SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
PROPUESTA DE EXIGENCIAS AL POSIBLE PRÓXIMO GOBIERNO DE AMPLIAS ALIANZAS
HASTA LOS COJONES DEL ASUNTO LUIS RUBIALES Y DE TODO EL SHOW
TIEMPO DE PESIMISMO (NO EXAGERAR LOS ADJETIVOS), TIEMPO DE ESPERANZA
SUMAR Y PODEMOS JUNTOS A LAS GENERALES ¿QUÉ PUEDE SALIR MAL?
19 de enero de 2014
EN EL MEJOR DE LOS MUNDOS
NOTA DEL EDITOR DE ESTE BLOG:
Un interesante artículo sobre la distancia entre las mentiras oficiales acerca de la "recuperación" económica y la realidad que no aparece o que directamente es condenada a zonas marginales de las ediciones de prensa y las noticias.
Rafael Poch iba muy bien en su artículo hasta que le dio pro repetir en el último párrafo el mantra para botarates del famoso 1% que nadie ha sustentado hasta el día de hoy sobre argumentos y, sobre todo, datos sólidos y reales.
Lo cierto es que eso del 99% frente al 1% y del 1% frente al 99% es, no sólo reaccionario al poner los intereses de la clase trabajadora servicio de las llamadas clases medias y medias altas, sino directamente falso. Basta con comprobar cómo hay un sector significativo de cómplices del capitalismo que no han visto reducido sus elevados salarios durante toda la crisis sino incluso incrementado y cómo no todos los beneficios empresariales se concentran sólo en las grandes empresas, bancos y corporaciones multinacionales sino también en una parte de la mediana empresa que, bien por su elevada composición tecnológica, bien por pertenecer a sectores que cubren bienes de primera necesidad, bien por estar orientada su producción a los sectores no castigados por la crisis, continúan férreamente enganchados objetiva y subjetivamente a los intereses del capitalismo, actuando de voceros del mismo y sin verse afectados por la crisis derivada de la pasión acumuladora de capital por parte del supuesto 1%.
No se trata de incrementar ficticia y falazmente el porcentaje de damnificados por el capitalismo sino de reflejar la propia realidad del número porque, a menudo convertirlo en fetiche sólo sirve para crear ilusiones que no se corresponden a la realidad y para pretender construir "hegemonías (cómo se abusa de este término por parte de quienes no tienen ni puñetera idea de lo que están hablando) que sólo están en la cabeza de sujetos cuyas alternativas a este capitalismo son sólo su "humanización".
Al fin y al cabo, la gran mayoría de esta sociedad está compuesta por trabajadores, parados y falsos autónomos que, en realidad, son autónomos dependientes y, por tanto, personas estas últimas que ni siquiera pueden discutir sus condiciones de trabajo o salariales sino aceptarlas o joderse.
Sobre esa base, y definiendo los objetivos políticos, se construye proyecto y lucha, y no sobre eslóganes de marketing para gilipollas desclasados y analfabetos políticos, que repiten como loros aquello que oyen, sin cuestionarse jamás de qué coño están hablando.
Establecida esta salvedad, les dejo con el artículo del periodista de la columna "Diario de Berlín" de La Vanguardia
Rafael Poch.
La
Vanguardia
¡Hurra, salimos de la crisis! En Alemania, gran locomotora de este
tren absurdo, la noticia de la semana ha sido el pésimo resultado económico del
año 2013: un crecimiento del 0,4% (en 2012 fue del 0,7% y en 2011 del 3%), es
decir, rayando la recesión. “El peor
resultado desde 2009” ,
según la muy oficial Oficina Federal de Estadística (Destatis), autora del
informe. El motivo: los países en recesión de la UE y el enfriamiento de China empujan hacia abajo
las exportaciones alemanas. Esta noticia era clara e ineludible, pero los
medios de comunicación alemanes, simplemente, le dieron la vuelta: “La economía alemana crecerá con fuerza”
(Deutsche Welle), “Perspectivas
optimistas para la economía” (primer canal de televisión). Los tres
principales diarios le dedicaron pequeñas gacetillas en portada con titulares
que remitían a otros territorios. “Los
alemanes ahorran menos y compran más”, titulaba el Frankfurter Allgemeine Zeitung.
