SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
PROPUESTA DE EXIGENCIAS AL POSIBLE PRÓXIMO GOBIERNO DE AMPLIAS ALIANZAS
HASTA LOS COJONES DEL ASUNTO LUIS RUBIALES Y DE TODO EL SHOW
TIEMPO DE PESIMISMO (NO EXAGERAR LOS ADJETIVOS), TIEMPO DE ESPERANZA
SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
29 de marzo de 2013
SOBRE LA CLASE “MEDIA”
Mikhail Khazin. Worldcrisis.ru
¿En general qué es la clase
“media”? Se trata de una construcción, inventada en Occidente, con el objetivo
de destruir el concepto de clases del marxismo. Desde el punto de vista del
marxismo no tiene sentido – es una quimera, que existe gracias a los recursos
financieros sobrantes, en la que entran tanto la cúpula de la clase obrera,
como la pequeña y mediana burguesía, así como los que sirven a las clases
altas. Desde el punto de vista del actual estado burgués con su modelo de
capitalismo financiero, la clase “media” es el grupo humano con un
comportamiento de consumo tipo, y no únicamente en cuanto a los bienes y
servicios, sino también en cuanto a los servicios políticos. Hacia este grupo
se orienta todo el sistema de publicidad total y educación, dirigido al máximo
aumento del consumo y la prohibición de hecho de los valores más meditados. En
consecuencia, precisamente este grupo proporciona la base para la estabilidad
político-social del actual estado occidental. Señalemos también que su creación
también fue posible en parte, gracias al desplazamiento de la industria masiva
y “burda” a los países del “tercer mundo” y, la posterior redistribución de los
beneficios a favor de los países desarrollados.
Al mismo tiempo hoy ha
surgido un serio problema con esta misma clase “media”. Está relacionado con
que la principal fuente de su subsistencia tiene poca relación con los ingresos
reales, percibidos por este grupo de población. Más exactamente, cuando
apareció el concepto de la clase “media” durante el período del máximo
esplendor de la URSS en los años 60 -70, las fuentes para su formación eran la
redistribución de los beneficios en el interior de toda la sociedad occidental
(en los años 60 en los EE.UU. la tasa superior del impuesto sobre la renta
superaba el 90%) y el saqueo de las colonias y los países del “tercer mundo”.
Pero tras la crisis de los años 70 comenzaron los problemas – estos recursos ya
no eran suficientes. A principios de los años 70 en Occidente incluso hubo una
seria sensación de que la URSS estaba ganando la competición entre los dos
sistemas. Entonces aparece la comprensión de que, en primer lugar, había que
aumentar considerablemente el volumen de la clase “media” y, en segundo lugar,
que la única manera de hacerlo consistía en proporcionar el crédito a los
consumidores.
Esta segunda comprensión
tenía que ver con el hecho de que en los años 70 los ingresos reales de los
hogares habían bajado considerablemente. De hecho, si tenemos en cuenta la
inflación real y no la oficial (que la estadística estatal siempre rebaja),
veremos que estos por su capacidad adquisitiva no crecen desde los principios
de los 80 y se corresponden aproximadamente a los ingresos de 1962-63. Está
claro que, teniendo en cuenta el serio aumento de todo tipo de pagos
obligatorios, como, por ejemplo, los seguros, que semejantes ingresos no pueden
asegurar de ninguna manera una vida confortable en las condiciones actuales. Y
todavía menos, aumentar considerablemente el número de personas que viven esta
vida confortable.
Como resultado, a
principios de los años 80 comenzó a realizarse el programa de “reaganomía”,
cuyo principal significado no estaba tanto en la liberalización de la economía,
como en la estimulación del consumo privado a costa del crédito. Este programa,
como es natural, tenía sus contras, el principal consistía en que los créditos
había que devolverlos. Hasta el principio de los años 80 era prácticamente
imposible obtener el nuevo crédito si antes no se devolvía el anterior (salvo
la excepción de los créditos hipotecarios, pero estos también se tenían en
cuenta a la hora de valorar la solvencia del solicitante). Pero en semejantes
condiciones era imposible estimular la demanda durante un tiempo prolongado:
cuando la persona recibe el crédito a corto plazo, la demanda no crece, sino
que cae, dado que además del “cuerpo” del crédito hay que devolver los
intereses.
