervos y tarados de ambos bandos los jalean y celebran sus monstruosidades.

Hay muchas cosas asquerosas en una guerra: la destrucción de los seres humanos, el odio antes durante y después, la propaganda de cada bando, la miseria moral que lo justifica todo y el modo con el que se intenta destruir al enemigo. El gobierno de Ucrania negando el derecho a existir del disidente. Rusia golpeando sobre la población civil ucraniana.De batallones nazis de cada lado hablamos otro día pero no con los hooligans idiotas o asalariados.

En el país del mundial de fútbol, Qatar, miles trabajadores extranjeros viven bajo un sistema de esclavitud. Sus contratadores se adueñan de sus pasaportes, impidiéndoles salir del país, sus salarios no son los previamente pactados, sus horas de trabajo tampoco, duermen  hacinados en cuchitriles infectos, muchos de ellos no han podido moverse del estadio de Jalifa que construyeron porque  sus empleadores no les han renovado el permiso de residencia. Los medios de comunicación españoles han contado bastante de eso. Pero a la borregada indecente y patriotera española se la suda. No soy nacionalista español ni indepe de ningún tipo. Los desprecio por igual. Pero las pasiones futboleras y los regüeldos de tribu reforzaron mi mentalidad  de apátrida internacionalista.

En España los fascistas de VOX acusan a una ministra de haber llegado a su cargo por la vía oral hacia su pareja. No siento ninguna simpatía hacia el partido de la ministra. Los considero juguetes del capital y su sistema de representación política. Pero los fascistas de VOX llevan tiempo dando razones para ser ilegalizados o, cuando menos, para inhabilitar a algunos de sus jabalíes parlamentarios. La progresía está siendo cómplice del fascismo al pretender obtener rédito de las salvajadas parlamentarias y mediáticas de esta gentuza. Desgraciadamente nadie ve lo evidente: la relación entre lo que ahora dicen y Auschwitz. El mundo real no es twitter. Hay que acabar con ellos por la legalidad o por la liquidación. Desprecio profundamente a quienes creen que en tiempos de locura se combate al fascismo con ironía o con tolerancia. Ellos combaten. Los antifascistas debemos hacerlo también.

Están echando de nuevo a la gente de sus casas, en realidad nunca pararon. Hasta los curas, perdón, frailes, amenazan con ello.

En su día critiqué aquella bazofia que vendía la PAH, y su líder Ada Colau, de la dación en pago: reconozco la superioridad del derecho empresarial de los bancos y me voy a la puta calle. Pero nunca negaré la combativa solidaridad de la PAH en intentar impedir los desahucios. Y ahora son necesarios de nuevo.

Instrumentos del capital como Antena 3 y La Sexta han jugado un papel, junto a la alarmista publicidad antialarmas, para asustar a propietarios de viviendas. A nadie que tuviera una sola residencia le gustaría que nadie se metiera en ella por sus cojones morenos per la inmensa mayoría de las ocupaciones se producen en viviendas de la SAREB (el llamado banco malo que se ocupó de viviendas no vendidas) y abandonadas.

Pero qué gran negocio para los vendedores de alarmas, alarmismo ideológico y para esa empresa de odio y quincalla llamada VOX y asociados. Esa gente sí que sabe vivir gracias a los gilipollas.

Decía Gardel que “al mundo le falta un tornillo”. Creo, más bien, que se ha vuelto a salir del eje en el que nunca estuvo bien engranado. La dominación de una clase sobre otra, la explotación y la sobreexplotación del capital sobre el mundo obrero, la necesidad de acumulación mundial del capital, sus crisis encadenadas, la alienación del ser humano, el agotamiento de la civilización y del planeta, producen monstruos. Las respuestas son siempre las mismas: el odio, la estupidez de la especie, la guerra .

El ser humano sólo puede salir de su eterna prehistoria alcanzando otra sociedad, a la que teme dar nombre porque una vez ese intento fracasó, olvidando que su propia historia ha sido desde cientos de miles de años una derrota permanente.

De él depende abrir un camino distinto o permanecer atrapado en la eterna noria del asno.