Sí, el informe de Destatis menciona un “incremento”
del consumo del 0,9%, pero es completamente irrelevante porque el consumo
alemán sigue siendo miserable. Ese aspecto podía más que la noticia en sí sobre
el resultado de 2013.
Y lo mismo hicieron el Süddeutsche
Zeitung (“La economía en inflexión, el Banco Mundial pronostica fuertes
crecimientos para los próximos tres años”) y Die Welt (“La
economía alemana crecerá con fuerza”). Es decir los siempre inciertos
pronósticos para el futuro (un repaso a los de los últimos años confirma que
los errores de bulto son bastante frecuentes) pudieron más que el hecho,
establecido, del año.
Embellecer la situación de la economía alemana es aquí tendencia.
Una tendencia descarada. Cada día la radio y la tele loan lo bien que va todo
en materia de empleo, donde no hay progreso, o en el sector del automóvil, que
no lo tiene nada bien para el año que viene, etc., etc.
El discreto crecimiento alemán en 2013, inquietantemente
dependiente de las exportaciones tan expuestas a los vaivenes de la coyuntura
europea y global, no es muy diferente del de Francia (0,2%), cuya economía
tiene una estructura mucho más diversificada. Sin embargo en Francia están
convencidos de que el país es un desastre, mientras que en Alemania creen que
todo va mucho mejor de lo que es en realidad. La respuesta a esta paradoja es
siempre la misma: el aparato de propaganda, los medios de comunicación, en
ambos países secuestrados en una incestuosa espiral de corrupción, manipulación
y estructural ausencia de toda independencia y pluralismo. La misma energía
manipuladora al servicio de la oligarquía que en Alemania se enfoca hacia el
embellecimiento, en Francia se dirige hacia el derrotismo.
Un magnífico documental francés explica muy bien esa enfermedad
mediática, común a todos los sistemas occidentales. Sin ella nunca habríamos
llegado tan suavemente a la actual involución social y degeneración de la
democracia.
Por lo demás, seguimos en el mejor de los mundos. El Presidente
alemán, Joachim Gauck, un ex clérigo de la Alemania del Este oportunista que se puso la
medalla de disidente sin haberlo sido y que es un completo retrógrado en
cuestiones sociales, ha loado esta semana el neoliberalismo. En un discurso
conmemorando el sesenta aniversario del Instituto Walter Eucken, ha alertado
contra el peligro de una economía excesivamente regulada por los estados y ha
calificado de “asombroso” el
desprestigio del término “neoliberalismo”. Es como si la estafa del casino
neoliberal no se hubiera producido. A base de vulgar propaganda manipulada, la
tesis de que la crisis se debe al exceso de gasto social se ha consolidado.
Mientras desde el Reino Unido se proponen nuevas “reformas” para la Unión Europea en
dirección a una mayor desregulación (las “reformas”
son siempre para eso) y en Bruselas se sigue cocinando la siguiente barbaridad,
el acuerdo de “libre” comercio con
Estados Unidos, en Francia el timorato presidente Hollande anuncia cambios que
podrían haber sido diseñados en Berlín o Bruselas y que van directamente
encaminados a apuntalar el triunfo del Front National.
La frase de oro de Hollande en su conferencia de prensa: “¿Quienes somos?, no solo un país que tuvo
posesiones coloniales, somos una potencia que aún tiene los medios (…) si ese gran país, esa capacidad militar,
esos soldados admirables, no tienen una economía capaz de crear la dinámica
necesaria, será el impacto de Francia el que se reducirá”. Toda una declaración
de principios para la Europa
inservible. La responsabilidad de la socialdemocracia en el desastre
europeo que se está alimentando es extraordinaria.
