21 de mayo de 2014

INDIA DA UNA VUELTA RADICAL A LA DERECHA

Supriyo Chatterjee. Tlaxcala

El principal vencedor, con resultados que van más allá de las expectativas, de las elecciones generales indias, que se prolongaron durante 35 días, es el partido religioso hindú de derecha BJP (Partido Bharatiya Janata o Partido Popular). El nuevo primer ministro será Narendra Modi, megalómano, autoritario y amigo del alma del mundo empresarial, que no tiene tiempo para perder con la democracia estilo liberal. Las turbas hindúes y la policía mataron según estimaciones a dos mil musulmanes en el estado de Gujarat en 2002, cuando Modi era primer ministro de ese estado pero nunca ha tenido que rendir cuentas por esos pogromos. El partido del Congreso, partido gobernante, tras una década en el poder en la que alimentó una economía neoliberal, ha sufrido una aplastante derrota a causa de la ira popular contra la inflación, la corrupción y la política dinástica. La izquierda parlamentaria tradicional se debilitó y ha perdido su relevancia a escala nacional. Hubo mucha esperanza sobre el Partido de la Gente Común (AAP), que se formó hace apenas dos años, pero su desempeño fue decepcionante. El Congreso ni siquiera alcanzó diez por ciento de los curules. Los partidos regionales han tenido buenos resultados en algunos estados pero, con una mayoría del BJP en el parlamento, ellos no tendrán ningún peso nacional sobre las decisiones del nuevo gobierno.

En termino de cifras, las elecciones en India baten los récords mundiales: hubo 814 millones de votantes, de los cuales 168 millones eran nuevos votantes mayores de 18 años de edad, 919 000 centros de votación y 3,6 millones de máquinas electrónicas de votación. Cada centro de votación tenía que administrar un máximo de 1.500 electores y nadie tenía que recorrer más de dos kilómetros para llegar a un centro, el más alto se encontraba en el Himalaya a una altura de 5.000 m y el más aislado en una reserva forestal en el Gujarat (el único lugar con una población de leones salvajes aparte del África), donde cinco oficiales montaron una carpa para un solo elector. Cinco millones de civiles y cinco millones más de personal de seguridad administraron las elecciones. La tasa de participación electoral esta vez fue del 66.4 %, la más alta en la historia del país pero todavía considerablemente inferior a la de otros países del Tercer Mundo como Kenia o Malasia, quienes registraron más de 80 % de participación en sus elecciones el año pasado. Votaron menos mujeres que hombres, solo el 11% de los candidatos eran de sexo femenino y su participación en el parlamento será mucho más débil. Cada miembro del parlamento indio elegido por voto directo representa en promedio 1,5 millones de electores, o sea más de la población de países como Estonia, Islandia, Bahréin o Barbados. Los candidatos electos son en su mayoría hombres, más jóvenes y más ricos que en los parlamentos del pasado, y muchos de ellos enfrentan cargos criminales graves. Estadísticamente, los candidatos honestos en la India tienen menor probabilidad de ganar y por lo tanto tampoco esta vez no tuvieron buenos resultados.

La última elección fue también la más costosa en la historia del país y parece que el BJP quedó con la mayor cantidad del dinero. Según una estimación, Modi gastó más en publicidad que lo que Obama ha gastado en todas las elecciones en las que se ha presentado. El dinero provenía de grandes empresas, los sectores de bienes raíces y de minas, de los intermediarios agrarios y de los propietarios de establecimientos privados educativos, todos con un alto flujo de caja. Había cinco astrólogos, dos mendigos, dos cuentacuentos y un asesor en la construcción de pirámides entre los candidatos, pero 16 % eran patrones de grandes empresas. Mondi era el candidato elegido por el big business. Una comunicación secreta de la embajada de los Estados Unidos de 2009 filtrada por el Wikileaks, reseño como «cinco de los líderes empresariales más poderosos de la India… manifestaron un respaldo innegable e incondicional a Narendra Modi» durante una conferencia sobre inversión internacional, alabando su «liderazgo hábil» y pidiendo que el modelo de desarrollo económico de Gujarat sea replicado en todo el país. Un año después, una grabación filtrada puso en evidencia como las grandes empresas, los propietarios de los medios de comunicación, los legisladores y los políticos actuaban juntos para saquear los recursos nacionales.