Como resultado, hubo
que cambiar todo el sistema de crédito para los particulares, permitiéndose de
manera encubierta su refinanciación, cuando el resto del crédito anterior se
devolvía a costa del nuevo crédito y como garantía de pago servían diferentes
avales, en primer lugar, los bienes inmuebles. Pero para que dentro del marco
de semejante esquema la deuda no se acumulara con excesiva rapidez, había que
rebajar continuamente el precio del crédito. Lo que efectivamente ocurría en la
práctica: la tasa de descuento del Sistema de la Reserva Federal, el acreedor
en última instancia en los EE.UU. y el mundo, que en 1980 era de 19%, a finales
de 2008 había bajado prácticamente hasta cero.
Después de que la tasa
fue rebajada hasta el cero, la deuda acumulada (para el otoño de 2008 en los
Estados Unidos para el hogar medio ya suponía el 130%, cuando antes del
comienzo de la “reaganomía” no superaba el 65%) se había convertido en un serio
problema, del que nos informan los periódicos prácticamente a diario. Pero lo
importante no es eso. Si ya no se puede conceder más créditos, si ahora hay que
devolver las deudas ¿qué pasará con la clase “media”?
Recordemos que los
ingresos reales de los hogares hoy corresponden a los comienzos de los años 60
(sin contar el peso de la deuda crecido considerablemente). Si los
representantes de la clase “media” comienzan a rebajar su consumo, lo cual es
prácticamente inevitable, sus ingresos ya de por sí bajos, también descenderán
– porque bajarán los salarios y se cerrarán las empresas. Lo que, teóricamente,
significa que la estructura de los ingresos tendrá que volver como mínimo a los
años 50, pero por entonces no existía ni de lejos ninguna clase “media”. Y lo
más importante – la gente estaba acostumbrada a vivir pobremente, aún era
desconocida la propaganda del “consumismo”.
Y no se trata de
centenares de miles y ni siquiera de millones, sino de decenas o incluso de
centenares de millones de personas. Volver a traer la industria llevada al
sudeste de Asia no podrá salvar a nadie (en referencia a las promesas de Obama
– N. del T.) – podría crear algunos puestos de trabajo, pero no podrá aumentar
los salarios – en el caso contrario tal cosa no sería rentable. Es decir, que
esencialmente no cambiaría nada.
Así que no se puede
hablar de conservar la clase “media” – para ello simplemente no hay recursos.
Señalemos que en la Unión Europea la situación es aún peor, porque en general
la población es más pobre. La cuestión de cómo los estados burgueses actuales
piensan salir de la situación en la que se destruye su principal pilar social
no es solamente seria, sino que además es extremadamente actual. Creo que esta
cuestión ya se está discutiendo, aunque evidentemente, no en público y, a
juzgar por las filtraciones, la solución se reduce al fortalecimiento del
control estatal sobre el pueblo (“la plebe” por usar el lenguaje al uso de las
clases dominantes). Lo malo es que tal fortalecimiento del control en absoluto
puede cambiar el modelo económico – lo que significa que también hacen falta
acciones constructivas. Y en esta dirección por el momento nadie hace nada, en
primer lugar, debido a que los economicsistas
(así llama Khazin a los economistas liberales, de economics con la que sustituyeron a la economía política – N. del T.) mantienen el monopolio sobre la
ciencia económica.
Traducción directa del
ruso de Arturo Marián Llanos
28 de marzo de 2013
ALEMANIA ESCONDE LOS ESCÁNDALOS DE DEUTSCHE BANK POR PURO INTERÉS ECONÓMICO
El país necesita de su principal banco para engrasar las ruedas de su economía
La dependencia de Alemania de su principal banco, Deutsche Bank, para engrasar las ruedas de su economía ha llegado a tal punto que el país parece dispuesto a dejar en un segundo plano ciertos escándalos vinculados con la entidad para mantener las buenas relaciones. Al fin y al cabo, muchas empresas germanas dependen de la financiación de la entidad, recuerda Reuters.
Deutsche Bank es uno de los bancos investigados por los reguladores europeos y de Estados Unidos por su presunto papel en la manipulación de las tasas de interés de referencia. Además, la entidad coopera con las autoridades alemanas en una investigación independiente sobre fraude fiscal. El banco ya ha negado las acusaciones de que infravaloró derivados y malvendió valores respaldados por hipotecas.
Esta serie de acusaciones dañarían la reputación de cualquier banco, señala en un artículo Reuters. Pero el respaldo de los líderes empresariales y miembros clave del consejo de supervisión del banco parecen estar ayudando a los nuevos co-presidentes ejecutivos del banco, Anshu Jain y Juergen Fitschen, a poner los escándalos en un segundo plano paraesconderlos en cierta forma. Esta base de apoyo es crucial para Deutsche Bank, especialmente ante las próximas elecciones en Alemania.