18 de enero de 2014
LOS ZOMBIES ESTÁN MUERTOS… NO VAN A RESUCITAR. LA VIDA NO VIENE DE ALLÍ
Por Marat
Un grupo que se
llamó así –Zombies-, de la movida madrileña, perdió en 2012, a su vocalista, justo
cuando otro movimiento, éste no musical, pero popero, moñas y blando en su
ideología empezaba a boquear como pez fuera del agua.
"Los otros"
Los movimientos
transversales y post, post68, postmodernos, new age, antiglobalización, feministas
transversales y desclasadas, ecologistas puros y ecolojetas, ni de derechas ni
de izquierdas, sino todo lo contrario, esto es, de derechas, “reiniciadores”
del sistema, gilipollas wikidemocráticos en estabulada participación sólo para
expertos 4.0, de la democracia real y de las JONS, indignados clase media qué
hay de lo mío, que quieren acabar con nosotros y convertirnos en algo tan
hortera como los obreros, huelen a cadaverina y, mejor que enterrarles, sería
bueno aplicarles zotal por motivos de salud pública.
El tiempo les
devora y atraviesa como el sol a los viejos y decadentes vampiros que no saben
que son póstumos.
El no saber que lo
son viene, no ya de su absoluta incapacidad de proponer o mover alguna forma de
protesta que pase de los 100 –quinientos según los medios del capital que
necesitan evitar la radicalización de la calle, salvo que radicalización se
llame últimamente recibir hostias porque sí, y que comunican “urbi et orbe” hasta su menor pedito-
que no acabe en sentada de niñato gandhiano, sino de que ignoran que ya no son
el centro de las pelusillas de ombligo alguno que no sea el de unos pocos profesores de Universidad, con o sin coleta, más trepas que el campeón del K2,con aspiraciones a mejorar los 20.000 votos de las europeas de algún partido sinescrúpulos o de otros X con superestrella declinante vendedora de datos
informáticos bancarios que cree que Botín es guay.
Sea en su versión
de democracia-liquida-ya-no existen-las-clases-nítidamente-diferenciadas, en la
de esto-lo-arreglamos-con salirnos-de-UE-y-del-euro, en la de el-problema-son
sólo-todos-los-políticos-y-si-acaso-los-banqueros-porque-los-pobres-empresarios-son-parte-del-99%,
en la de
asamblea-de-tarados-en-sentada-gandhiana-¡ommm!-tenemos-que-buscar-plazas-más-pequeñas-porque-esto-de
Sol-es-un-desierto lleno-de-japoneses-o en la de si viene-la-república-da-igual-su-naturaleza-porque-somos-constituyentes-y-del
asedia-el-congreso-podemos-llegar triunfalmente-al-asedia-ese kiosko, todo el
complejo trans (de grasas trans) y post es ya la evidencia más patética de a
dónde llega el fin de una petulancia sin proyecto y sin voluntad
transformadora. La hora de la clase media real y de la ficticia –ya no vivimos
como nuestros padres, afortunadamente- se ha ido venturosamente a tomar por el
culo.
La prueba más
patética de cómo al muerto le cantan poderosamente los gusanos el “dies irae” (jovencitos que creíais ser
los primeros en dar lecciones al mundo, saber algo de latín no hace daño) es el
modo en el que casi dos años después de la desaparición de una disidencia
controlada aún hablan los mamporreros mediáticos del capitalismo del finado
como si aún estuviese entre nosotros, tuviera algo que decirnos y pudiera
darnos una lección que no fuera la de cómo no ser un tonto útil y para algunos
listos del sistema.