El Tribunal Supremo pidió controles más estrictos. Fue entonces cuando las grandes empresas se decidieron a apoyar a Modi. En 2011, en otra reunión de los empresarios en Gujarat, el hombre más rico de la India, el multimillonario en dólares gringos, Mukes Ambani, que tiene una casa de 27 pisos en Mumbai, el centro financiero de la India, declaró: «El Gujarat brilla como una lámpara de oro… Tenemos un líder con la visión y la determinación de transformar esta visión en realidad.» Las corporaciones respaldaron a Modi porque sabían que haría saltar la mayoría de las restricciones legales ambientales y laborales.

El dinero que fluía desde las grandes empresas hacia su campaña fue puesto a beneficio para fabricar el mito Modi, un hombre que haría posible un desarrollo rápido en la India tal como supuestamente lo había hecho en su estado de Gujarat. Los medios de comunicación nacional promovieron activamente la «marca Modi». En realidad, Gujarat no aparece a la cabeza del índice de desarrollo social, aunque siempre fue un estado próspero según las normas de la India. Pero Gujarat proporciona índices importantes sobre como ese país cambiaría bajo su mando. Un estado vindicativo ha silenciado toda oposición; los medios de comunicación locales han sido domesticados, las empresas han hecho enormes beneficios gracias a las transferencias baratas y forzadas de tierras y la corrupción es un estilo de vida. Las acciones del grupo Adani, un conglomerado empresarial que ha apoyado abiertamente a Modi, subieron un 45 % durante la campaña. Modi viajó en el jet y los helicópteros de la compañía de Adani quien se encuentra a la espera de la aprobación de un permiso ambiental para un gran puerto en Gujarat. En la política india, señalan los analistas el dinero no es un precio a pagar para ser admitidos: es un depósito de inversión. El big bussiness en la India es más que seguro que Modi abrirá el sector minorista y el de seguros al capital extranjero: él sí es su hombre que sabe tomar “decisiones difíciles”.

Cientos de miles de militantes de la RSS (La Fuerza Nacional Voluntaria), una fuerza paramilitar hindú abiertamente inspirada en el fascismo, hicieron campaña por él. La India del gran capital no solo tiene su propia ficha como primer ministro ella dispone también de una milicia para reprimir las protestas sociales. La clase media hindú espera que Modi reprima a los musulmanes tanto a nivel nacional como lo hizo en Gujarat. Es muy probable que Modi se aproveche de las divisiones de castas y religiosas que hay en la India y busque una confrontación con Pakistán para proyectarse como “Il Duce” de la India. Su plan A es el crecimiento económico, pero su plan B es un estado hindú. El camino a un capitalismo clientelista se regará con la sangre de las minorías. A la luz de los resultados de las elecciones, Modi obviamente ensombrecerá la India durante muchos años.

20 de mayo de 2014

[VÍDEO] NUNCA OLVIDARÉ. LLAMADA ANTIFASCISTA PARA PENSAR EN ESTAS ELECCIONES EUROPEAS.

Rainer Höss, nieto del comandante nazi de extermino
de Auschwitz
Por Marat

Los “jusos”, en sus siglas en alemán las SSU (Juventudes Socialistas del SPD), han hecho un vídeo impresionante para quienes tengan corazón y conciencia contra el nazifascismo que amenaza de nuevo a Europa y que en estas elecciones europeas va a configurarse como la gran alternativa en la mayoría de los países de la UE, siendo mayoritaria en varios de ellos. 

En ese vídeo, Rainer Höss, el nieto del comandante nazi del campo de exterminio de Auschwitz nos pide no olvidar, a pesar de reconocer que él hubiera deseado muchas veces hacerlo, seguramente por la inimaginable carga de llevar sobre sus hombros la memoria de tan espantoso apellido. 

A pesar del dolor que le causa la memoria llama no olvidar para conjurar el riesgo de que la historia no vuelva a repetirse. Él, como muchos de nosotros, los antifascistas, ve el acuciante peligro de que Europa, la razón y la humanidad vuelvan a estar sometidas al horror. Llama, en consecuencia, a actuar porque cree que la democracia, la igualdad y los derechos humanos no están garantizados para siempre. Y esa actuación la resume en la idea de la necesidad de votar.