En los próximos días se esperan nuevas informaciones sobre Deutsche Bank. El regulador alemán debe publicar un informe sobre la presunta participación del banco en la manipulación del Libor. En el informe, apunta Reuters, se pondrá a prueba el compromiso de Alemania para mantener fuerte a Deutsche Bank por el bien de su economía exportadora.
Ese compromiso es un tema común en las entrevistas que la citada agencia de noticias ha llevado a cabo con el personal de Deutsche, líderes empresariales, fuentes del regulador y directores bancarios. Varias fuentes familiarizadas con el informe del regulador han dicho que se centrará en los "fallos organizativos" en lugar de culpar a Jain o Fitschen, lo que hace menos probable que Berlín les exija que se marchen.
Stefan Sturm, director financiero del grupo médico Fresenius SE, comparte la misma opinión. "Lo que es crucial es el capital financiero e intelectual. Particularmente en el caso de proyectos complejos que deben terminarse sin problemas y en un corto plazo de tiempo", añade.
Datos de Thomson Reuters muestran cómo el papel de Deutsche Bank como prestamista para las empresas alemanas ha aumentado desde la crisis financiera. En 2008, la entidad prestó 4.520 millones a las empresas alemanas, lo que supone una cuota de mercado del 7,23%. Cuatro años más tarde, Deutsche Bank es el segundo mayor proveedor de préstamos en Alemania detrás de Commerzbank, con un volumen de 10.820 millones de euros, o 15,9%.
La necesidad de un banco alemán global es aún más crucial para las empresas pequeñas y medianas, la columna vertebral de la economía. Éstas están altamente especializadas en exportar bienes en todo el mundo, pero no tienen la capacidad de mantener múltiples relaciones con los bancos para financiar sus exportaciones.
Anshu Jain está usando su nuevo papel para ampliar el apoyo a la "economía real" y en los círculos políticos. Desde que asumió el cargo, el pasado 1 de junio, el banquero nacido en la India se ha reunido con unos 50 mandatarios de Alemania y ha visitado Berlín alrededor de 10 veces para cumplir con políticos de alto rango.
Exejecutivo de Goldman Sachs que ayudó a Deutsche Bank hacer una de sus mayores expansiones en banca de inversión en 1998, cuando se informó sobre un acuerdo para adquirir Bankers Trust, Achleitner es un firme creyente en un banco de inversión alemán fuerte.
"¿Queremos que Alemania sea el hogar de un importante banco de importancia global? No hay muchas empresas en el sector financiero capaces de competir con las firmas de EEUU", señala Achleitner.
La operación estaría dirigida contra 25 empleados de la entidad, sospechosos de colaborar en una red para facilitar la evasión fiscal a gran escala, el blanqueo de capitales y obstruir la acción de la Justicia. Entre los que están siendo investigados figuran el consejero delegado de Deutsche Bank, Jürgen Fitschen, y el director financiero de la entidad, Stefan Krause.
Muchas empresas dependen de la financiación que les concede la entidad
elEconomista
La dependencia de Alemania de su principal banco, Deutsche Bank, para engrasar las ruedas de su economía ha llegado a tal punto que el país parece dispuesto a dejar en un segundo plano ciertos escándalos vinculados con la entidad para mantener las buenas relaciones. Al fin y al cabo, muchas empresas germanas dependen de la financiación de la entidad, recuerda Reuters.
Deutsche Bank es uno de los bancos investigados por los reguladores europeos y de Estados Unidos por su presunto papel en la manipulación de las tasas de interés de referencia. Además, la entidad coopera con las autoridades alemanas en una investigación independiente sobre fraude fiscal. El banco ya ha negado las acusaciones de que infravaloró derivados y malvendió valores respaldados por hipotecas.
Esta serie de acusaciones dañarían la reputación de cualquier banco, señala en un artículo Reuters. Pero el respaldo de los líderes empresariales y miembros clave del consejo de supervisión del banco parecen estar ayudando a los nuevos co-presidentes ejecutivos del banco, Anshu Jain y Juergen Fitschen, a poner los escándalos en un segundo plano paraesconderlos en cierta forma. Esta base de apoyo es crucial para Deutsche Bank, especialmente ante las próximas elecciones en Alemania.
En los próximos días se esperan nuevas informaciones sobre Deutsche Bank. El regulador alemán debe publicar un informe sobre la presunta participación del banco en la manipulación del Libor. En el informe, apunta Reuters, se pondrá a prueba el compromiso de Alemania para mantener fuerte a Deutsche Bank por el bien de su economía exportadora.