Creísteis en vuestra más patética ensoñación que resucitaríais bajo una nueva marca, al amparo de un slogan de marketing que hiciera de vosotros nuevos Lázaros redivivos. En estos días ese nuevo producto era #Gamonal. Pero Gamonal, sin almohadilla, ni parida pijo-tuitera, era una realidad propia, local, específica, nacida de tradiciones obreras muy ajenas a vuestra ideología de niñatos antiorganización. Bajo aquella lucha latía una experiencia reivindicativa vieja, jalonada por tradiciones identitarias, plagadas de lo sindical, lo político y el movimiento vecinal. ¿Qué sabréis vosotros de todo eso, hijos mal criados de padres gordos y pequeñoburgueses? Gamonal ha vencido al especulador y al alcalde, al desinformador y al tertuliano de mierda del que os alimentáis. Y en su victoria, sin más proyecto de largo plazo, porque está aún por construir y seguramente no nacerá de Burgos (por muy distinta socialmente que sea esa zona de Burgos es Burgos) ha dejado vuestro asqueroso culo de pueblo, no clase, de ciudadanos, no trabajadores, en el ridículo indecente que merecéis. Gamonal se acabó. La clase trabajadora de allí no tiene porqué hacer el mono para que soñéis espacios recuperados antigentrificados y CSO llenos de pulgas "compañeras". La clase trabajadora de allí se expresará cuando tenga algo que decir, no cuando vuestros dedos-morcilla estén ansiosos de las tonterías que expresáis en 140 golpes de tecla. Ya podéis seguir odiando a la clase trabajadora por no daros el suficiente chute de adrenalina que antes os daba la compulsiva agitación de manitas en Sol. ¡Jodeos! Si la clase trabajadora no os lleva al Nirvana, haceos una paja pero dejadla en paz. Cumple sus propias batallas, las que ella dicta, no las que esperáis en vuestros flipes. Eso sí, vuestras performances diferidas y "solidarias" dieron para unos días de televisiones burguesas, bien sostenidas por anunciantes que sabían de los límites de la protesta y con la colaboración inexcusable de quienes necesitaban una hostia más que darla a quienes debían recibirla.
Puesto que ya no sois, ni volveréis a ser, dado que la resurrección de la carne ya no se la cree ni el Papa, algunos comportamientos vuestros no es que sobren, es que son directamente denunciables, por estúpidos, inútiles y, sobre todo, porque no os los vamos a permitir.
A ver, como os
gusta decir, en plan listos y prepotentes a los 15Memos zombies: que intentéis
apropiaros de lemas ajenos no os pega. Vuestros slogans, porque habéis nacido
de la publicidad y el internetismo chorras de los “community managers” y los expertos informáticos y en redes
sociales subvencionados por las élites globalistas USA, ya no molan y empieza a
no seguiros ni el tato aburrido dispuesto a tuitear todo lo que se le ponga por
delante. Vuestras asambleitas agitamanitas de la Puerta del Sol murieron
hace tiempo. Ya no reunís ni entre vosotros, ni entre los asaltacongresos que
no son ni republicanos, ni entre los anarcoides bragaencara lo suficiente para
llenar un microbús.
Que penséis que a través de las redes sociales, la marrullería, la asistencia organizada con objetivos y lemas ajenos a las convocatorias o la presión por vías y medios interpuestos, os va a permitir haceros con espacios de lucha ajenos sólo indica el nivel de vuestra propia irrealidad.
Dado que la
cuestión está así, una cosa es que se os permita hacer de comparsa en
concentraciones ajenas –me refiero a ésta- y otra muy distinta es que, pasados
de gominolas y sándalo, pretendáis apropiaros de lo ajeno.
En la Plataforma en Defensa
de las Libertades Democráticas somos muy generosos y abiertos, incluso para
compartir espacio de lucha en ámbitos más amplios con quienes juegan a todas
las bandas, a ver qué pillan (últimamente de la 15Memez hostias) pero de ahí a
permitir que los zombies de la ponzoña a la que hemos combatido desde nuestro
origen se pille el moco de intentar apropiarse de lo ajeno hay un mundo.
Que venís a las
concentraciones que organizamos nosotros y los espacios más amplios que
compartimos. Estupendo, mientras no molestéis demasiado, tengáis claro que ante
cualquier grito antipartidos o antisindicatos podéis salir tarifando y seáis
respetuosos con lo que vosotros no habéis organizado, al contrario que hicieron
vuestros colegas de NoSomosDelito en la primera convocatoria que hicimos, que
intentaron convertir en una cosa muy distinta a la razón de la concentración-
el rechazo a la criminalización de la protesta social- o como han hecho en la
segunda, adelantando la hora de la convocatoria ajena para que lo que sumaseis
–muy poco- os permitiera hacer el canelo en Sol.