Al fascismo no se le detiene con las urnas sino con la lucha antifascista en la calle y con un proyecto de lucha contra el capitalismo en crisis que evite que los desesperados vean en él un motivo terriblemente equivocado de canalizar su rabia. Con un proyecto lo bastante revolucionario para ser una extraordinaria fuerza de oposición tanto al capitalismo que destruye a sus víctimas de clase como al fascismo que las envenena con falsas esperanzas de superioridad racial, patria e ira de taberna. Pero aunque los votos no sean la alternativa al fascismo sí que señalan el nivel que ese antifascismo y esa resistencia al capitalismo puede alcanzar en la sociedad, más allá de algunos sectores muy vanguardizados, dignos de elogio por su entrega y riesgo, pero poco capaces de implicar a las amplias mayorías necesarias en el rechazo al monstruo. Por este motivo el llamado de Rainer Höss al voto no me parece inútil, por mucho que no comparta el destino de ese voto. 

Se le olvida decir que ese espanto regresa, puntual, con cada crisis sistémica y agónica del capitalismo. En cada momento en el que éste necesita tirar de los asesinos para perpetuar el espanto y la destrucción de los desheredados de la tierra que puedan oponerse a uno y a otro. Ahí radica el renovado grito desgarrador de la bestia. 

Rainer Höss llama a votar porque el fascismo, el populismo y la reacción nunca se quedan en casa. 

Él, un antifascista, sirve de convocatoria de voto al SPD. Si yo fuera alemán lo haría a Die Linke porque es la memoria con posibilidades de convertirse en trinchera del fascismo que mejor puede acreditar el hilo rojo antifascista desde los cadáveres de los comunistas alemanes muertos en tantos campos de concentración. Ernst Thälmann, en Buchenwald  , fue uno de ellos. Y especialmente porque no podría votar a un SPD, aliado de la antiobrera CDU de Angela Merkel, que ayudó a encumbrarse al régimen nazi de Kiev nacido en Maidan.

Si fuera francés no dejaría de votar al Frente de Izquierdas porque es la memoria de Rol-Tanguy, el comunista ex brigadista internacional que combatió en la guerra de España por las libertades y contra el fascismo y que fue uno de los principales baluartes del maquisard contra la ocupación nazi de su país.

Si fuera italiano, a pesar de los errores comunistas de Rifondazione Comunista de haber participado con El Olivo, la renuncia del PCI a ser, en el primer gobierno de centro izquierda, apoyaría la candidatura en la que está Rifandazione: La Otra Europa con Tsipras. No porque me guste Syriza sino porque en Italia es lo que hay frente a la claudicación traidora del Partido Demócrata y frente al neofascismo que los imbéciles que creen ser de izquierda apoyan, el Movimiento de las 5 Estrellas de Grillo y sus grillini. Buscaría un espacio comunista, por moderado que éste sea, que me recuerde que Mussolini murió ahorcado a manos de los partisani.

Si fuera griego no votaría por Tsipras (Syriza) porque creo que la socialdemocracia conjugada con ex comunistas y trotskistas, a los que combato, no es la solución de futuro, cuando las cosas se pongan aún más duras para la clase trabajadora y para las libertades, sino al KKE, heredero del DSE (Frente de Liberación Nacional), guerrilla heredera, a su vez, del EAM, el antifascismo de clase griego.  Y votaría KKE también porque estoy convencido de que, a pesar de su estalinismo y de su sectarismo, es la fuerza más combativa de la clase trabajadora y la dispuesta a enfrentarse al capitalismo en el momento decisivo, lo que ha sido comprendido por centenares de miles de griegos que han multiplicado su representación las elecciones municipales del pasado domingo. 

Si fuera uno de mis hermanos portugueses votaría las listas en las que esté el PCP porque ni me identifico con el Bloco, no tengo cultura de clase media universitaria (la base social del Bloco de Esquerra), ni he perdido la memoria del papel resistente de los comunistas portugueses durante la dictadura de Salazar y antes de Marcelo Caetano ni ignoro que el PCP fue un baluarte frente a la involución que representó el PSP y la derecha contra los capitanes de Abril y la parte social de la revolución de los claveles. 

Como soy español, a pesar de no ser socialdemócrata ex comunista sino comunista convencido, votaré a IU porque, a falta de un partido comunista creíble, no dogmático y, a la vez, realmente revolucionario creo que Izquierda Unida es la opción de la que en este preciso momento puedo tirar -lo menos malo a mi alcance- para hacer frente al populismo prefascista, a las marcas blancas de PSOE y al “ninismo” (ni de izquierdas ni de derechas, simplemente precursores de las nuevas derechas). Y algo muy importante: porque dentro de IU está un partido, el PCE, que no ha olvidado del todo su papel en la lucha antifascista y democrática contra el fascismo del 18 de Julio de 1936.

Sin más, les dejo con este vídeo que la memoria antifascista no debe olvidar jamás. 

Vídeo