Ese compromiso es un tema común en las entrevistas que la citada agencia de noticias ha llevado a cabo con el personal de Deutsche, líderes empresariales, fuentes del regulador y directores bancarios. Varias fuentes familiarizadas con el informe del regulador han dicho que se centrará en los "fallos organizativos" en lugar de culpar a Jain o Fitschen, lo que hace menos probable que Berlín les exija que se marchen.
"El corazón industrial"
Una red de apoyo a Deutsche Bank ha surgido entre las empresas alemanas de primer orden y medianas, que han crecido muy dependientes de la financiación del banco más grande del país.
Burkhard Lohr, director financiero del Grupo K+S, proveedor de fertilizantes y sal, con actividades en Canadá, Chile y Brasil señala que la fortaleza del Deutsche Bank es vital. "Necesitamos bancos con una red global ya que nuestros mercados también son globales", explica.
Stefan Sturm, director financiero del grupo médico Fresenius SE, comparte la misma opinión. "Lo que es crucial es el capital financiero e intelectual. Particularmente en el caso de proyectos complejos que deben terminarse sin problemas y en un corto plazo de tiempo", añade.
Datos de Thomson Reuters muestran cómo el papel de Deutsche Bank como prestamista para las empresas alemanas ha aumentado desde la crisis financiera. En 2008, la entidad prestó 4.520 millones a las empresas alemanas, lo que supone una cuota de mercado del 7,23%. Cuatro años más tarde, Deutsche Bank es el segundo mayor proveedor de préstamos en Alemania detrás de Commerzbank, con un volumen de 10.820 millones de euros, o 15,9%.
La necesidad de un banco alemán global es aún más crucial para las empresas pequeñas y medianas, la columna vertebral de la economía. Éstas están altamente especializadas en exportar bienes en todo el mundo, pero no tienen la capacidad de mantener múltiples relaciones con los bancos para financiar sus exportaciones.
Anshu Jain está usando su nuevo papel para ampliar el apoyo a la "economía real" y en los círculos políticos. Desde que asumió el cargo, el pasado 1 de junio, el banquero nacido en la India se ha reunido con unos 50 mandatarios de Alemania y ha visitado Berlín alrededor de 10 veces para cumplir con políticos de alto rango.
Ganar cuota de mercado
Mientras tanto, altos funcionarios del Deutsche ven una gran oportunidad para ganar cuota de mercado. Fundamental para Jain y Fitschen, el presidente del consejo de supervisión de Deutsche Bank, Paul Achleitner, apoya su estrategia.
Exejecutivo de Goldman Sachs que ayudó a Deutsche Bank hacer una de sus mayores expansiones en banca de inversión en 1998, cuando se informó sobre un acuerdo para adquirir Bankers Trust, Achleitner es un firme creyente en un banco de inversión alemán fuerte.
"¿Queremos que Alemania sea el hogar de un importante banco de importancia global? No hay muchas empresas en el sector financiero capaces de competir con las firmas de EEUU", señala Achleitner.
Apaciguar a los dioses
Deutsche Bank tiene una relación a veces difícil con los políticos. La entidad enfureció alos legisladores el año pasado cuando se negó a enviar Jain a comparecer ante una audiencia parlamentaria sobre el escándalo Libor. El jefe de cumplimiento de normas, Stephan Leithner, fue en su lugar.
Deutsche también enfureció al ministro de Agricultura alemán y activistas contra la pobreza este año, cuando decidió levantar una moratoria autoimpuesta en la negociación de instrumentos financieros derivados vinculados a las materias primas.
A finales del año, agentes de la Fiscalía de Francfort registraron las oficinas centrales de Deutsche Bank en el marco de una investigación por presunto fraude fiscal relacionado con la comercialización de certificados de emisiones de dióxido de carbono (CO2) que habría permitido evadir centenares de millones de euros.
La operación estaría dirigida contra 25 empleados de la entidad, sospechosos de colaborar en una red para facilitar la evasión fiscal a gran escala, el blanqueo de capitales y obstruir la acción de la Justicia. Entre los que están siendo investigados figuran el consejero delegado de Deutsche Bank, Jürgen Fitschen, y el director financiero de la entidad, Stefan Krause.
Pero incluso si Alemania pierde la paciencia con la nueva dirección del banco, muchos dentro del Deutsche Bank siguen convencidos de que será difícil sustituir a Jain yFitschen, concluye Reuters.
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