Pero también hay vida bajo las apariencias
negadas por la asquerosa ideología clase media:
Hay algo que en los
últimos tiempos se ha estado empezando a mover bajo tranquilas corrientes subterráneas del mar “inclusivo”
de casi todas las contradicciones, negador de la lucha de clases.
Es la entrada en
escena de la clase trabajadora, no desde ningún proyecto revolucionario, que no
puede asumir como clase para sí, sin la existencia de una vanguardia política
que la represente y exprese en sus aspiraciones emancipadoras, sino desde su terrible
realidad de clase en sí, casi agotada vitalmente por su propia depauperación.
Todo es mucho más
sencillo y, a la vez, más esperable, salvo para quienes nada tienen que ver con
la realidad de la clase trabajadora y para quienes no desean que ella llegue a
expresar sus voluntades, siquiera las más inmediatas.
En los últimos
meses la clase trabajadora ha llevado a cabo luchas, una parte de ellas con
victorias concretas en la administración pública, y en empresas subcontratadas
por ésta, en sectores en proceso de privatización, ya privatizados o en
empresas privadas, muchas de ellas grandes y, lo que es más significativo por
la dificultad de llevar a cabo esas protestas, en empresas medianas. Sirva como
lectura muy necesaria la información actualizada y retrospectiva del Boletín de Luchas Obreras.
En ese contexto de
la lucha social, antes de que ésta alcanzase el nivel actual, la Plataforma en Defensa de las Libertades Democráticas
nació con el fin de contribuir a mantener el pasillo abierto al derecho de
manifestación, protesta y movilización de la clase trabajadora, conscientes de
que este no era un planteamiento político suficiente desde una opción de clase
sino que necesitaba complementarse con una posición política y de acción que
promoviese la propia lucha, la centralidad de los objetivos de nuestra clase
dentro de la protesta social y la batalla ideológica por vincular la lucha
contra las consecuencias de la crisis capitalista a las de la revolución
socialista.
Dentro de ese
planteamiento sabemos que no lograremos abrir hueco ni en la reivindicación
de los derechos que la clase trabajadora ha perdido ni en relación con la
defensa de unas libertades que nos han sido expropiadas para impedir la
movilización social y declararla proscrita por el temor del capital a su
radicalización si no somos capaces de echar, por las vías que sean necesarias,
al actual gobierno fascio-liberal del capital.
El momento presente
ello nos lleva a los revolucionarios conscientes, no maximalistas ni
pseudoizquierdistas, a aliarnos con lo que hay organizado a la izquierda de
este gobierno, sean partidos, sindicatos, organizaciones sociales o colectivos
dispuestos a provocar, al menos, un cambio de gobierno. La gente corriente y
golpeada por el Gobierno del PP está ya hasta los nísperos de la canallada de
slogan, diseñado desde la derecha liberal, a partir del NoLesVotes y del
oportunismo de una izquierda no precisamente revolucionarIa, pensado para imbéciles, que decía aquello de
PPSOE.
Tenemos claro que,
en el momento presente, a la izquierda del reformismo sólo están el vacío, el
sectarismo, el aventurerismo político, el espontaneismo negador de la necesidad
de organización de las luchas y los partidillos-delegaciones de proyectos
pseudoizquierdistas periféricos (llámense Sortu, CUP o SAT, por sagradas que a
algunos les resulten determinadas siglas) que no responden a la necesidad de
unidad de la clase trabajadora sino de “procesos” soberanistas en distintas
partes del Estado. Una cosa es ser partidarios, como la PDLD lo es, del derecho de
autodeterminación y otra es jugar a ser sus promotores en dinámicas que están
yendo desde hace tiempo frontalmente contra la necesidad de unidad de acción de
la clase trabajadora y que se sitúan objetivamente, aunque no en todos los
casos, al servicio de las burguesías locales, sea de modo evidente y público o
de una forma más sutil.
Asumimos, dentro
del marco actual, la alianza con esas fuerzas reformistas mientras seguimos
llamando, como hemos hecho desde el inicio de la creación de la Plataforma en Defensa
de las Libertades Democráticas, a las organizaciones de izquierda
revolucionaria a sumarse a un proyecto que derribe al gobierno más brutal del
capital, algo a lo que esas organizaciones han respondido con el desprecio o
con el silencio, a pesar de no tener nada alternativo que ofrecer que realmente
represente una salida al “impasse” actual.
Tenemos claro que
la eventualidad de un gobierno reformista que suceda al actual será un paso
adelante frente al momento actual pero que nos situará en la oposición y el enfrentamiento
al mismo, ya que sólo representará una dosificación menos agresiva contra la
clase trabajadora, algo completamente insuficiente, pero necesario para poder
acumular fuerzas contra el capital en un ámbito menos represivo contra la lucha
de nuestra clase. Ese puede ser el escenario para la creación de una
organización política y sindical de la clase trabajadora que rechace las
limitaciones de un reformismo supeditado al sistema de dominación del
capitalismo. Este contexto sólo debe ser temido por las viejas organizaciones
sectarias e incapaces de ciertas izquierdas que prefieren el fascismo al
reformismo, pero no tiene porqué serlo, en absoluto, para quienes deseen crear
discurso y organización superando las contradicciones de las “izquierdas sistémicas”.
El proceso de
acumulación de fuerzas de una izquierda revolucionaria al que un nuevo gobierno
a la “izquierda” de los fascio-liberales del PP podría abrir paso necesita y
convierte en imprescindibles a personas con
profundo sentimiento de izquierda y de clase, que no estén previamente
contaminadas por las deformaciones, degeneraciones, sectarismos y
miserabilismos al que las izquierdas, tanto sistémicas como pretendidamente
revolucionarias. nos han acostumbrado. Es la hora de formar militantes y cuadros
políticos no envenenados por la basura y el odio antes al próximo que al
enemigo evidente del que se han alimentado las organizaciones que debieran
haber sido focos de transformación del mundo. Seis años de sufrimiento de la
clase trabajadora como consecuencia de las salvajes medidas del capital y de la
ineptitud y el cretinismo de unas izquierdas acomodadas en un reformismo
cómplice o en un aturdimiento ya más que sospechoso bastan y sobran. Hay que
reconstruir el partido de los trabajadores y, en la inmensa mayoría de los
casos, los militantes actuales son inútiles. Ni están formados, ni son
generosos, ni son capaces de alumbrar algo nuevo que no parta de su propia
cobardía de fanáticos acomodados. Más vale un neófito con arrojo, desinterés, voluntad y deseo de
aprender que 100 encanallados en mil batallas internas, ambiciones
inconfesables, resentimientos diversos, amarguras de damnificados por méritos
no reconocidos, cobardía ante el desafío y podredumbre mental.
El militante ya
organizado, políticamente formado, abierto de mente, que antepone sus convicciones
ideológicas al patriotismo hooligan de partido, capaz de asumir que la
izquierda no puede ser la misma en tiempos de pacto social con el capital y de
“bienestar” que de crisis sistémica del capitalismo y de agresión frontal a la
clase trabajadora no puede ser rechazado en el proyecto de reconstrucción de un
partido de la clase trabajadora sino que debe ser apreciado como un lujo del
que no puede prescindirse porque su saber y experiencia son fundamentales en
cualquier propósito transformador. Ser un militante comprometido no puede ser
un estorbo, como pretendió el populismo reaccionario indignado mientras pudo,
sino un valor a destacar, siempre que vaya acompañado de las mejores
tradiciones del compromiso de izquierdas.
En el proceso que
es necesario recorrer hasta la construcción o reconstrucción del partido de la
clase trabajadora la PDLD
no es ni puede ser el embrión de tal proyecto porque no nació con ese objetivo
sino con otros más inmediatos, necesariamente más modestos y más acá que la
organización de la vanguardia de clase.
Nuestra pretensión
era y es, quizá en el mejor homenaje que podamos ofrecerle en este mes de Enero
a la gran revolucionaria Rosa Luxemburgo, integrar la defensa de la clase
trabajadora y el objetivo de recuperar el horizonte de una sociedad socialista
con la defensa de las libertades democráticas, aquellas que hacen posible la
emancipación completa de nuestra clase, así como la construcción de un espacio
de mutua cooperación solidaria entre auténticos socialdemócratas y comunistas
revolucionarios.
Tal vez en un
futuro hipotético y por determinar comunistas revolucionarios y auténticos
socialdemócratas (los epítetos de una y otra definición no son gratuitos sino
que señalan un grado de identidad en la voluntad de hacer posible el
socialismo) debiéramos volver al viejo cisma pero hoy la clase trabajadora exige
de nuestra unidad en su defensa y, compartido el objetivo de sociedad, muy
seguramente el camino conjunto deba ser muy largo.
Demasiada ambición
para un grupo tan pequeño, tan ajeno a apoyos externos y con tan poco tiempo de
vuelo pero en el que dejamos cada uno de los miembros que componemos esta
organización lo mejor de nosotros mismos.
Si de nuestra
experiencia como grupo, de nuestra convivencia interna, de nuestro actuar,
salvando todas las terribles insuficiencias, inmadurez política y pequeñas o
grandes miserias, pudieran extraerse otros aprendizajes para la construcción
del partido de la clase trabajadora, eso ya constituiría un bagaje del que hoy estamos
lejos de reclamar para poder dar lecciones a nadie.
NOTA FINAL (22/02/2014): Agradezco al periodista Patxi Ibarrondo que haya citado mi artículo, entre otros muchos (http://loquesomos.org/index.php/es/autores/127-patxi-ibarrondo/12581-ila-unidad-de-la-izquierda), en relación con mi posición respecto a "Podemos". Lo que no le agradezco en absoluto es que haya decidido seleccionar éste, que sólo tangencialmente y en un párrafo hablaba de dicha operación político-electoralista y que apenas fue divulgado en la red, y haya decidido excluir otro mucho más fundamentado, divulgado en Internet y en las redes sociales e íntegramente dedicado a "Podemos", como es el caso de "Operación coleta o de cómo el poder empresarial extorsiona a IU" (http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/02/operacion-coleta-o-de-como-el-poder.html), artículo que, por cierto, llevaba ya 11 días en circulación, más que suficiente para encontrárselo en la cabecera lateral de artículos más leídos de este blog el día en que él elaboró el mismo. ¿Sabe algo Patxi Ibarrondo de ética periodística cuando selecciona aquello que apenas trata de un tema y excluye otro, fundamentado, argumentado, de gran difusión y al que nadie hasta el momento, que yo sepa, se ha atrevido a rebatir?
NOTA FINAL (22/02/2014): Agradezco al periodista Patxi Ibarrondo que haya citado mi artículo, entre otros muchos (http://loquesomos.org/index.php/es/autores/127-patxi-ibarrondo/12581-ila-unidad-de-la-izquierda), en relación con mi posición respecto a "Podemos". Lo que no le agradezco en absoluto es que haya decidido seleccionar éste, que sólo tangencialmente y en un párrafo hablaba de dicha operación político-electoralista y que apenas fue divulgado en la red, y haya decidido excluir otro mucho más fundamentado, divulgado en Internet y en las redes sociales e íntegramente dedicado a "Podemos", como es el caso de "Operación coleta o de cómo el poder empresarial extorsiona a IU" (http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com.es/2014/02/operacion-coleta-o-de-como-el-poder.html), artículo que, por cierto, llevaba ya 11 días en circulación, más que suficiente para encontrárselo en la cabecera lateral de artículos más leídos de este blog el día en que él elaboró el mismo. ¿Sabe algo Patxi Ibarrondo de ética periodística cuando selecciona aquello que apenas trata de un tema y excluye otro, fundamentado, argumentado, de gran difusión y al que nadie hasta el momento, que yo sepa, se ha atrevido a rebatir?
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